El capítulo número 11 de ‘Oregairu’ es, por mucho, el mejor de las tres temporadas combinadas al revelar los verdaderos sentimientos de los protagonistas y alcanzar ese algo “real” que buscaban con tanto ahínco.

Dejando atrás la codependencia, siendo honestos consigo mismos y expresando lo que quieren y esperan del futuro, hicieron de este episodio una obra maestra de como se siente el primer amor en la adolescencia.

Tú no tienes que esperarme

El capítulo comienza justo donde lo dejamos la semana pasada, con Hachiman y Shizuka-sensei hablando sobre como la codependencia es solo una palabra de muchas para describir lo que sienten los protagonistas y Hikki tomando la decisión de enfrentar lo que ocurre, no solo con palabras sino con acciones.

La buena noticia para nosotros es que no tardará mucho en poner en práctica esta nueva resolución, ya que Yui lo aborda al salir de la escuela para saber si está de acuerdo con la disolución del club y para pedir el deseo más importante.

Hikki admite que la única razón por la que está incómodo con la idea es porque significa apartarse de Yukino, y aunque mejorará en su forma de comunicarse en el futuro, le pide a Yui que no espere hasta que eso ocurra.

No tan falso prom

Ahora que Hikki está decidido a pasar tiempo con Yukino, solo falta la excusa perfecta y la encuentra reviviendo el falso prom, colocándolo como un evento voluntario y que se hará en conjunto con la secundaria Kaihin Sougou.

La mamá de Yukino y Haruno no pierden el tiempo y realizan una reunión en la escuela, donde Hachiman manipula toda la situación para que Haruno vea que ya no es controlado por ella, que la mamá admita de lo que está hecha su hija menor y que Yukino acepte organizarlo junto a él.

Aunque tienen el tiempo en contra, no cuentan con presupuesto y es un evento muy ambicioso, Yukino accede para demostrarle a su madre que puede y para aceptar el desafío que llevó a la mesa Hikki.

Entrégame tu vida

 

Para la última escena del capítulo se reservaron la mejor parte, y justo cuando menos lo esperábamos, ya que Hikki le confiesa a Yukino que la única razón por la que hizo todo fue para estar junto a ella más tiempo.

Yukino intenta huir de él y sus palabras pero justo cuando parecía que Hikki se rendiría, la brecha se cerró al correr tras ella y tomar su mano, pidiéndole que dejara que retorciera su vida para siempre.

Aunque Yukino está reacia y pone excusas que la degradan como una pareja aceptable, Hikki le devuelve todo argumentando que él está en el foso de la popularidad y que no tiene más nada que ofrecer que su vida y su futuro, haciendo que Yukino, abrazándolo, le pida que le entregue su vida.

Ideas finales

El mejor capítulo de todas las temporadas hasta la fecha, donde al fin los mejores amigos dejaron atrás todo el equipaje de sentimientos confusos y aceptaron que todo lo que vivían era el primer amor.

Aunque para los fans de Yui no fue agradable de ver, en especial porque acabó llorando una vez más, todo estaba tan claro para nosotros como para ella, Hikki y Yukino estuvieron destinados desde el principio.

Desde la forma como interactúan, como se comunican y entienden entre sí con tan pocas palabras, hace que incluso el hermano mayor que habita en Hikki se dé cuenta de que hay algo especial.

A pesar de que no se dicen que se aman en el puente, su confesión se ajustó a todo lo que se ha discutido en el anime hasta ahora, decir “te amo” o “me gustas” es solo un par de palabras de las muchas que comprenden los sentimientos que podemos albergar por nuestros seres queridos.

¿Qué te pareció el penúltimo capítulo de ‘Oregairu’? ¿Te esperabas la confesión de Hikki esta semana? ¿Qué crees que ocurrirá con Yui? Cuéntanos abajo en los comentarios.

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