Cuando salieron los primeros videojuegos a inicio de los años 70 fue todo un acontecimiento ver personajes virtuales algo pixelados que saltando por la pantalla, nos llevaban a vivir emocionantes aventuras y que con el pasar del tiempo se convertirían en nuestros héroes. Solo los niños y jóvenes sabían de esa particular emoción que sentían.

Pero los adultos también tenían sus héroes del momento, quienes representaban sus papeles de héroes o villanos pero que a diferencia de los videojuegos, tenían que ir a las salas de cine para poder admirarlos.

Hubiese sido todo un acontecimiento que los admiradores de esas luminarias del cine vieran que un Marlon Brando, Robert Redford, Ryan O’ Neal, Clint Eastwood, Robert De Niro, Al Pacino, Meryl Streep o la linda Brooke Shields, aparecieran en uno de esos videojuegos y que podías manipular a tu antojo para que cumplieran las misiones contenidas en el título. Era sencillamente inconcebible.

Pero es indudable que hubiese sido fantástico ver un Jack Nicholson interpretando a su psicópata Guasón o a un Silvester Stallone interpretando a su implacable Rambo, pero en todo caso no era su época ni su momento y todos estos artistas brillaron con luz propia en ese firmamento del cine como estrellas supernovas.

Pero mientras ellos triunfaban en su mundo del celuloide, los videojuegos iban avanzando hasta convertirse en toda una industria del entretenimiento que se perfeccionaba cada vez más con nuevas tecnologías, ocupando poco a poco un importante lugar en las preferencias de un público cada vez más amplio que ya no se componía solo de niños, sin dejar a un lado las ganancias multi millonarias que dejaban en cada una de sus entregas y que fueron consolidando la industria de los videojuegos como empresas altamente rentables y muy competitivas en el mercado financiero.

Auge de la industria y su potencial económico 

Comenzando la década de los 90, la industria de los videojuegos comenzó a incluir títulos con contenido más adulto y a ello se le sumó la llegada de las consolas a los hogares, lo que repercutió en que aumentara las edades de los jugadores y la cantidad de ellos.

A lo largo de todos estos años la industria de los videojuegos creció a límites insospechados y hoy en día está a la par de la industria del cine y la televisión alcanzando el año pasado una facturación que rondó los 120.100 millones de dólares, lo que la convierte en altamente apetecible para los artistas que son invitados a incursionar en ella.

Como es de suponer las casas desarrolladoras comenzaron a implementar campañas de marketing para la promoción de sus títulos con ingeniosas formas de venderlo, siendo uno de ellos la inclusión de reconocidas figuras del cine y la televisión.

Mientras el cine continuaba con su éxito arrollador con buenas películas que recaudaban astronómicas cifras a la vez que consagraba a noveles figuras del celuloide que comenzaban a brillar en la pantalla grande, la industria de los videojuegos también corría en paralelo con la industria cinematográfica mediante la creación de productos de máxima calidad para satisfacer los cada vez más exigentes deseos de sus millones de seguidores.

Es así como comenzamos a ver como exitosos largometrajes fueron adaptados al formato de juego y para añadir más calidad a los títulos, fueron incorporando actores y actrices en sus doblajes, lo que algunas veces le daba a la trama una buena calidad interpretativa.

Pero también ocurre a la inversa, que excelentes videojuegos con un éxito arrollador son adaptados a películas, lo que a la larga se traduce en una simbiosis que ya comienza a formar parte de excelentes producciones indistintamente de su origen primigenio.

Nuevo espacio para brillar

Cuando un actor está consagrado ya tiene un público cautivo y la industria cinematográfica buscará de incorporarlo a su staff pues es una forma segura de atraer a sus seguidores.

Esta misma situación ocurre con los videojuegos, donde las desarrolladoras contratan a reconocidos artistas para atraer a ese público que los admira a la vez que le añade prestigio al título, el cual a su vez le antecede enormes campañas de publicidad y un gran presupuesto que lo clasifican como videojuegos AAA.

No es de extrañar entonces que renombrados artistas y otros no tanto, se interesen en incursionar en esta gigantesca industria donde a la vez que les brinda una experiencia satisfactoria, es muchas veces mejor remunerada económicamente como pudiera serlo cualquier producción cinematográfica de alto presupuesto.

Pero como es de suponer no por ser un videojuego, el actor o la actriz puede relajar su interpretación pues al contrario, la excelencia en las tramas de los títulos exige que la caracterización de los personajes que van a representar estos actores, estén a la altura de las exigencias del guion y es por ello que la misma debe poseer la misma calidad que pudieran desplegar en una película, al margen de la calidad histriónica y artística que los actores posean.

En todo caso un videojuego adaptado a una película o una película adaptada al formato de un videojuego no tienen como norte competir entre sí sino contar la misma historia pero de forma distinta, que puede ir desde lo divertido a lo dramático pues son muy amplias las perspectivas para ensayar otros enfoques donde generalmente se respeta la trama central de la historia.

Buenos actores en malas incursiones

Antes del auge actual de artistas destacándose en el mundo de los videojuegos ya otros lo habían hecho con bastante anterioridad y allí tenemos el caso de Bruce Willis, una rutilante y consolidada estrella de la más pura acción cinematográfica quien finalizando la década de los 90 participó en el videojuego ‘Apocalypse’, un shooter destinado a la primera PlayStation y donde se demostró que no siempre un famoso actor logra hacer despegar un título que desde sus inicios daba todas las señales de ser mediocre como en efecto sucedió.

