Cuando se trata de hablar de juegos infravalorados siempre hay que hablar de aquellos que tuvieron una mala campaña de marketing o que simplemente llegaron en el momento inadecuado. El caso de Metal Gear Rising: Revengeance es uno que cumple ambas condiciones y que además cuenta con otros factores externos a las reglas que generales que terminaron por hacerlo un juego de culto para los fans de Metal Gear.

MGR:R se lanzó el 19 de febrero del 2013 en PlayStation 3 y Xbox 360, el título estuvo en un limbo un tiempo y casi entra en el llamado “development hell” ya que Kojima Productions no le encontraba la vuelta a lo que querían hacer con la tecnología que tenían a mano. Además, la versión de Xbox se canceló en Japón y la de PC a día de hoy da algunos problemas, sobre todo a los que usan Linux que directamente no pueden jugarlo.

Pantalla de título de Metal Gear Rising: Revengeance con Raiden en el centro.

Antecedentes

Sin embargo, abajo de muchos problemas hay una obra que en su contexto es un diamante oculto que deberían probar los fans de los juegos de acción, los fans del anime/manga y claramente los fans de Metal Gear. En líneas generales es un título al que puedes entrar sin ningún tipo de conocimiento previo, pero también es uno que es más disfrutable si eres parte de los grupos mencionados.

Pero primero hablaremos de cómo MGR:R llegó a este punto de ser uno de los Metal Gear menos conocidos y peor vendidos de la saga. En principio el juego se anunció en 2009, la idea de Hideo Kojima, creador de la saga, era contar una historia con Raiden como protagonista y dándonos la posibilidad de usar el sigilo de un ninja futurista para acabar con nuestros enemigos.

Póster de Metal Gear Rising, la primera versión del juego.
Prmer póster del juego.

Incluso llegamos a ver un póster del juego que en ese momento se llamaba Metal Gear Rising solamente y con el slogan “Lightning Bolt Action” en vez de “Tactical Spionage Action” de los Metal Gear de Snake. También se pudo ver una demo en la que Raiden cortaba sandías en los Tokyo Game Show del 2009, pero poco después Konami cancelaría el juego debido a que el equipo de trabajo no conseguía la manera de que la jugabilidad con espadas en vez de armas de fuego funcionara.

En manos de Platinum

Así fue como el título terminó en manos de Atsushi Inaba, productor de básicamente todo el catálogo de Platinum Games (Bayonetta, NieR: Automata, The Wonderful 101, Okami etc). Todos se pusieron de acuerdo y el plan pasó de un juego de Metal Gear purista a uno de acción desenfrenada y, de acuerdo a Yuji Korekado, hacer de las secciones de Raiden en Metal Gear 4 completamente jugables.

Fue entonces que la MG le daba la bienvenida a un género distinto en un juego protagonizado por Raiden cuatro después de Metal Gear 4: Guns of the Patriots, haciéndolo el último título cronológicamente hablando. Dicho esto, Kojima nunca lo ha considerado del todo canon, ya que no estuvo tan involucrado en el proyecto como otros Metal Gear, de hecho no lo escribió él. Para el creativo japonés, MGR:R era una continuación paralela lo cual nos parece justo.

Fotografía de Hideo Kojima e Atsushi Inaba.
Kojima e Inaba.

Todo estas idas venidas fueron reportadas por los medios especializados y lo cierto es que desde afuera se veía como si el juego iba a ser un desastre. Por si fuera poco, nadie había pedido una continuación ya que Metal Gear 4 termina de manera satisfactoria y ata cabos, nadie quería abrir una nueva línea narrativa con Raiden.

Y es que Raiden era el otro problema por el que pocos se acercaron al juego. Jack, l’enfant terrible, es uno de los personajes más odiados de la saga, injustamente, vale acotar, pero odiado al fin y al cabo. Todo se debe a que Metal Gear Solid 2 se publicitó con este el héroe duro, Solid Snake en portada y este “muere” a la hora de juego y es reemplazado por este chico rubio y sentimental, una antítesis que chocó a demasiados que nunca perdonaron ni al pobre Raiden o a Kojima.

A diferencia de Snake que resolvía sus problemas de identidad en el primer Metal Gear Solid, Raiden sufría por la guerra, la despreciaba y se confesaba con ganas de huir siempre. Era un personaje que chocaba para el tipo de juego que es Metal Gear Solid 2 y apenas se reveló que Raiden protagonizaría Rising, las primeras reacciones eran de nuevo jugadores pidiendo a Snake y rechazando a Raiden que a estas alturas seguía sufriendo su condición de soldado pero que también había evolucionado en una especie de cyborg samurai (haciendo un paralelismo con Gray Fox).

