Un tema delicado dentro del mundo del gaming son el uso de códigos que rompen el sistema para sacar ventaja.

Mientras que en títulos individuales se buscan de manera recurrente para explotar ventajas y descubrir curiosidades, en juegos multijugador son la carta de presentación de tramposos y abusadores. Sin embargo, la competitividad tóxica existe y son un negocio para muchos.

Es aquí donde entran grupos como GatorCheats. Un conjunto de programadores y hackers que desarrollan programas para sacar ventajas y facilitar el gameplay en juegos de alto valor competitivo como Valorant y Destiny 2.

Con esto presente, se ha dado a conocer una demanda legal hacia el usuario Cameron Santos, miembro importante de GatorCheats, acusándolo por crear un programa para lucrarse con el abuso de los términos y condiciones de sus productos.

Esta noticia la recoge el portal Polygon, quienes se hicieron con una copia de la demanda de ambas compañías, exponiendo las razones de la misma como una defensa para su propiedad intelectual. El alegato de las compañías viene de los servicios de GatorCheats, en el que su suscripción asciende desde los $90 hasta los $500 dólares.

Esto les ha permitido hacer miles de dólares, presuntamente, por la oferta de software malicioso para videojuegos, para el beneficio de un grupo de usuarios tramposos y el detrimento de una comunidad. Una presencia constante en los multijugadores competitivos, en especial los shooters en primera persona.

Desde GatorCheats no ha habido una respuesta oficial a la demanda, pero muy probablemente habrá movimientos internos para evitar las consecuencias más graves de pelearse con compañías de tan alto relieve como Bungie y Riot Games.

Es difícil encontrar un punto valido para justificar que dos colosos multimillonarios de la industria demanden retribución a un grupo más pequeño. Sin embargo, en aras de defender sus propiedades intelectuales de mayor daño, se deberá tener una solución ejemplar en este caso.

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