La figura del momento del mundo gamer es la Xbox Series S, un rectángulo blanco que luce como una bocina que insisten en decir que es una consola.

Más allá de los chistes que se puedan hacer sobre su diseño (el rasgo familiar que comparte con la Series X), lo más llamativo sobre este sistema es el precio que se le ha fijado.

La imagen promocional que se ha dado a conocer en redes desde hace unas horas muestra un costo de 299 dólares americanos. Una cifra extraordinaria en muchos sentidos, especialmente en una industria reconocida por exprimir cada centavo a sus usuarios sin piedad alguna.

Este costo la sitúa, hasta la fecha, en un precio más reducido que el costo de mercado de la Xbox One en sus distintas versiones. Dejando a esta versión reducida de la nueva generación de consolas de Microsoft como una opción muy llamativa.

Pero corresponde analizar el razonamiento de esta decisión. ¿Por qué Microsoft decide lanzar la Xbox Series S a un costo tan bajo?

Conseguir ventas a pesar de la crisis

Vamos a ver en muchos medios detalles técnicos sobre lo que esta consola supuestamente puede o no hacer en comparación con su hermana mayor y su distinguida competencia, pero las razones económicas son mucho más directas para justificar esta decisión.

Si se han sentado a ver la economía global, estarán al tanto de que hay problemas serios. Los precios suben, los trabajos se hacen más escasos y la remuneración más complicada.

El clima político y social en muchos lugares está en punto de ebullición y, además, seguimos en medio de una pandemia global de COVID-19, que es el principal freno para todas las actividades productivas.

Los videojuegos han sido durante todo 2020 la medicina para millones de personas para mantener su sanidad mental ante este escenario, por lo que la marca norteamericana encontró una manera de proveer la nueva generación a un costo más accesible.

La idea de esto sería amarrar la mayor cantidad de ventas posibles ante un escenario donde los ingresos invertidos en ocio se vean reducidos a partir de 2021. Un plan sólido para este escenario.

Desafío y sus consecuencias

Al publicarse esta información, se estableció de inmediato como un reto hacia Sony y PlayStation 5, incitándolos a mostrar su mano y anunciar el precio de su consola principal.

Una habilidosa maniobra de marketing que tiene a la industria hablando constantemente de la buena oferta que representa la Xbox Series S. Pero no ha dejado de tener una consecuencia inmediata.

Solamente con una imagen y un precio de venta, Xbox Series S ha puesto clavos en el ataúd de la Xbox One, al convertir a la actual generación de la marca en un sistema obsoleto.

Con un costo en el mercado todavía más alto que los 299 dólares, la One deberá bajar su precio (como se ha podido ver en varios portales) o ver su final oficial al tener a disposición una versión reducida de la nueva generación a un costo accesible.

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