Imagen de Metal Gear Solid 2 con Snake y Raiden.
Raiden lleva toda la saga intentando descubrir quién es.

Todo este contexto y el mensaje de Platinum aclarando que Kojima había supervisado el título pero no había trabajado en él, echaron para atrás a muchos fans. Mientras Metal Gear Solid 4 había vendido casi 6 millones de copias siendo exclusivo de PS3, este titulo multiplataformas alcanzó el millón de copias luego de dos años. Así que estamos ante un juego infravalorado desde su lanzamiento.

No es carbón, es diamante

Pero para estar infravalorado hay que tener algo de valor ¿no? pues este Revengeance tiene mucho de valor. Este segundo subtítulo fue una petición de Kojima Productions que quería venganza por no haber podido lanzar el título que tenía en mente originalmente debido a limitaciones de tiempo y dinero. Y el título cayó como anillo al dedo al guion y al contexto de Kojima Y Konami.

Que el proyecto cayera en manos de Platium es lo mejor que le pudo pasar a Raiden, el estudio japonés se encargó de hacer de Raiden un personaje con el que pudiéramos relacionarnos, alguien que sufría pero que no se limitaba a llorar sus desgracias sino a actuar, a usar su espada.

Además, Raiden se volvió tradicionalmente cool, estamos hablando de un cyborg samurai con una espada que es capaz de cortarlo todo, un héroe que ahora también puede soltar un comentario mordaz e inteligente de vez en cuando y que busca salvar el mundo de, una organización terrorista compuesta por más cyborgs samurais malvados y lo que es básicamente un dictador megalómano moderno.

Política inesperada

Y es que la historia de Metal Gear Rising: Revengeance no podría ser más contemporánea, el enemigo final, Steven Armstrong, es un senador estadounidense que pronto será el presidente y planea crear un nuevo mundo, usar la guerra para acabar con las guerras y “Make América Great Again”. Sí, Armstrong llegó varios años antes que Donald Trump y ya decía esto, aunque vale acotar que el slogan tiene una larga historia en la política norteamericana. Como pueden imaginar, el personaje ahora es un meme importante en la comunidad y aparece en cada conversación sobre el juego.

Imagen de Steven Armstrong, enemigo final del juego.
Armstrong era MAGA antes de que estuviera de moda de nuevo.

El discurso del senador en la batalla final es icónico, casi te convence de que lo dice tiene sentido. Armstrong pregona el individualismo, el derecho del ciudadano a hacer lo que quiera y no lo que debe, la libertad total y el fin de las guerras ideológicas. Sin embargo, Jack lo pone en su lugar porque a estas alturas sabe por qué lucha, la batalla final está precedida por discursos de ambos personajes que tienen mucha mejor calidad que el último debate presidencial entre Trump y Biden. Y todo esto en un título que en teoría no iba a estar centrado en la historia política como otros Metal Gear.

Además de Armstrong también tenemos a Monsoon dando un discurso sobre los memes (en su definición de teoría comunicativa), el nacionalismo, la venganza, el liberalismo. Su frase icónica es “Los memes, el ADN del alma” y de nuevo discute con Jack sobre la guerra y de cómo estos memes alimentan el conflicto.

Básicamente cada batalla y cada enemigo final puede marcarte, también tenemos a Wolf, una inteligencia artificial programada para matar a Raiden que pierde su propósito cuando lo conoce y pasa por las fases de dejar de ser un robot programable a tener una mente con libre albedrío y a Samuel Rodrigues, un anarquista brasileño que trabaja para Armstrong, la política y el progreso le aburren pero que derrota a Raiden a las primeras de cambio por el simple hecho de que él sí tiene claro lo que quiere ser.

La historia escrita por Etsu Tamari da para mucho, la verdad pero podríamos quedarnos solo con eso. La jugabilidad manda en este medio y allí tampoco nos defrauda gracias a que Platinum hizo del juego una mezcla entre Vanquish y Bayonetta. Raiden centra sus ataques en fuertes y débiles con su espada, tiene armas secundarias como armas y granadas pero la espada lo es todo, es tu elemento ofensivo por excelencia, pero sobre todo el defensivo.

El contrataque como forma de vida

El novedoso sistema de “parry” hizo que el juego pasará de un simple machabotones a uno en el que teníamos que sincronizar nuestro movimiento con el del golpe de enemigo si querías que la espada rechazara el golpe. El parry es tu manera de protegerte sin perder el ritmo de tus ataques y es imposible pasar el juego sin aprender a hacerlo, las luces rojas te advierten de un ataque que debes parar con un parry y hacerlo bien te premia con devolver un contraataque.

