Imagen tomada de 'Kimetsu no Yaiba: Keppuu Kengeki Royale' con Tanjiro cortando un demonio usando la respiración de agua.

El impacto de la primera temporada de Demon Slayer: Kimetsu no Yaiba continúa presente en la televisión japonesa tras su estreno en 2019.

Las retransmisiones de la serie en distintas cadenas de televisión son habituales, especialmente en canales regionales como Kansai TV, quienes develaron un dato importante sobre lo que representó esta serie. Según el portal Mantan Web, la cadena regional tuvo un impulso en sus avisos publicitarios gracias al anime.

La solidez de la serie se convirtió en el espacio más solicitado para los anunciantes para poner publicidad en la pantalla de Kansai TV. Marcando un ingreso monetario que los sacó de números rojos, dada la baja audiencia en medio de 2020.

Los primeros meses del año pasado fueron terribles para la televisora, golpeados por la pandemia de COVID-19 y los numerosos inconvenientes que esta trajo para los negocios en la tierra del sol naciente, dejaban poco espacio para la TV tradicional.

Pero esto cambiaría a partir del 23 de octubre, donde todos los viernes durante ocho semanas, el anime de Demon Slayer: Kimetsu no Yaiba se convertirían en el espacio más lucrativo de Kansai TV, llegando a todo el oeste de Japón. Lo que había iniciado como un especial promocional para Kimetsu no Yaiba Movie: Mugen Ressha-hen, se convirtió en una entrega constante.

Obviamente, es el rey Midas del anime y todo lo que toca se transforma en oro, sacando a la cadena de números rojos y dando promoción al film, que terminó siendo la película más popular de la historia de las salas de cine japonesas.

Del otro lado del mundo, es difícil pensar en el efecto positivo que pudiera tener el anime en televisión abierta, dado que se trata de un contenido nicho que se suele transmitir masivamente por internet y con apenas una presencia en la televisión tradicional que todavía opera.