Logotipo de Nvidia.

Hace cuatro meses Nvidia anunciaba que había adquirido ARM Holdings, una de las empresas más importantes de la industria de los procesadores. La compra fue una sorpresa para muchos por la alta cantidad de dinero invertida (más de 40.000 millones de dólares) y por que abría una incógnita de lo que pasaría en el futuro con ARM.

Y parece que el gobierno del Reino Unido no quiere sentarse y esperar a ver qué sucede ya que hoy han anunciado que comenzarán una investigación para determinar si al final de todo esto habrá consecuencias para los consumidores que terminarán pagando por productores peores.

Logotipo de la CMA.

Investigación a fondo

La institución que llevará la investigación es la Competition and Markets Authority (CMA) y hoy han anunciado que apenas han comenzado. La CMA también invita a cualquier ciudadano del Reino Unido a comentar lo que crea que puede aportar a la investigación, el límite es el 27 de enero, el mismo día en que termina la fase 1 de las tareas de la CMA.

ARM es una empresa británica de semiconductores que básicamente produce los CPUs de muchos smartphones, tablets e incluso televisores. Lo hace para básicamente todas las marcas y productos del mundo, por lo que la CMA teme que Nvidia haya adquirido la empresa para poder vender peores productos a la competencia.

Procesador ARM.

Estas acciones entrarían dentro del marco de la ilegalidad por competición injusta, por lo que habría que hacer algo al respecto. La competencia directa de Nvidia es AMD, pero también Apple y Google de una manera más tangencial. Si los procesadores de Arm dejan de rendir tan bien en los productos que no están emparentados con Nvidia, la adquisición de Arm tendría fines deshonestos.

Nvidia no ha comentado nada al respecto y, de igual manera, tendremos que esperar hasta el final de la investigación en una fecha aún no determinada para saber si Nvidia deberá pagar las consecuencias de un acto deshonesto o si, por el contrario, llega a un acuerdo que evite que la comunidad termine pagando por competencia deshonesta.