El año pasado, Ninja estuvo en el centro de una serie de movimientos que buscaban sacudir los pilares del mundo del streaming.

Pero 2020 demuestra que lo que pensábamos que podía pasar no va a ocurrir y lo que pasan cosas imprevistas de manera constante. Hoy se ha anunciado, con gran fanfarria, el retorno oficial de Ninja con exclusividad a Twitch.

Lo que fuera en su momento una separación rocosa y complicada, es hoy parte de los libros de historia moderna de los videojuegos, en donde el manejo de marcas de streaming y las expectativas de mercado son prácticamente un tema de estudio.

Con un vibrante anuncio en sus redes sociales, Ninja anuncia un nuevo capítulo dentro de Twitch, en un canal tan masivo que, hasta la fecha, todavía retiene una gran cantidad de seguidores a pesar de su inactividad.

Un viaje de éxito

Tanto Ninja como Twitch expresaron en una nota de prensa que su retorno a la plataforma está unido a un contrato de exclusividad del cual, como siempre, se desconocen detalles concretos.

Es importante destacar que, antes de continuar, la negatividad que se pueda presentar en redes de parte de fans y personas interesadas expresando que Ninja “volvió arrastrándose a Twitch porque no tiene más Mixer” es completamente infundada.

Podemos asumir sin temor a equivocarnos que el contrato de Ninja debe representar decenas de millones de dólares garantizados, a cambio de la exclusividad de tener a esencialmente el streamer más famoso del mundo.

Representando cientos de miles de espectadores, Twitch hizo una inversión en un fichaje estelar, de seguro trayendo a una gran fanaticada en sus próximas transmisiones. La caída de Mixer, plataforma de la que Ninja fue estandarte por 10 meses, representó un ingreso millonario para el streamer al liquidar su contrato.

Con su regreso a Twitch, Ninja buscará elevar todavía más su nivel de ingresos y de popularidad, al alterar nuevamente el status quo del streaming.