Ya es posible hacer una comparación oficial entre los dos controles de la nueva generación, el DualSense y el control de Xbox al que Microsoft dejó sin nombre. Por eso, la haremos ahora tratando de mencionar detalles que no se suelen mencionar en este tipo de comparativas.

De igual manera, recordamos que al final la opinión más importante es la del comprador, estos controles ofrecen funcionalidades pensadas para diferentes tipos de jugadores por lo que todos tendrán un favorito independientemente de los datos objetivos.

Empecemos por los precios: el DualSense cuesta 70 dólares, mientras que el de Xbox cuesta 60. El primero viene con una batería incorporada y un cable USC-C, el segundo viene con dos baterías AA necesarias y un cable USB-C que solo funcionará para recargar baterías si tienes el adaptador necesario (24 dólares).

Agarre y comodidad

Si hablamos de agarre y materiales, los medios especializados hablan de una gran mejora por parte del control de Sony. Tanto el DualShock 3 como el 4 podían hacerte doler las manos tras largas sesiones de juego ya que sus “patas” eran cortas y un adulto podía tener problemas para sostenerlo cómodamente por mucho tiempo.

El nuevo DualSense es mucho más grande y cómodo, por lo que es un punto a su favor respecto a sus antecesores. Ahora bien, respecto al control de Xbox puede que quede en un mejor lugar ya que el producto de Microsoft es idéntico al de Xbox One en ese aspecto, es más pequeño que el DualSense, pero más grande que el DualShock 4, por lo que se queda a medio camino.

Patrones en el Dualsense.

Este apartado, como casi todo esta comparación entre cuál es mejor, es muy personal. Dependerá del tamaño de tus manos y el material (ambos de buena calidad) dependerá de qué tanto suden tus manos y solo sabremos cuál aguanta más con el tiempo. Como curiosidad mencionamos que ambos tienen patrones temáticos, el Dualsense en la parte trasera y el de Xbox cerca de los gatillos superiores que pueden ser mucho más funcionales para ubicar el botón rápido con nuestro dedo.

Patrones en los botones de Xbox.

Estética

De nuevo, otro apartado muy personal. El DualSense es blanco con negro y combina con la consola, el de Xbox es completamente negro y también combina pero Microsoft ya ha anunciado la venta de controles de varios colores. Por su parte, el de Sony aparenta ser personalizable, ya que el plástico negro es removible, pero no ha habido anuncios oficiales por parte de la empresa japonesa.

Honestamente, la mayoría está de acuerdo que el control de Xbox es mucho más sobrio y que sencillamente se ve mejor, pero la belleza es quizá el aspecto más subjetivo de toda la comparación, así que queda de parte cada gusto.

Funcionalidades

Acá es en donde se diferencian más. Microsoft ha ido por un control más bien conservador y sencillo, como su estética. Mientras que Sony ha sido algo más extravagante y cuenta con un panel touch, respuesta háptica y gatillos adaptativos, giroscopio y un micrófono.

Por su parte, Microsoft tiene gatillos de impulso, una nueva cruceta multidireccional, el botón de compartir y poco más. Los gatillos adaptativos de Sony son básicamente una versión mejorada de los de impulso de Microsoft ya que pueden cambiar su “tensión” dependiendo de lo que suceda en pantalla en cualquier juego. Los de Microsoft solo se han usado para vibraciones en Xbox One para juegos de carreras y no muchos más títulos.

Botones de control de Xbox Series S y X.

Además, la respuesta háptica, difícil de describir, es una nueva manera de vibración para el DualSense que te comunicará de una manera más dinámica lo que sucede en pantalla. Por ejemplo, cada arma de Fortnite o Demon’s Souls vibrarán de manera distinta para representar mejor sus características. Y en el otro lado, el control de Xbox no tiene esta tecnología.

Para finalizar, Sony tiene un panel touch que ya estaba en PS4 y que servía para algunos juegos como Ghost of Tsushima, de nuevo, Microsoft no tiene nada equivalente. Y, por último, a pesar de que puedes conectar tus audífonos a ambos controles, solo el de Sony tiene un micrófono.

Vista inferior del DualSense.

Así que en este apartado gana Sony por mucho. Eso sí, estas mismas características le harán perder el siguiente aspecto.

Practicidad 

En este apartado mencionaremos varios aspectos misceláneos como la versatilidad, la calidad de la batería y otros detalles. Por ejemplo, las características del DualSense le restan mucho a su batería interna que, según los primeros jugadores, va de 10 a 13 horas dependiendo de cuántas funcionalidades usemos del control. Esta batería además no es removible, así que cuando deje de recargarse, habrá que comprar un nuevo control.

El control de Xbox cuenta con baterías AA y son removibles como todas, duran alrededor de 50 horas y siempre puedes comprar el adaptador que las recarga sin necesidad de sustituirlas.

Adaptador recargable de control de Xbox.

Por si fuera, poco el control de Xbox es mucho más versátil para los jugadores de PC y móviles. Por separado cuesta 10 dólares menos y tiene drivers oficiales para Windows y Android, eso sí, necesitarás bluetooth en tu PC para jugar de manera inalámbrica. Pero la conexión es instantánea y tiene soporte con Steam y todas las otras plataformas.

El control de Sony tiene muchas funcionalidades pero ninguna funciona en PC y no hay drivers oficiales. Ahora mismo puedes conectarlo de manera alámbrica y Steam lo detectará como un DualShock 4, puedes jugar pero algunos títulos no son compatibles por lo que en este apartado gana Microsoft por ser más accesible.

Mapeo de botones en Steam.
Con el DualSense deberás remapear los botones para Steam.

Entonces, ¿Cuál es mejor? Bueno, tenemos un control muy next gen y otro que simplemente es una mejora ligera respecto al anterior. Los jugadores que busquen tecnología nueva y funcionalidades impresionantes con su compra preferirán el DualSense, mientras que los tradicionalistas y que ya están bien con su control de Xbox One preferirán el sobrio nuevo control de Microsoft.

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