Eden Hazard en la portada del soundtrack de FIFA 20

FIFA es la franquicia más exitosa dentro del género de títulos deportivos de la industria de los videojuegos y el soundtrack es el arma secreta detrás de su éxito. Electronic Arts sabe muy bien como mantener cautivados a los jugadores con nuevos modos de juego y más licencias. Pero FIFA no es únicamente sinónimo de partidos de fútbol, también es una gran selección musical memorable.

Las primeras cuatro ediciones de la saga estuvieron adornadas con soundtracks creados específicamente para estas entregas. Fue en 1998 cuando EA se dio cuenta de que tenía que agregar canciones de artistas reconocidos para poder potenciar la fama y el atractivo de FIFA.

Es por eso que en los soundtracks de FIFA 98 vemos nombres de artistas como Blur, The Crystal Method y Chumbawamba. Cada uno con sus propuestas musicales mucho más dirigidas hacia el género rock.

La inclusión de estos artistas dentro del soundtrack del juego fue un acto totalmente innovador. Considerando la gran cantidad de usuarios que tiene FIFA, hablamos de millones de personas en todo el mundo.

Esto quiere decir que cada uno de estos temas musicales permite que los artistas se popularicen de forma impresionante. Personas de todo el mundo pueden conocer artistas de diversos países y con propuestas interesantes. Esto no es un detalle menor dentro de la importancia del soundtrack de FIFA.

Un soundtrack que se renueva todos los años

Las entregas de FIFA son anuales, por lo que podemos asegurar que los artistas seleccionados acompañarán a los usuarios por todo un año llegando a influir notablemente en su gusto musical. Otro detalle es que esta música es seleccionada pensando en el público juvenil de 14 a 25 años, etapa en la que la música tiene una importante influencia  dentro de la vida de las personas.

Los cerebros detrás de esta difícil selección musical está en manos de Steve Schnur, presidente de música de Electronic Arts. Schnur es el responsable de que cada una de estas bandas sonoras sean tan esperadas como el listado de los mejores 100 jugadores de cada edición de FIFA.

Schnur se dio cuenta de que para poder mantener el éxito dentro de cada entrega era necesario adaptarse a los gustos musicales de la comunidad. Si bien a finales de los noventa el rock era el género predominante, poco a poco y con la entrada del nuevo milenio, se fue dando paso al pop y posteriormente a géneros más urbanos como el hip-hop y el reggaetón.

Paulatinamente los usuarios han logrado ir formando su gusto musical a través de los soundtracks de este juego. Hay determinadas canciones que son tan emblemáticas que automáticamente son asociadas con el juego como Bodyrock de Moby, Alive de Empire of the Sun, Kids de MGMT o Around Town de The Kooks.

Los soundtracks de FIFA se adaptan a la época

FIFA es un fenómeno global al igual que lo es el fútbol, por lo que Schnur trata que en cada edición se puedan incluir bandas de diversos países. Venezuela fue representada en el FIFA 12 con una de sus bandas de rock más exitosa como lo es La Vida Bohème. Esta banda repetirá en FIFA 21 acompañados de otros artistas.

Durante todos estos años las entregas de FIFA han permitido que los usuarios identifiquen una canción con potencial para aparecer en el juego. ¿Cuáles son estas características? La primordial es que sean temas musicales movidos, con mucha energía y que despierten ganas de activarse y saltar al campo de juego. Schnur comentó que su deseo es que los usuarios al comenzar un partido, experimenten lo mismo que sienten las grandes estrellas del fútbol mundial al momento de llegar al estadio con sus auriculares mientras escuchan su música favorita.

El otro elemento clave para que una canción pueda ser asociada a FIFA es su contemporaneidad. Es imprescindible que sea un tema actual, no importa si es de un artista poco conocido, lo verdaderamente relevante es que se adapte a la época en la que sale el juego.

Cuando Schnur se unió a EA en el 2001, su misión era seleccionar música que llamase la atención de los usuarios y podemos estar seguros de que lo logró con una muy buena puntuación. Antes de esta fecha los usuarios del título eran adultos aficionados al fútbol, pero esto se expandió notablemente.

La música está muy ligada al deporte ya que ambos despiertan pasiones. Prueba de ello es que las canciones de los mundiales de fútbol son recordadas años después. Un caso muy recordado es La copa de la vida de Ricky Martin o el divertido Waka Waka de Shakira. Otro ejemplo es que no hay celebración deportiva en el mundo que no incluya el tema We Are the Champions de Queen.

Es tal el impacto de FIFA a nivel musical que muchos videos de YouTube que contienen temas musicales incluidos en el juego, tienen comentarios de usuarios que aseguran haber conocido el tema gracias al popular videojuego. Esto puede no ser muy necesario para una banda de renombre como Gorillaz por ejemplo, pero un grupo más pequeño seguro que sí lo celebrará.

Seleccionar las mejores bandas sonoras que acompañaron tantas entregas de FIFA es muy complicado y totalmente subjetivo. Lo que para alguien puede resultar el mejor tema musical del mundo, para otro otro puede resultar más de lo mismo. A pesar de esto, desde PlayerOne quisimos atrevernos a seleccionar las mejores seis canciones que han formado parte de los soundtracks de FIFA a lo largo de todos sus años de historia.

En caso de que estas seis canciones te den ganas de volver a disfrutar de estos y muchos más temas de FIFA, te dejamos el enlace a la lista de Spotify en el que podrás encontrar todas las canciones que han formado parte del soundtrack de FIFA.

The Nights – Avicii (FIFA 15)

Love me Again – John Newman (FIFA 14)

On top of the World – Imagine Dragons (FIFA 13)

Kids – MGMT (FIFA 09)

Song 2 – Blur (FIFA 98)

Bodyrock – Moby (FIFA 2001)

Cuando salieron los videojuegos nunca se imaginó que estos tendrían dentro de su propio entretenimiento, un plus con las bandas sonoras. Y FIFA es el mejor ejemplo de ello. Los tiempos son así y el marketing también. Como se dijo en otro articulo, los videojuegos representan otro espacio para brillar. Y vaya que si lo hacen.