Como es de suponer, Bruce Willis recibió una importante compensación económica por esta participación llegando a comentarse que lo hizo por una emergencia económica del momento pero si alguien desea identificar su rostro en el videojuego, deberá saber con anticipación que se trata del actor pues de lo contrario solo encontrará una imagen tan distorsionada que perfectamente pudo haber sido representada por cualquier otra persona.

Otro consolidado actor que participó en una pésima entrega fue Mark Hamill, coprotagonista de Star Wars y quien sin pensarlo mucho, incursionó en la saga ‘Wing Commander’, un videojuego que recibió las peores críticas por sus deficientes escenas en 3D acompañado de un irrisorio argumento. Estos dos ejemplos demuestran que no es suficiente una buena imagen, sino que el producto debe ser como mínimo, bueno.

Alto nivel en los videojuegos

Con el transcurrir del tiempo los videojuegos se fueron perfeccionando hasta tal punto que en la actualidad existe un rango para calificarlos siendo el máximo renglón los que ostentan un AAA y que conjugan dos factores importantes para lograrlo: un alto presupuesto y una alta calidad del producto.

Estos videojuegos son los más cotizados en la preferencia del público y por ende de los actores, quienes ven en ellos una oportunidad no solo de percibir millonarias cifras por su participación sino de mantener su brillo como artistas mediante títulos que llegan a un mayor público a nivel mundial.

Pero la industria de los videojuegos también tiene sus exigencias cuando le ofrecen a un actor su participación y es que este debe ser alguien de renombre y que tenga una posición consolidada en la industria cinematográfica o televisiva, pues contratar un artista de renombre significa el desembolso de sumas millonarias y se espera que este artista le de renombre y publicidad a un título que de por sí debe ser excelente, lo que hace suponer que los nóveles artistas no tienen mayores posibilidades de recibir una oferta para participar ni mucho menos, ser objeto de una extensa campaña publicitaria por su participación como lo sería con un artista famoso.

Reconocidos actores miran a la industria

Imposible no comenzar con el videojuego ‘Death Stranding’ de Hideo Kojima, quien se ha caracterizado por ser un productor que ha mostrado claras preferencias por el séptimo arte y como era de esperarse, los personajes escogidos para participar en su videojuego estuvieron a la altura del mejor reparto de un guion cinematográfico, donde destacó primeramente el actor Norman Reedus, protagonista de la famosa serie televisiva The Walking Dead y Guillermo del Toro.

Otro actor de renombre que entra en la lista de participantes en videojuegos exitosos es Keanu Reeves, destacado protagonista de ‘Matrix‘ y quien causó una gran sorpresa cuando apareció en el E3 de 2019 anunciando su participación en el fascinante mundo de ‘Cyberpunk 2077’.

Por su parte la famosa y longeva saga ‘Call of Duty’ tiene por norma incluir en su nuevas entregas a renombradas figuras del cine y así vemos la participación de actores como Brian Blooom, Kit Harington y David Harewooden quienes prestan sus rostros y voces en emblemáticos personajes de la famosa saga de ‘Call of Duty: Infinity Warfare’ y más recientemente, destacó la aparición del actor Kevin Spacey en ‘Call of Duty: Advanced Warfare’

Otro título que se lució con la magnífica actuación del actor Rami Malek fue ‘Until Dawn‘ en el año 2015. Malex es conocido por interpretar icónicos papeles en Bohemian Rhapsody y Mr. Robot, por lo que su aparición en este videojuego fue todo un acontecimiento y donde demostró que una buena actuación también cuenta en un videojuego.

Para finalizar el último actor de renombre que ha anunciado su participación en un videojuego es Giancarlo Esposito, quien interpretará al villano en el título ‘Far Cry 6’ cuya trama está ambientada en una isla llamada Yara y constituye hasta la fecha una apuesta para levantar la otrora exitosa franquicia.

Son muchos los actores y actrices que prestan su voz y rostro para participar en una industria que les deja excelentes ganancias económicas y no es para menos que así sea, pues los videojuegos tienen una penetración tan solida y directa en el mercado que es difícil que haya un lugar en el planeta donde no llegue su influencia y más aún con el avance de la tecnología.

En la actualidad y motivado a la cancelación de tantos espectáculos por la pandemia del coronavirus, los videojuegos han pasado a ocupar un primer lugar como industria del entretenimiento, generando a la par cuantiosas ganancias a sus productoras por el gran aumento de un público cautivo en sus hogares.

Estas industrias a su vez van más allá en sus promociones donde junto con un título de excelente calidad, le suman la participación de importantes figuras del celuloide, artistas estos que ven una magnifica oportunidad para ganar astronómicas cifras mientras interpretan al personaje de turno que les permite seguir manteniéndose en la cúspide de la popularidad cuando no hay películas por filmar.

El cine y los videojuegos ya no están separados. Si bien son dos universos distintos persiguen un mismo fin como lo es el entretenimiento de las masas.

Son dos mundos que se complementan a la perfección donde cada una de las partes llena todas sus expectativas más allá del éxito o fracaso del título, que de la misma manera se puede presentar en una película. ¿Qué más pueden desear estos artistas?

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