Satoshi Kon recibe un homenaje en el festival de cine Carlotta Films con la presentación del documental ‘Satoshi Kon: la machine à rêves’ de Pascal-Alex Vincent.

La noticia se dio a conocer el pasado 24 de agosto mediante una publicación en la cuenta oficial de Twitter del festival Carlotta Films. En dicha publicación se aclara que esta presentación será un homenaje póstumo hacia el director japonés tras 10 años de su partida.

Así se vio el anunció:

En el tweet se lee:

“Hace diez años falleció el inmenso director japonés Satoshi Kon. Estamos ansiosos por honrar su memoria y compartir sus películas con el nuevo documental SATOSHI KON, THE DREAM MACHINE de Pascal-Alex Vincent. Próximamente”.

Un poco más sobre Satoshi Kon y ‘Satoshi Kon: la machine à rêves’

En el documental de Pascal-Alex Vincent ahondaremos en la vida y obra del inigualable Satoshi Kon a través de la mirada de varios de sus colaboradores y compañeros de vida. Entre ellos destacan los nombres de: Mamoru Oshii, Mamoru Hosoda, Masao Maruyama, Taro Maki, Masashi Ando, Aya Suzuki, Hiroyuki Okiura, Masayuki Murai, Masafumi Mima, Yasutaka Tsutsui, Nobutaka Ike, Junko Iwao, Megumi Hayashibara, Shōzō Iizuka, Jeremy Clapin, Marc Caro, Rodney Rothman y Andrew Osmond.

Aunque se inició en el mundo de manga/anime como mangaka, Satoshi Kon fue un aclamado director de cine. Como cineasta se le reconoce por su trabajo en ‘Perfect Blue’, ‘Millennium Actress’, ‘Tokyo Godfathers’, ‘Paranoia Agent’ y, la irrepetible, ‘Paprika’. Entre sus trabajos como artista gráfico el más recordado es, hasta el momento, ‘Kaikisen’ (1990).

‘Kaikisen’ nos coloca detrás de las pisadas de Yôsuke, un joven de un pequeño pueblo costero. En Occidente este manga se conoce como ‘Regreso al mar’. En 2006 ‘Regreso al mar’ fue editado por la editorial Planeta y así es como  nos resume el manga de Satoshi Kon:

“Yosuke, un adolescente a punto de entrar en la universidad, se propone cumplir con un viejo, matutino y rutinario ritual que toda su familia y sus ancestros llevan realizando durante generaciones.

 

Su familia fue depositaria hace muchos años de un huevo de sirena y durante un período de sesenta años su cuidador, un miembro de la familia de Yosuke, debería cambiar el agua cada siete días y al finalizar ese período de tiempo mencionado lo devolvería al mar, a la sirena que les otorgó su cuidado. A cambio, el pequeño pueblo de Amite, gozaría de un mar en calma y buena pesca”.

Para que no te quedes con las ganas, aquí te dejamos el tráiler del documental. No te olvides decirnos qué te pareció. Te esperamos en los comentarios.