Mucho se ha hablado sobre la retrocompatibilidad que ofrecerán las nuevas consolas de Microsoft en la nueva generación. Phil Spencer, principal portavoz de Xbox ha comentado en múltiples ocasiones que para la empresa estadounidense lo más importante es que los usuarios puedan disfrutar de todos los títulos.

Ahora sabemos que la Xbox Series S, la versión más económica y menos potente de Microsoft será retrocompatible con los juegos de pasadas generaciones de Microsoft, es decir con los títulos de Xbox, Xbox 360 y Xbox One. La empresa comentó que la Xbox Series S no correrá a 4K, sino que lo hará al estilo de la Xbox One S.

Pero esto no significa que la consola de nueva generación no vaya a ofrecer mejoras de ningún tipo a los usuarios en cuanto a texturas y menores tiempos de carga. Esto quiere decir que Microsoft reconoce que un buen título es mucho más que bonitos gráficos, algo con lo que siempre ha tenido que luchar la industria de los videojuegos debido a un grupo de usuarios que está en búsqueda de gráficos de películas de cine.

“La Xbox Series S ejecutará la versión de Xbox One S de juegos retrocompatibles a la vez que aplica un filtrado de texturas mejorado, mayores fotogramas por segundo y más consistentes, tiempos de carga más rápidos y HDR automático”.

Una consola muy amigable con todo tipo de usuarios

Cuando Microsoft anunció que la Xbox Series S saldría a la venta y sería una versión más económica, la comunidad se sorprendió ya que se trató de un anuncio muy sorprendente que se asemeja a los realizados por Samsung y Apple con sus smartphones que cuentan con versiones más económicas que apuntan a otro tipo de usuarios.

La estrategia será muy interesante y los resultados serán muy monitoreados por otras empresas que en caso de ver éxito con la Xbox Series S podrían emular este tipo de decisiones en el futuro cercano.