El amor es un misterio y lo que hace exitoso a un matrimonio aún más, pero si hay un anime que quiere que te entusiasme la idea de probarlo es, sin lugar a dudas, Tonikawa.

La historia de Kenjiro Hata es un romance repleto de azúcar con un punto de vista peculiar y con un objetivo en mente, sembrar la semilla de un matrimonio en la juventud para los japoneses.

Azúcar, flores y muchos colores

Imagen del anime Tonikawa con un primer plano desde arriba de Tsukasa con la cara sonrojada y dentro de la tina del baño publicó.

La forma más sencilla de describir a ‘Tonikawa’ es utilizar los ingredientes para crear a la niñita perfecta, solo que en este caso sería la comedia romántica perfecta, azúcar, flores y muchos colores.

Con cada episodio te encuentras con el desarrollo de una relación desde cero, pero con el desenlace en las manos, dándonos a un par de protagonistas que están recién casados, pero no conocen nada el uno del otro.

Aunque ambos están ahí por decisión propia, ver la dinámica de una primera relación que además está consolidada desde el inicio da una sensación de que has ganado y estás disfrutando del fruto del amor desde un comienzo.

Recolectando las semillas de Tonikawa

Imagen tomada del anime Tonikawa con los protagonistas dándose su primer beso en la iglesia mientras luz resplandece sobre ellos.

Con una situación tan ideal, la relación de Nasa y Tsukasa se ha convertido rápidamente en un ejemplo de lo que es casarse joven, o al menos en uno de los muchos ejemplos que existen.

A diferencia de culturas como la Latinoamericana, su juventud los hace una pareja ideal para Japón, exhibiendo el matrimonio como algo a lo que aspirar desde temprano.

Aunque para muchos ha sido un tema controversial, a partir de aquí exploraremos el razonamiento detrás de cómo ‘Tonikawa’ presenta una solución para un gran problema en Japón, la baja natalidad.

Hablemos de la finalidad del anime

Ilustración de Hayao Miyazaki con expresión pensativa mientras mira a la izquierda y al fondo se el cielo azul.

Lo primero que debemos conocer es el impacto del anime en Japón, cuando se hace intencionalmente con un mensaje que busca guiar a las nuevas generaciones.

La idea en general es plasmar la necesidad del país o del mundo en una obra digerible, inspiradora y que te hace soñar con llevar a cabo el mensaje desde una edad temprana y uno de sus precursores es Hayao Miyazaki.

Miyazaki ha plasmado en sus películas lo importante que es proteger al medio ambiente, el contacto con la naturaleza y lo terrible que es la guerra, mensajes que fácilmente se traducen en el mundo.

Aunque en ese caso aplica a todos, algunos de los objetivos son más focalizados, siendo el mayor ejemplo los animes spokon, creados para incentivar a los jóvenes japoneses a convertirse en atletas.

Teniendo esto en mente, no es difícil entender a dónde nos lleva ‘Tonikawa’ y el problema que intenta enfocar desde una perspectiva positiva por medio de una historia adorable.

La baja natalidad de Japón

Fotografía de una pareja japonesa sentada en el suelo y dándose la espalda

Uno de los problemas más grandes para Japón en la actualidad es la baja tasa de natalidad que se ha mantenido en los últimos 4 años en menos de un millón de recién nacidos de forma anual.

Con un grueso de la población que sobrepasa los 65 años de edad, poco a poco su sociedad ha entrado en un embudo difícil de salir al que se le une la indiferencia por los jóvenes a contraer matrimonio.

La edad en un promedio para los recién casados en Japón, se encuentra entre los 30 para los hombres y 29 para las mujeres, de los cuales solo el 25% mantiene relaciones sexuales.

Desde cualquier perspectiva las estadísticas son desalentadoras para un país en crecimiento y es aquí cuando entra ‘Tonikawa’ como una forma de presentarlo como una aventura deseable.

La controversia de un matrimonio juvenil

Protagonista de TONIKAWA Over The Moon For You

Quizá lo más controversial de ‘Tonikawa’ para nosotros es una de las campañas más importantes del anime para Japón y es la edad que tienen los protagonistas a la hora de casarse.

Mientras que Nasa tiene 18 años, Tsukasa posee hasta donde sabemos 16, algo que se toma como un hecho ante el registro matrimonial al exigir el consentimiento de sus tutores por escrito.

Aunque Tsukasa es muy joven para casarse en otros países, en Japón es justo la edad que tienen ambos el mínimo para casarse en la mayor parte del país y no es accidental.

La idea es promocionar el matrimonio como algo que querrás apenas tengas la edad legal y mientras más joven ocurra esto, más probabilidades hay de que tengan hijos las parejas en el camino.

De por sí, los últimos años entre la adolescencia y la adultez es cuando es más probable que las hormonas se encarguen de hacer el trabajo, algo con lo que debe contar el gobierno para solventar la situación.

Tonikawa como un interesante y peligroso experimento

Imagen tomada del ep 09 de 'Tonikawa' con Nasa mirando a Tsukasa desde atrás con vergüenza y su esposa volteando con una sonrisa en el rostro mientras al fondo se ve un gran edificio y el cielo azul nublado.

Al usar la animación como un recurso importante para este fin, ‘Tonikawa’ se ha transformado en un arma de doble filo con la que nadie contaba y es incentivar el matrimonio no solo en Japón sino también en el mundo.

Si bien la mayoría que ha pasado por una relación puede ver la serie y solo encontrar esos momentos en los que todos fuimos torpes al descubrir cómo interactuar con nuestras parejas, los jóvenes se llenan de esperanza en encontrar algo así.

Solo basta dar un vistazo a los comentarios después de cada episodio para ver cómo chicos y chicas anhelan conseguir lo que tienen Nasa y Tsukasa. Algo que puede traducirse como una de las relaciones más adorables y con consenso del anime o un matrimonio apresurado que puede estar destinado al fracaso.

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