En un movimiento por simplificar su branding, Electronic Arts le ofrece a los usuarios de Origin la mecánica sorpresa de su cambio de nombre.

Pasando a ser la “EA Desktop App” (Aplicación de escritorio de EA), la plataforma dejará atrás el nombre por el que fue conocida desde junio de 2011 hasta esta semana. Un replanteamiento que sigue el mismo hilo de varias compañías de homogeneizar cada nombre de una marca.

Este sería el punto final de Origin como marca, al haberse realizado un cambio de nombre de su servicio de suscripción de Origin Access a EA Play, fusionando todas sus plataformas en una conjunción unificada.

¿Funcionará esta facilidad fonética? Es difícil saberlo si se desconocen los objetivos finales que se tendrá con esta plataforma. Debe tomarse en cuenta la reciente asociación entre Electronic Arts y Steam para la distribución de muchos de sus juegos.

Esto representa un golpe fuerte en favor del dominio de la plataforma de Valve en el mercado de la PC. Con EA de su parte, títulos de arraigo global como FIFA, NFL Madden o The Sims 4 estarían unidos a la biblioteca más usada del mercado.

Diversos medios han comparado esta medida con el intento que hizo Blizzard de reemplazar el nombre de su plataforma de Battle.net a Blizzard Launcher, buscando imponer el nombre de la marca como parte central de su plataforma.

Pero la diferencia con el caso de Origin es tanto la plataforma en sí como el momento elegido para esta decisión. Origin no tiene la historia de la que puede alardear Blizzard con su plataforma Battle.net, al ser esta parte fundamental de la historia del gaming en PC.

Cambiar ese nombre representaba abandonar años de historia para muchas personas, algo de lo que EA no gozaba con su plataforma, lealtad. Es un cambio que, a la larga, no le va a importar a nadie.