Los aficionados de los JRPG tradicionales reciben hoy una noticia tensa al darse a conocer al dura situación económica de Tokyo RPG Factory.

El estudio desarrollador de juegos de rol al estilo japonés de narrativa reportó una fuerte caída en sus ingresos del último trimestre del año fiscal, traducido en perdidas millonarias para el estudio.

Por el momento no han hecho pública las razones de estas perdidas, traducidas en 154 millones de yenes, que colocan a la empresa en estado de alarma. Por el momento solo se puede especular.

Aunque no faltan razones para entender lo obvio, la pandemia. Tokyo RPG Factory es un estudio pequeño, subsidiario de Square Enix, con el objetivo expreso de producir JRPG novedosos y originales.

Las normas de trabajo remoto, las pausas por el estado de emergencia en Tokio y la general sensación de incertidumbre son las causas más comunes que pueden llevar a un estudio a empezar a perder dinero.

Oninaki y la incertidumbre

Esto debe sumarse al triste desempeño que tuvo Oninaki, su más reciente estreno, en cuanto a críticas y ventas. Lejos de ser un éxito, la crítica especializada fue bastante dispar con sus reseñas.

Aunque apreciaban el diseño del juego y la idea general de su argumento, en gran medida se señaló que esta no tenía energía ni compromiso con su premisa (el ciclo de la reencarnación después de la muerte).

Enfocado en verse bien en lugar de tener buena jugabilidad, Oninaki destacaba por ser un juego de mecánicas rígidas que acababan alienando a los jugadores de continuar la historia, que era bastante introspectiva.

A partir de este estreno, Tokyo RPG Factory entró en una modalidad de creación de nuevos proyectos, tomándose su tiempo para su desarrollo, hasta que la pandemia de COVID-19 cambió al mundo.

Solo resta esperar para saber que ocurrirá con esta compañía, que ojalá no esté en camino a su cierre.