Desde el año pasado la escasez a nivel mundial de semiconductores está ocasionando serios problemas a la industria en Estados Unidos y entre ellos se encuentra la imposibilidad de seguir fabricando la PS5 y la Xbox Series X.

Todo se originó tras la pandemia del coronavirus que impidió el rápido crecimiento de este importante componente ante la gigantesca demanda de la industria tecnológica.

Todo apunta que esta crisis se mantendrá durante todo este 2021, por lo que los fabricantes de consolas se las verán en grandes aprietos para acceder a tarjetas gráficas y procesadores. A esta terrible problemática se le une la reventa y la especulación provocada por los mismos revendedores.

Ante esta nada prometedora situación, el Presidente de los Estados Unidos ordenó al ejecutivo que iniciara inmediatamente una profunda investigación para saber el por qué de esta situación, combatirla y lograr óptimos resultados a corto plazo.

Esta decisión ha sido recibida con mucho entusiasmo entre las industrias tecnológicas que esperan que con esta decisión se logre frenar la especulación y se llegue a una pronta solución.

Muchos se preguntan cómo Sony y Microsoft han podido llevar adelante los grandes estrenos en ventas de ambas consolas, pero conversando con el equipo detrás de las compañías han asegurado que se las han visto con demasiada complicación para poder cumplir con parte de la demanda.

Otras causas que ayudan a la escasez de las piezas

Existen otros factores que unidos a la reventa y la especulación, ayudan a que esta situación no se normalice y entre ellas se encuentra que debido ala gran demanda, cada lote de nuevas piezas que son fabricadas, se agotan en segundos. Y no es de extrañar que así sea, pues son cientos los clientes que están en listas de espera esperando que les asignen un lote por fabricarse.

Otro factor que influye es que el mercado asiático no está a la altura de la demanda de componentes ya que es desde allí donde parte la fabricación de las consolas y por si fuera poco, gigantes tecnológicos como Apple y Huawei compran durante meses grandes cantidades de estas piezas para no ver afectada su fabricación.

Son diversos los factores que se suman ante esta escasez y es de desear que la investigación ordenada por el Presidente Biden lleve este problema a una feliz solución.

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