Probablemente una de las series más populares de la historia moderna de los RPG es Mass Effect, siendo una exploración gigantesca del modelo de BioWare.

Historias envolventes con múltiples opciones, muestran un escenario de ciencia ficción lleno de elementos interesantes, con la promesa de llevarnos a un futuro en donde no hay límites. Al ser una obra de tan alto nivel narrativo, miles de fans depositaron mucho sentimiento a los sucesos y personajes de la historia.

Este valor añadido tiene un componente fundamental que suele dejarse de lado: la representación LGBTQIA+. En este tipo de historias, personas de la diversidad han encontrado espacios para poder verse dentro de una narrativa. Al ser Mass Effect una franquicia de juegos de rol altamente personalizable, se hace mucho más fácil tener esta visión.

Pero en BioWare y Electronic Arts el valor de este tipo de representación no estaban en lo más alto hace 11 años, en el estreno de Mass Effect 2. Tras la programación del juego, el período de su estreno trajo consigo críticas al título de parte de los medios tradicionales, siendo Fox News responsable de un debate sobre su contenido sexual.

No hace falta decir demasiado del debate, dado que sus puntos de vista van en la dirección predecible: videojuegos malos, malas influencias y perversión son los puntos principales que un grupo de conservadores sacaron de la situación. Sin embargo, tuvo un impacto real en la producción.

Una de las consecuencias principales fue el de colocar restricciones de género para las relaciones de Shepard con sus potenciales intereses románticos. En esencia, imponiendo una heteronormatividad para sus personajes, con la única excepción de Liara, únicamente porque su especie solo tiene un género asignado y se le trata como una relación interespecie y no homosexual.

Lo que deja como su consecuencia más destacada a Jack. Destacando por tener una apariencia icónica y con un dialogo que dejaba bastante clara su orientación como persona pansexual, así como una identidad no binarie, se le encerró en una relación heteronormativa con la versión masculina de Shepard.

Podría hacerse un argumento sobre las condiciones de la presencia y representación de la comunidad LGBTQIA+ en 2010 y sobre como EA y BioWare querían navegar la situación públicamente. Pero la realidad es que desde el estudio sabían lo que querían presentar con Jack y acobardarse para que Fox News no los criticara no habla particularmente bien de su conciencia social.