Si no esta roto, no lo arregles, es un lema que ha estigmatizado a la saga de Call of Duty durante los últimos años y que al mismo tiempo se ha convertido en una filosofía bastante desafiante para los desarrolladores, quienes buscan ofrecer el mismo nivel de frenetismo y modernidad que ha caracterizado a los títulos de CoD desde sus inicios. Black Ops: Cold War por su parte se enfrenta a un par de retos extra al perfilarse como un título crossgen con un componente multijugador muy ambicioso que ha obligado los chicos de Treyarch y Raven Software a replantearse sus estrategias e incursionar por los senderos de la innovación.

Después de un par de entregas que dejaron un sabor agridulce entre fanáticos de la saga, Black Ops – Cold War promete regresar a sus raíces con una campaña muy bien lograda echando mano de una historia que tiene lugar en los años 80’s cuando las tensiones políticas entre Estados Unidos y la Unión Soviética alcanzaron su punto crítico. Un argumento fácilmente identificable como una secuela directa de la primera entrega de la serie que, dicho sea de paso, contribuye satisfactoriamente a la continuidad de los acontecimientos.

Modo campaña: de vuelta a las raíces de Black Ops

En el modo campaña la narrativa nos sumerge en una ambientación con mucha personalidad. Los escenarios están muy bien diseñados con muchos detalles de la época, las escenas de los interrogatorios son impresionantes, las persecuciones frenéticas, el espionaje y la aparición de personajes importantes de la época como el mismísimo presidente de los Estados Unidos Ronald Reagan, realmente logran transmitir la sensación de que encarnamos a un verdadero agente secreto.

Como es ya costumbre en los títulos de Call of Duty, usaremos a diferentes personajes a lo largo de nuestra aventura. Sin embargo, la mayor parte del tiempo estaremos en los zapatos de un nuevo agente conocido únicamente bajo el nombre clave Bell, quien de la mano de veteranos de la saga (si, Alex Mason, Frank Woods y Jason Hudson están de regreso), tendrá que hacer lo que sea necesario para detener a Perseus, un escurridizo espía soviético que toma por sorpresa al gobierno de Estados Unidos y que amenaza la seguridad nacional.

Dentro de las novedades del modo campaña, es notable el coqueteo con elementos de otros géneros de los videojuegos como, por ejemplo, la personalización de personajes, diálogos en los que somos capaces de tomar diferentes decisiones y un par de finales alternativos que aportan a la rejugabilidad del título. Detalles que si bien no proporcionan mayor profundidad al modo historia son más que bienvenidos. La duración del modo campaña es de unas 5 o 6 horas, un poco breve para algunos o quizás no tanto después de todo.

El frio modo multijugador

El apartado multijugador por su parte, podemos decir que se ha quedado un poco corto en sus inicios. Al momento de su lanzamiento cuenta únicamente con 8 mapas diferentes, los cuales podremos disfrutar en los modos clásicos de juego (como son duelo a muerte por equipos, dominación, buscar y destruir, entre otros) y por supuesto su viejo y conocido modo zombies. Un vacío que intenta llenarse con la promesa de mucho contenido gratuito post-lanzamiento.

De momento dentro de las novedades del apartado multijugador destacan 3 nuevos modos de juego:

  • Bomba sucia: 10 escuadrones de 4 jugadores cada uno luchan por recolectar uranio y depositarlo en lugares específicos del mapa para detonar una bomba sucia. Gana puntos para tu equipo eliminando enemigos, depositando el uranio y detonando bombas. El primer escuadrón en alcanzar el límite de puntos gana la partida.
  • Escolta VIP: haz lo que sea necesario para escoltar hasta el punto de extracción a un jugador designado como VIP de forma aleatoria o eliminan al VIP de tu equipo rival. No hay regeneración.
  • Armas combinadas: guerra a gran escala con vehículos en la que tendrás que luchar por el control de diferentes puntos del mapa.

Por supuesto la personalización de nuestras armas y equipo táctico ofrece un abanico de posibilidades y sigue jugando un papel fundamental en el campo de batalla.

En cuanto a su modo Battle Royal, quizás la cereza del pastel de para muchos de nosotros, los desarrolladores han optado por integrar el juego con Warzone. Una estrategia que a simple vista parece acertada ya que podremos conservar todo nuestro progreso, todos nuestros operadores y demás objetos desbloqueados hasta la fecha; pero que también plantea ciertas dificultades a nivel técnico al intentar integrar contenido de 2 juegos totalmente distintos en un mismo modo de juego multijugador. Por tales motivos tendremos que esperar hasta el 10 de diciembre de este mismo año para poder ver contenido de Black Ops: Cold War en Warzone.

Conclusión

Call of Duty: Black Ops – Cold War es un título que se presenta como un juego base para algo más grande, con un modo campaña bastante satisfactorio, un apartado multijugador un poco pobre de inicio pero que promete mucho contenido adicional y por supuesto, uno de los primeros FPS en gozar de las bondades del DualSense y  en explotar el poder gráfico de Playstation 5. Habrá que esperar un poco más para ver que tal funciona la integración con Warzone a nivel técnico, pero seguramente será la excusa perfecta para repartir caña durante las fiestas de navidad.

Pros

  • Continuidad de los acontecimientos con respecto al eje central de la saga Black Ops.
  • Historia bien argumentada y poco predecible.
  • Inclusión de nuevas mecánicas de juego en el modo campaña y en el modo multijugador.
  • Explotación de las nuevas características del DualSense de PS5.

Contras

  • Modo campaña de corta duración.
  • Poco contenido en el modo multijugador al momento del lanzamiento.
  • Modo Battle Royale no disponible al momento del lanzamiento.
  • Poca innovación en los efectos de sonido.

Call of Duty: Black Ops – Cold War está disponible desde el 13 de Noviembre para PS4, Xbox One, PS5, Xbox Series X, PC.

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