El capítulo de esta semana de ‘Oregairu’ estuvo lleno de revelaciones. Para empezar, el prom se resolvió tan rápido que a todos nos tomó por sorpresa y, de la misma forma, la relación entre los protagonistas cambió de forma drástica.

Ante el final del invierno, a Hikki, Yui y Yukino no les queda más que hacer frente a sus propias decisiones, rezando para que el final al que se dirigen sea el indicado.

Los dos extremos de la cuerda

Aunque al final del episodio pasado los amigos se enfrentaron, hay que recordar que la idea inicial cuando Hikki salió de la reunión del falso prom era para hablar con Hayato, y así es justo como inicia este episodio.

Hayato se rehusa a brindarles ayuda, ya sea de forma directa o indirecta y le cuenta a Hikki el motivo por el cual su relación con Yukino es tan complicada, ya que estudiando ambos en Estados Unidos él nunca la ayudó a enfrentar a las personas que la acosaban.

Esta situación es el centro de porque Yukino es de la forma que es, cerrada, hermética, sin la habilidad de confiar en otros hasta que llegaron Hikki y Yui y la mayor razón por la que el protagonista y Hayato no pueden congeniar. Mientras Hayato aceptó las palabras de Yukinon y se alejó, Hikki no puede apartarse ni aunque eso la lleve a tomar terribles decisiones.

¿Lo que siento es real?

Un día transcurre y Hikki y el equipo del falso prom tienen todo listo, desde fotos en la playa, como su página web y redes sociales, solo les hace falta alguien que dé el mensaje a la junta de padres e iniciar el show.

Para este acto la persona más indicada es Haruno, quien accede a presentar su propuesta pero no sin antes recordarle a Hikki y Yui que lo que continúan haciendo es producto de la codependencia, pero Yui, quien escucha sobre esto por primera vez, se opone.

Más allá de si se necesitan unos a otros, para Yui es normal, y es que fácilmente la vivaz compañera entiende lo hermoso de contar con personas de manera incondicional y que todo se retuerce es cuando nos dirigimos a los deseos personales y como todos los sopesan.

Tendrás que hacer lo que diga

Ahora que los padres conocen los planes de Hikki, la mamá de Yukino se presenta en la escuela para detener todo. Sin embargo, Hikki juega la carta de la culpa. El accidente donde lo atropellaron los Yukinoshita consigue que la jerarca acceda a hacer de intermediaria para llevar a cabo el prom de su hija.

Para llevar el mensaje a la ganadora, Hikki se presenta en el salón del club donde ambos discuten quien es el verdadero ganador, ya que, a ojos de Yukino, Hikigaya ganó al ella dejarse apoyar de una forma indirecta y para Hikki ganar era realizar el prom.

Sin importar las circunstancias, Yukinon es declarada ganadora y su petición, tras agradecerle por todo lo que le brindó desde que se conocieron, es que cumpla el deseo de Yui.

Ideas finales

La pelea del prom llegó a su fin, pero el desenlace del mismo es incluso desconocido para Hikki, Yui y Yukinon, a pesar de tenerlo encima. En si, todos pelean por ser el sacrificio humano, aquel que cargue con todo para que los demás sean felices.

En el caso de Yukino, ni siquiera conoce el deseo de Yui, pero es en definitiva el más ambicioso, quiere el corazón de Hikki y que de alguna forma eso no interfiera la dinámica del club ni su relación con su mejor amiga.

Con la promesa de que está acabando el invierno y que la nieve comienza a derretirse, en los próximos episodios parece que tendremos un vistazo más honesto de la reina del hielo, en especial ahora que mostró sus emociones en varios momentos de la serie.

Lo que siente por Yui es un amor puro que emana de apreciar lo que ella no tiene y Yui no se queda muy atrás en el mismo concepto, por lo que lo único que ambas quieren con todo su corazón es lo único que no pueden compartir, Hikki.

¿Qué te pareció el capítulo número 8 de ‘Oregairu’? Ya estamos a pocos episodios del final de esta aventura y parece que Wataru Watari nos dará la versión más desgarradora del desenlace del triángulo amoroso.

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