Hace unas semanas se reveló que el director de Assassins Creed: Valhalla iba a dejar de serlo debido a una delicada situación personal. Ashraf Ismail fue acusado por una streamer de mentir sobre su estado marital, el creativo reconoció los hechos poco después y admitió su error.

Básicamente el empleado de Ubisoft había engañado a su esposa y esto le costó el puesto. Todo fue muy confuso ya que todo parecía un asunto muy personal y que no debería afectar el desarrollo del juego nuevo de AC o el trabajo de Ismail en líneas generales, pero poco después saldrían a la luz múltiples acusaciones por parte de muchas empleadas hablando del acoso por parte de múltiples colegas de Ubisoft.

Recursos internos

Hasta ahora se desconoce si el ahora ex director de Assassin’s Creed: Valhalla también forma parte de esta red de acoso en su trabajo, pero parece que no es el caso y sencillamente es uno de los que pagará los platos rotos, ya que se asunto se presentó al mismo tiempo que la otra controversia. Su situación es reprobable a nivel personal, no laboral, pero aún así hoy se anunció su despido definitivo y todavía se desconoce quién tomara su rol dentro de la franquicia.

También hay que mencionar que Ubisoft llevó a cabo una investigación interna que derivó en un memorándum enviado a sus empleados en donde se les informaba que Ismail había sido despedido, este memo se filtró y llego a manos de Kotaku y poco después Ubisoft confirmaba de manera oficial a Polygon que Ismail ya no era empleado de Ubisoft.

Ismail había desarrollado Assassin’s Creed Origins y Assassin’s Creed IV: Black Flag.

Esto quizá calme un poco las aguas, pero lo cierto es que Ubisoft todavía tiene muchos comunicados que compartir, parece que Ismail era la cara más visible de todo esto, pero también el que menos tenía que ver con las acusaciones de acoso laboral, ya que su comportamiento no se dio en las oficinas de Ubisoft.

La compañía francesa pasa por un mal momento a nivel de imagen, y seguimos esperando que haya una resolución justa a todos los problemas internos de los que nos hemos enterado recientemente.