Ahora que ya han salido a la venta las dos consolas de Microsoft podemos hablar de decisiones y de lo que conviene a cada jugador a partir de ahora. Las diferencias entre una Series S y una X son bastante claras, pero hay un par de detalles a tener en cuenta antes de lanzarte de cabeza por el producto deseado.

En este artículo nos proponemos determinar qué consola conviene comprar y en qué contexto se podría rentar cada una. Para ello tenemos dos grandes factores: resolución y almacenamiento.

Resolución soportada

Los juegos en la Serie X podrán jugarse a 4K mientras que la Series S solo llegará hasta 1440p lo cual es un poco menos de la mitad de píxeles que 4K. Este “pequeño” detalle marca la gran diferencia entre una consola y otra, siendo el segundo factor el almacenamiento.

Si en casa tienes un monitor o televisor de 1080p de resolución y no piensas mejorar este hardware pronto, no valdría la pena comprar una Series X. Microsoft no ha revelado aún todas sus cartas pero podríamos suponer que la mayoría de juegos correrían a resolución 4K con algunos más “pesados” quizá a 1440p. Ambas resoluciones son más altas que 1080, y si tu monitor es solo 1080 no aprovecharías bien el potencial de la consola.

Halo Infinite apunta a los 4K.

Ahora bien, si piensas comprar un mejor monitor o televisor en el futuro cercano, puedes comprarte la Series X y quizá no aprovecharla del todo por unos meses hasta que puedas comprarte uno 4K.

Si en tu caso te limita el presupuesto, puedes optar por Series S que apuntará a una resolución menor. Vale acotar que 1080p sigue siendo menos que 1440p y que seguirías sin aprovechar todo el potencial de la nueva generación, no obstante, la distancia entre una resolución y la otra es menor por lo que la diferencia no es tanta. Eso sí, queda claro que la nueva generación ya nos empuja a comprar nuevos monitores y TVs por lo que hay que ir haciendo hueco en la lista de prioridades para una nueva pantalla gaming.

Imágenes por segundo

A todas estas, los Hz también son importantes. Esta es la cantidad de veces que el monitor o TV puede refrescar su imagen, Microsoft habla de 120 FPS en ambas consolas, por lo que necesitas una pantalla de 120 Hz como mínimo. Prepárate a investigar ya que la gran mayoría de TVs solo llegan a 60 Hz, solo la mitad de lo que es capaz la consola y aquí sí que se notará y mucho, sobre todo cuando la anterior generación viene de 30 FPS.

Por lo que tu nueva consola debe venir casi necesariamente con una nueva pantalla y la Series S es la opción más segura para los de bajo presupuesto de manera inmediata.

Gears 5 correrá a 120 en la next gen.

Eso sí, hay un gran pero que nos lleva al siguiente aspecto a tener en cuenta antes de comprar la consola: el espacio de almacenamiento. Una supuesta filtración revela que las tarjetas de almacenamiento SSD exclusiva de Microsoft costará 220 dólares por 1TB extra.

Juegos cada vez más pesados

Se desconoce si podremos expandir el almacenamiento con SSDs NvME propios, pero la Series S solo tiene 512 GB de almacenamiento y el Call of Duty de esta generación pesa alrededor de 200 GB y ya eso dice bastante. Es decir que un COD llenará la mitad tu Xbox Series S, eso es un problema si tu internet es lento y no puedes borrar juegos y descargarlos de nuevo cuando quieras jugarlos.

De esta manera, expandir tu almacenamiento será incluso más obligatorio que una pantalla nueva, habrá juegos que ocupen todo el espacio en tu consola y esté considerablemente limitado con una Series S que es exclusivamente digital. El problema es menor con la Series X que trae 1 TB de almacenamiento y que puede reproducir juegos físicos, pero probablemente igualmente necesites comprar más tarjetas SSD de Microsoft.

Los escenarios posibles

Entonces, vayamos al grano: compra una Series X si ya cuentas con un televisor o monitor 4K y de 60 Hz como mínimo o planeas hacerlo en un futuro cercano. Comprar esta consola sin una nueva pantalla para estrenar implicaría no aprovechar realmente la next gen en el departamento gráfico e imaginamos que no se debe sentir nada bien.

La Series X te asegura, además no tener que expandir tu almacenamiento inmediatamente, puedes comprar algunos juegos físicos para aligerar la carga de tu SSD y tener varios títulos almacenados al mismo tiempo. Es la opción con menos problemas a largo y medio plazo, y por eso es la más cara con 500 dólares.

SSDs de Microsoft.

El segundo escenario entonces pasa por no tener una pantalla 4K de 60 Hz o más y no tener pensado adquirir una. Estas cuestan entre 300 y 400 dólares por lo que te costarían más que la consola misma, un desembolso grande que no todos están dispuestos a hacer. La Series S se presenta como una buena opción en ese contexto, pero es posible (casi seguro, vamos) que tendrás que comprar una SSD poco después, por lo que lo que te ahorras lo gastas luego.

Esto desenmascara un poco a la Series S, recordemos que un SSD NvME o SATA en el mercado actual cuesta 100 dólares por 1 TB, lo que sube el precio a 400 dólares por la consola. No obstante, Microsoft no ha anunciado si permitirá esto (La PS5 sí lo hará) o si solo podremos expandir memoria con las tarjetas oficiales, las cuales serán más caras por ser exclusivas.

También hay un último escenario en el que el jugador cuenta con una pantalla 4K y compra una Series S: Esto no es recomendable ya que reproducir juegos a 1080p o 144p en una monitor 4K no se ve para nada bien, los pixeles en pantalla se “estiran” para adaptarse a la pantalla y terminas viendo un aliasing poco vistoso. Así que si ya tienes una pantalla 4K, intenta llegar a la Series X para aprovecharla.

Conclusiones

La cuenta queda entonces así: Xbox Series X y una pantalla 4K costarán entre 800 y 900 dólares; Xbox Series S costará unos 500 dólares si sumamos el almacenamiento exclusivo de Microsoft. La Series X solo costará 500 solamente si ya cuentas con el monitor, mientras que la Series S siempre costará 500 por el almacenamiento más que obligatorio.

Ese será el escenario para casi todos los países del mundo ya que el programa All Acccess solo está disponible en Estados Unidos, Canadá, Dinamarca, Finlandia, Francia, Noruega, Polonia, Corea del Sur y Suecia. Los habitantes de estas naciones podrán pagar 25 dólares mensuales por una Series S y 35 por la X, por lo que su trato con Microsoft es mejor.

Entonces lo mejor es que antes de comprar pienses bien cuáles son tus planes a futuro, ¿un nuevo TV? ¿más almacenamiento?, todo dependerá de tus prioridades y, sobre todo, de la pantalla gaming que tengas en casa.

Escribir un comentario