El éxito o el fracaso de una consola de videojuegos dependerá de muchos factores que van más allá de la tecnología y de una buena estrategia publicitaria. Como claro ejemplo tenemos el caso de la Xbox One en Japón, que hasta la fecha, no ha logrado calar en el mercado japonés.

Pudiera decirse que lo más cerca que estuvo la Xbox de lograr cierto éxito fue con el lanzamiento de la Xbox 360, pero su venta escasamente llegó a los dos millones de unidades vendidas, un número ínfimo si se le compara con los 43 millones vendidos a nivel mundial.

Se habla de muchos factores que inciden en la falta de interés de los nipones por esta consola. Principalmente, sucede que, según cuenta la leyenda, los japoneses son fieles a sus productos locales y los prefieren por encima de los extranjeros. Sin embargo, los japoneses no son nada hostiles a estos productos, pues si así fuera, no serían fanáticos de las marcas Levi’s o la Coca-Cola y tampoco liderarían la venta de smartphones, ni competirían entre ellos para tener los iPhone de última generación.

Influyendo en el temperamento nipón

Después de tantos estudios, artículos, opiniones y encuestas, se concluye que son varios los factores que han obstaculizado el posicionamiento de la Xbox One en este mercado.

Sin duda que el factor cultural ha sido determinante a la hora de introducir un nuevo producto en el mercado japonés, pues se ha comprobado que incide directamente sobre el comportamiento de los consumidores. El mercado japonés le da mucha importancia a la calidad del producto, pues es lo que genuinamente despierta su interés.

Ni qué hablar de la terrible estela que dejó el problema de las tres luces rojas que tuvo el primer lote de la Xbox 360 y que fue llamado “anillos rojos de la muerte”, algo que se quiera o no, minó la confianza que los nipones pudieran haber tenido con la consola.

Esto no quiere decir que consideren que la Xbox One sea mala o cuando menos, de inferior calidad en comparación con las fabricadas por Sony o Nintendo, sino que no ha habido una buena campaña que hable de las bondades de la consola y de las características propias que harían que un determinado juego sea maravilloso jugarlo en ella.

Mucho se comenta que otro factor que incide en la falta de posicionamiento de la consola, es la preferencia de los nipones por sus productos nacionales, aunque esta teoría se derrumba fácilmente, pues es sabido que los japoneses, muy especialmente su juventud, es propensa y muy abierta a adquirir productos foráneos, como mencionamos anteriormente.

Ahora, un factor incuestionable e importante es la falta de títulos exclusivos para la Xbox One, pero no cualquier título, sino uno verdaderamente atrayente para este mercado y que no fuera desarrollado para otras consolas, lo que haría necesario adquirir el aparato por el título per sé, y que no sería nada extraño que sucediera, pues abundan los ejemplos de consolas que se adquirieron exclusivamente para jugar un título que fue creado para esa única plataforma.

Sin embargo, a la hora de escoger, es perfectamente entendible que los japoneses se decantaran por una Playstation, más por practicidad que por nacionalismo, pues siempre tendrán disponibles una amplia variedad de juegos japoneses y occidentales.

Carencia de una historia que conecte

Siempre se ha dicho que la forma de narrar de los occidentales difiere mucho de la japonesa y este ha sido uno de los factores que ha incidido en la decisión de adquirir o no una consola cuyos juegos no conectan con la idiosincrasia japonesa.

Los japoneses, si bien aprecian sobremanera una excelente jugabilidad del título y valoran el papel que desempeñarán como jugadores, también les gusta una historia lenta, bien contada y estructurada y que sobre todo, anteponga los sentimientos antes que una trepidante y salvaje acción y esa carencia hace que no conecten con ellos.

Ciertamente, a los occidentales les encanta la acción pero también sobran historias atrayentes donde mucha veces la acción queda en un segundo plano, pero tal pareciera que el problema radica en la forma de contarla.

Los videojuegos japoneses tienen historias y tienen acción y no pareciera difícil que Microsoft le agarre el ritmo, sin embargo, no se ve un mayor esfuerzo para crear videojuegos desde la perspectiva de los nipones pues tan solo solo se enfocó y sigue enfocándose en occidente y esto, sin duda alguna, pasa factura.

Tan solo se pueden recordar escasamente algunos títulos pensando en los nipones que corrieron en la Xbox 360, como ‘Naruto’, ‘Dragon Ball‘ y ‘Tekken’ y quizás uno que otro más por ahí pero no ha habido mayor interés de Microsoft de incursionar con seriedad en este mercado, superando previamente esta especie de requisitos.

Microsofts y su versión

Sobre este nulo éxito de Xbox One en Japón, el vicepresidente de Microsoft, Alan Bowman, dijo en una oportunidad que “la mayoría de Asia está muy marcada por lo local. Ese ha sido un desafio constante para nosotros”. 

Por su parte, el CEO de Microsoft, Phil Spencer ha viajado en varias oportunidades a Japón con la idea de crear alianzas con estudios japoneses pero todo parece indicar que aún les falta un buen trecho por recorrer para que la consola se afiance en ese mercado.

Microsoft sabe que de conquistar el mercado japonés significaría multiplicar sus ganancias en millones de dólares y este es un aliciente muy grande para que la compañía haga todo su esfuerzo para conectar con este particular público.

Solo con una estrategia adecuada será propicia para posicionar podrá Xbox One en Japón, pero antes deberá recuperar la confianza que se perdió cuando les vendió la Xbox 360 con unos supuestos juegos JRPG exclusivos que luego terminaron saliendo para la PlayStation 3.

Esa misma estrategia para conquistarlos deberá incluir un extenso catálogo que por ahora, adolece de atractivo alguno para los japoneses.

Pero más allá que Xbox One no haya encajado en el mercado japonés, no puede decirse lo mismo de Microsoft como compañía, donde es ampliamente aceptada y como ejemplo tenemos su sistema Windows, el cual es utilizado en casi la mitad de los ordenadores a nivel nacional, estando empatado por su competidor mas cercano, la imbatible Apple.

Apple por su parte, es otro ejemplo de que los japoneses le gusta lo bueno y así vemos como ha hecho a un lado toda la competencia de compañías japonesas y ha arrasado prácticamente en Japón, siendo hoy en día su segundo mayor mercado a nivel mundial, lo que es bastante decir, pues en Japón son muy claros y prácticos y cuando consideran que un producto es bueno lo compran, indistintamente que el producto sea nacional o extranjero.

Con todo y los problemas planteados, puede decirse que en Japón existe un lugar para Xbox y solo es cuestión de una fuerte voluntad de parte de Microsof para adaptarse a las exigencias culturales de ese mercado y es casi seguro que una vez cumplidos esos requisitos, el camino a su consolidación estará asegurado, pero antes, deberá comenzar a transitarlo pues solo así llegará.

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