SSD PCI 3.0.

Quizás estás empezando a armar una PC, quizá ya tenías una de antes o quizá seguiste nuestra guía y un SSD se te escapaba del presupuesto. En cualquier caso, si estás leyendo esto es porque te interesa que tu Windows, tus programas y, sobre todo tus juegos carguen mucho más rápido.

Pero los SSDs siguen siendo relativamente desconocidos para muchas personas, por lo que hoy hablaremos sobre cómo instalar uno en una PC que ya tiene un disco duro con Windows instalado.

Disco duro SATA.

¿Qué SSD comprar?

Lo primero que hay que hacer es decidir entre un SSD Sata o M.2. Los primeros son más más lentos pero funcionan en básicamente cualquier PC con un cable Sata, y todas tienen uno porque es el cable que conecta la tarjeta madre al disco duro con los datos Son de 2.5 pulgadas y se deben atornillar a una bahía dentro de tu gabinete. Las velocidades de estos varían pero de los 500 a los 600 MB/s, mientras que los disco duros llegan como máximo a 100 MB/s

Luego tenemos los M.2, las consolas de nueva generación tienen algo parecido a estos. Miden alrededor de 8 CM y se instalan con tornillo en la tarjeta madre. Su desventaja es que no todas las motherboard son compatibles, así que tienes una muy vieja deberás comprar una nueva.

Comparación disco duro vs SSD.

Alcanzan su mayor pico de velocidad entre 3000 MB/s y 7000 MB/s cuando se conectan a una tarjeta madre con soporte para PCI 4.0, y a velocidades menores si es PCI 3.0. Dicho esto, solo los M.2 más caros llegan a estas velocidades, mientras que otros llegan a 1500 MB/s o 2000 MB/s. Lo cual sigue siendo mucho más rápido que las otras alternativas.

La instalación

Ahora bien, instalarlos físicamente es fácil. En el caso del SSD Sata, abres tu gabinete y buscas un cable SATA, esto será más fácil si ordenaste bien todo ahí dentro. Pero en líneas generales el cable SATA es fácil de encontrar porque las tarjetas madre vienen con 4 o 6 cables de estos, son negros y sus conectores internos también lo son (no son de cobre como los demás).

Además algunos SSD necesitan un cable de alimentación y es posible que esté usándolo tu disco duro actual. Si tu tarjeta madre no tiene uno extra, deberías peinar el mercado para buscar otro, cuestan alrededor de 2 dólares. Ambos cables van de la tarjeta madre al SSD y listo. Puedes acomodar el SSD a una bahía con un par de tornillos o dejarlo suelto (no recomendado).

Conexiones de SSD.
Imagen cortesía de Alphr.

Luego el M.2 es aún más fácil, tu tarjeta madre debe haber venido con un destornillador pequeño y un tornillo de 3 milímetros que no sabías para qué era y esperamos que hayas guardado. Bueno, es para esto. el SSD M.2 se instala en la misma tarjeta madre en un espacio entre la gráfica y el procesador.

Este se conecta en diagonal, luego lo ponen en posición horizontal suavemente y atornilla sobre el único agujero. El mayor peligro es rayar la tarjeta madre con tu destornillador, pero solo ten cuidado.

Instalación de SSD:

Windows y sus cosas

Ahora, la parte difícil. Windows 10 no reconocerá ningún SSD, el sistema es bastante hostil en este aspecto y encima no te dice cómo hacerlo. Pero nosotros sí: Panel de control, sistemas de seguridad, herramientas administrativas, administración de equipos, administración de discos.

Allí verás los discos que ya tenías y un nuevo que dice “sin asignar”. Le darás click derecho y le asignarás una letra y formato y estarás listo pasa usarlo. Ahora bien, si quieres que tu Windows esté instalado allí, deberás seguir trabajando.

Macrium Reflect.

La transición al SSD

Hay diversos programas para hacerte la vida más fácil, el más conocido es Macrium Reflect. La idea es que este programa detecte tu disco duro con Windows 10 y el SSD nuevo, le darás click derecho sobre el disco duro y le darás a “clonar disco”, luego tendrás que elegir en donde clonarlo y lo harás en el SSD. Tardará un tiempo dependiendo de cuantas cosas tenías.

Si tu SSD es más pequeño que tu disco duro anterior, no podrás hacer esto, así que tendrás que borrar cosas que puedes volver a descargar (como los juegos). Otra opción es directamente instalar una nueva versión de Windows en el SSD, tu otro disco duro no sufrirá pérdidas y podrás acceder a él desde el nuevo sistema operativo en el SSD. Eso sí, deberás entrar a la BIOS de tu tarjeta madre para cambiar la prioridad de inicio.

Al prender la PC presionar F4 o DEL, dependiendo de tu mother, esto te llevará a la BIOS y allí buscarás “boot priority”. La prioridad de inicio debe estar configurada para que la PC inicie con el Windows del disco duro, así que debes cambiarlo a que ahora inicie con el SSD nuevo.

Cualquiera de estas opciones está bien, pero normalmente las instalaciones de cero dan mejores resultados, sobre todo porque Windows a veces puede dar problemas en el proceso de clonación.

Y esto es todo lo necesario para instalar un SSD sin perder (demasiado) en el camino. Puede ser una molestia en algunos casos, pero solo asegúrate de guardar en un pendrive u otro disco lo que de verdad no quieres perder por nada del mundo, solo por las dudas.