Para cuando llegas a la batalla contra Monsoon puede que hayas podido llegar sin hacer demasiados parrys debido a que huyes del combate o has conseguido muchos elementos para curar tu salud. Sin embargo, el fan de los memes solo puede ser vencido si aprendes a hacer parry, este puede atacarte más de 10 veces seguidas y debes rechazarlas todas, es un duro examen pero uno que debes pasar para seguir jugando.

Metal Gear Rising: Revengeance también tiene QTEs en los que debes presionar ciertos botones en el momento justo para hacer una maniobra especial, muertes con sigilo, la posibilidad de ralentizar el tiempo para cortar a tu enemigo en varios pedazos e incluso la posibilidad de esquivar, pero es tan secundaria que ni siquiera está de base en el kit de Raiden, es un elemento que debes comprar en la tienda y que sinceramente sirve de poco.

Entra por el óido

Tampoco hay que olvidarse del soundtrack, y es aquí donde toda la comunidad del juego, ese poco más de millones de jugadores que lo compraron, se reúne a hablar de lo que muchos consideran gustos culposos. Cada jefe tiene su propio tema compuesto por Jamie Christopherson que recibió ayuda de Graeme Cornies, Brian Pickett, James Chapple, y David Kelly para ciertas partes vocales y en toda la banda sonora no vas a conseguir un mal tema.

Quizá la más conocida es Rules of Nature, se escucha en el prólogo del juego y apenas le prestas atención hasta que el coro de la canción entra en escena cuando vences al primer REX. Este video lo ejemplifica bien y sucede lo mismo para cada jefe, la canción adecuada con el tono y melodía adecuadas comienzan a sonar cuando deben hacerlo para hacerte sentir bien respecto a tu logro reciente. Por lo que los editores y diseñadores de sonido, incluyendo los del combate también tienen mucho crédito para que todo este título se oiga tan bien.

En el caso de Armstrong toda la cinemática previa prepara bien el inicio de It Has to be This Way, quizá la mejor canción de la banda sonora y la que suena durante toda tu batalla contra este último jefe.

A estas alturas ya notarán que el OST es bastante rockero, pero tampoco es heavy metal, es más bien alternativo y disfrutable, un tipo de música que honestamente encaja bien en pocos lugares además de videojuegos con cyborgs, toda la banda sonora tiene mucho de opening de anime shonen, y es que hasta el protagonista hasta tiene el pelo rubio como tantos otros protagonistas de producciones japonesas.

Este tipo de canciones están hechas para animarse y venirse arriba con la voz cantante y el solo de guitarra. No hace falta decir que logran su cometido con creces, sin embargo, escucharlas sin el contexto que da el guion puede tener un efecto parecido al de ver el final de una película sin haber visto nada de lo anterior, cierta indiferencia.

¿Donde comprarlo?

Por ello es que les recomendamos adquirir Metal Gear Rising: Revengeance y hacerlo parte de su catálogo. Los posibles prejuicios ya fueron explicados cuando hablamos del contesto que dio a luz este juego, aunque también hay que advertir un par de cosas.

El juego solo está disponible en PS3, Xbox 360 y PC, tiene 7 años en el mercado y sus gráficos no son los más impresionantes ya que debía correr a 60 FPS. Los jugadores de Sony pueden olvidarse de jugarlo ya que ni PS4 ni PS5 son compatibles con PS3, los de Xbox Series X y S sí podrán hacerlo cuando se lance de la nueva generación e igualmente pueden hacerlo en Xbox One ahora mismo a través de la tienda de Microsoft.

Una plataforma como PC en donde está disponible en Steam entre unos 20 y 30 dólares dependiendo de tu territorio, aunque suele bajar mucho de precio en durante las ofertas de noviembre, así dentro de un mes será un buen momento para comprarlo. Esta edición viene con dos DLCs gratuitos adicionales que alargan un poco la experiencia ya que la principal crítica del juego es su duración.

MGR:R puede durar entre 7 y 10 horas, quizá un poco más si te cuestan los juegos de acción. Además, es bastante rejugable ya que se te invita a pasarlo en el modo más difícil para obtener trajes y armas más poderosas. Pero no se puede negar que es un título corto para estándares actuales, eso sí son 10 horas muy intensas.

Arte de Raiden dibujado por Yoji Shinkawa, artista principal de la saga.
Arte de Raiden por Yoji Shinkawa, artista de toda la saga Metal Gear.

Así que de esta manera hemos buscado explicar por qué Metal Gear Rising: Revengeance vendió solo lo justo y por qué apenas se habla de él. Hubo y hay muchos prejuicios respecto al juego y al mismo Raiden, pero ahora que les hemos contado una versión más justa le den una oportunidad al que hasta ahora sigue siendo el último Metal Gear cronológicamente hablando.

Escribir un comentario