Si últimamente notas que hay demasiados eventos online y que además no son tan relevantes como antes puede que estés en lo cierto. Sin embargo, todo tiene su razón de ser y para ir al grano la razón principal de esto es el coronavirus. La pandemia explica el por qué hay tantas críticas hacia los organizadores de eventos digitales, por lo que profundizaremos en el tema intentando dar otra perspectiva.

Las críticas no son hacia un estudio en particular, Nintendo, Sony, Xbox, Blizzard, todos han recibido su buena ración de críticas en redes por anunciar eventos que al final no ofrecían nada que no supiéramos o por incluso no mostrar nada de gameplay, como fue el Xbox Games Showcase de mayo del 2020.

BlizzCon 2019.
Los eventos con presencia física parecen de otra era.

Sigue habiendo expectación

La crítica fácil es mencionar que los eventos digitales son aburridos y que están fallando en el formato. Ciertamente, Reggie, ex presidente de Nintendo of America, tiene un punto, los eventos deben ser más interactivos para lograr mantener la atención de los jugadores e involucrarlos en eventos que antes podían visitar. Para ellos recomendó demos y demás lanzamientos digitales simultáneos que dinamicen los anuncios.

Sin embargo, la realidad es que los eventos digitales siguen generando muchas views, llaman muchísimo la atención y cada Nintendo Direct, State of Play o BlizzCon se espera ese gran anuncio con el que muchos sueñan, un remake esperado, un juego que estuvo cancelado y ahora vuelve, o algo similar.

Por lo que la atención está y a pocos les importa si el anuncio se hace a través de una cámara web o con un tráiler a las 3 AM, lo que le importa al jugador es que el juego se revele y sea oficial su lanzamiento. Y el problema al final es que no hay títulos, y esto se debe, de nuevo, a la pandemia.

Justicia para los juegos

Hablemos claro: los eventos de Nintendo, Sony y Blizzard (los tres más recientes) no fueron tan malos como nos dicen foros y redes sociales. Dejaron anuncios como Diablo 2 Remaster, Splatoon 3, No More Heroes 3, Oddworld: Soulstorm, Kena: Bridge of Spirits, Five Nights at Freddy’s: Security Breach y propuestas interesantes como Mario Golf Rush, SIFU y nuevo contenido para Heartstone y WoW y WoW Classic.

Entonces, ¿no es suficiente esto? En esta lista hay más juegos de los que muchos podrían probar en un año en su totalidad. Sin embargo, hay una atmósfera de desazón y críticas por falta de juegos y esto se debe a que, a pesar de los buenos anuncios, muchos esperaban títulos como: Elden Ring, Bayonetta 3, Zelda: Breath of the Wild 2. Metroid 4, God of War 5, Horizon Forbidden West u Overwatch 2.

Aún con buenas propuestas y más títulos, el jugador espera demasiado de estos eventos digitales y espera demasiado de unos desarrolladores que, luego del efecto Cyberpunk 2077, prefieren retrasar lo necesario sus obras antes de “hacer un CDPR” y terminar perdiendo toda una reputación de décadas.

El virus también afecta al desarrollo

Así que el evento digital no falla, ya genera mucha expectación (los Game Awards rompieron récords en diciembre). Lo que falla es la falta de títulos, una carencia que solo podemos achacar a un virus que ha cambiado el modo de vida y trabajo de literalmente todo el mundo. Por lo que, aunque no se anuncie, básicamente todo juego en desarrollo ha sufrido retrasos debido a la pandemia, pero no se anunció debido a que nunca dieron fechas para empezar.

Tráiler de Zelda: Breath of the Wild 2.
Zelda: Breath of the Wild 2 se mostró hace dos años.

Hacer juegos desde casa no es fácil, no hay ni un solo desarrollador que lo niegue y más bien todos admiten que les retrasa y que genera estrés en las relaciones caseras y laborales. La última en admitirlo fue Laura Miele, CSO de EA, en declaraciones a Polygon en donde se anunciaba que el nuevo Need For Speed debía retrasarse debido a que DICE necesitaba ayuda para lanzar Battlefield VI.

“Hacer juegos es una de las formas de medios más sofisticadas y complicadas que existen, y requiere energía creativa y conexión con los miembros del equipo. Creo que ha habido fatiga y algo de agotamiento, trabajando desde casa. Mucho de eso tiene que ver solo con las necesidades que las personas tienen con sus familias; algunas personas cuidan a sus hijos en casa [mientras trabajan]. Entonces, nuestra productividad no es tan alta, y la conexión creativa y la energía creativa no son tan altas cuando trabajan desde casa”.

Tiempo de autocrítica

Dada la situación, parece que es una oportunidad perfecta para revisar el cómo consumimos productos como jugadores y lo rápido que lo hacemos. Sin embargo, la Tierra gira y sabemos que es imposible detener la dinámica del hype, el coronavirus  lo logró por unos días de mucho miedo. Pero poco hemos tardado en olvidarnos de esto, de que el diseñador también es humano y que una pandemia mundial no alienta a trabajar más rápido y mejor.

Sí, es obvio que nadie obliga a estas compañías a organizar eventos, pero también hay que tomar en cuenta que desaparecer sin rastros de una industria que requiere presencia online constante tampoco es buena señal. El esfuerzo por organizar estos eventos sin poder salir de casa es también muy grande y quizá habría que valorar más lo que se muestra que lo que creemos que generaría más hype.

Para esto habría que ser conscientes que la mayoría de los grandes títulos esperados por años suelen decepcionar, pero sobre todo por las expectativas generadas. Y lo que que suele alimentar el catálogo son indies y juegos AA que pasaron desapercibidos en un Direct que recibió críticas por no mostrar un Zelda. Disco Elysium, Fall Guys, Among Us, Blasphemous, Hollow Knight son grandes ejemplos de esto.

Promoción de Fall Guys,
Fall Guys pasó completamente desapercibido en sus tráilers.¡

Perspectiva de futuro

De igual manera, no todo pueden ser críticas a los jugadores. Los estudios involucrados también forman parte del círculo vicioso del hype, varios proyectos pueden inflarse muchísimo sin siquiera mostrar un tráiler en condiciones. Así que la cultura del engaño y la publicidad engañosa también forma parte del problema.

Por suerte, el retrasar juegos se está volviendo cada vez más común, el solucionar con parches ya no te deja ir impune como sucedió con Anthem (que ya no tendrá Anthem NEXT) y Cyberpunk 2077. Además, la última vez que recordamos un mal gesto fue de Aaron Greenberg, de Microsoft, prometiendo jugabilidad para un evento que al final solo tuvo tráilers con CGI.

Tráiler de Halo Infinite.
Halo Infinite también iba a ser “el mejor shooter de la historia”.

Greenberg se excusó por esto y desde entonces no vemos a ningún directivo “hypeando” más de la cuenta un evento. Estos han aprendido y quizá también nosotros deberíamos hacerlo y entender que un evento digital no debería cambiar la perspectiva una generación, una consola o una compañía y que ciertamente no todos los eventos pueden tener un gran anuncio que nos cambie la vida.

Podemos empezar a practicar con una E3 que será digital por primera vez en su historia y que, por mucho que sea el evento más grande de la industria, salvo sorpresas tenga pocas cosas nuevas que anunciar entre tantos retrasos silenciosos.

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