El mundo está lleno de millones de historias, unas más cautivadoras que otras, pero la historia de Jon Favreau, un artista que se reinventó en su unión con Marvel y Disney es muy especial, pues habla que, de su evolución de actor, pasó a ser director y guionista con sorprendentes resultados.

Desde sus lejanos orígenes interpretando pequeños papeles y hasta el lugar que hoy ocupa, Joh Favreau ha transitado un largo camino que entre otras cosas, lo ubicó como el actor mejor pagado del mundo en el 2020, según la revista financiera People With Money, acumulando durante un año solamente la nada despreciable suma de 46 millones de dólares, mientras que su patrimonio general está estimado en U$ 146 millones.

Como hombre emprendedor, Jon Favreau apuesta fuerte en Marvel y Disney, donde encontró la mina de oro que, muy inteligentemente, ha sabido explotar.

Su rostro no es muy conocido como actor, pues debutó hace muchos años en la serie Friends pero su nombre ha sonado con fuerza en los últimos años, pero en la faceta de director y productor en el mundo cinematográfico.

Vamos a conocer un poco la historia de Jon Favreau de forma amena y ¿por qué no?, también algo divertida. Las biografías serias y aburridas las dejamos para otro día. ¿Qué tal Jon? Bienvenido y toma asiento. ¡Hablemos de ti!

Jon Favreau sonriendo

Primeros pasos en el mundo artístico

Oriundo de Flushing, un barrio ubicado al norte del condado de Queens en Nueva York, fue hijo único de madre hebrea y padre católico, ambos maestros de escuela primaria y educación especial, respectivamente.

A la muerte de su madre por leucemia, abandonó la escuela para dedicarse a la actuación y con ese sueño llegó, como tantos otros, a Hollywood en la década de los noventa donde logró un pequeño papel en la película Rudy.

Posteriormente continuó dando pequeños y seguros pasos en las series Seinfeld y Friend, esta última un gran éxito para la época. Pero algo bullía dentro del novel actor, quien sentía que podía dar mucho más que la interpretación de pequeños papeles.

Su vida personal da un giro definitivo cuando comenzando el nuevo milenio se casa con la médico Joya Tillem y de esa unión nace un varón y tres niñas, a los que se dedicó con el mismo ahínco con que lo hacia como actor y productor.

La oportunidad le llegó cuando en el 2003 dirigió la comedia navideña Elf o El Duende, que logró recaudar más de 220 millones de dólares a nivel mundial. Paralelamente a esta etapa de director y guionista, continuó con la actuación, participando como actor de reparto en las películas Sometime Gott Give y My Name is Earl.

En estos menesteres estuvo durante cinco año y comenzando el 2008, el éxito que no esperaba tocó a la puerta de su modesto camerino cuando el equipo de Marvel le ofreció la dirección y producción de Iron Man.

Actor Jon Favreau interpretando al novio de Monica en la comedia Friends
Jon Favreau en el papel de Peter Becker, el novio millonario de Mónica, en la comedia Friends.

Una Marvel muy endeudada entra en escena

Marvel Studios o Marvel Films, era un estudio cinematográfico que tenía su sede en los estudios de Walt Disney en California. En la década de los noventa y comienzo del nuevo milenio, Marvel se encontraba con graves problemas financieros y para salir a flote, vendió los derechos de algunos de sus personajes más famoso de los cómics.

Solo el Capitán América representó el único éxito de Marvel en la gran pantalla. Su gran competidor, DC Cómics se llevaba por delante a la modesta compañía con las producciones de Superman y Batman.

Pero Marvel se negaba a morir y sus cómics se transmitían a través de dibujos animados en televisión los fines de semana. Aún así, eran muchos los que aseguraban que el Capitán América y el Hombre Araña tenían mucho que dar, pero no había el presupuesto necesario para ello.

Fue cuando decidieron solicitar financiamiento para un estudio independiente para hacer sus propias películas, contratando para ello y de forma directa, a sus actores, directores, productores y guionistas.

Y aquí entró Jon Favreau que junto con Iron Man, representó el nacimiento del Universo Cinematográfico de Marvel que hoy en día posee decenas de películas, nuevas series de televisión y una extensa lista de proyectos.

Lo más cumbre es que todas y cada una de las películas y series, se interrelacionan unas con otras en un solo arco narrativo y donde generalmente, cada película anuncia nuevas acciones en una próxima producción. Pero esto pertenece a la historia de Marvel que en otro momento la contaremos.

Asumiendo los retos

Jon Favreau afrontó con entusiasmo el reto que se le presentaba para dirigir y producir Iron Man y el éxito -nuevamente- tocó a su puerta, con la salvedad que en esta oportunidad entró y se sentó muy cómodamente en su ahora, lujosa oficina.

Iron Man recaudó 585 millones de dólares donde también tuvo una participación como actor, interpretando a Happy Hogan, el chofer asistente de Iron Man. La crítica coincide en que el éxito de la película obedeció a el aire fresco e irreverente que el actor Downey Jr y el director le dieron a la película, en franco contraste con el taciturno Batman de Christian Bale.

Luego vino la secuela Iron Man 2 donde repitió como director y productor y aquí se originaron algunas discrepancias con Disney, pues la compañía exigió algunos cambios que molestaron a Favreau. Es de recordar que Disney ya había comprado los derechos de Marvel y tenía plena potestad para hacer estas exigencias.

Esto ocasionó que en la tercera entrega de Iron Man 3, el ya famoso director solo participó como productor, pero como era de esperar, este cambio se notó al comparar las dos entregas anteriores con la tercera, lo que originó que se catalogara como una de las peores de la saga.

No vamos a decir que a Jon Favreau le haya entrado un fresquito por este fracaso, pues no creemos que sea persona con esas inclinaciones, sin embargo, es probable que haya sido una dura lección para la directiva de Disney.

A pesar de este alejamiento, Jon Favreau no abandonó su papel de Happy Hogan, manteniendo en su interpretación del irreverente asistente, la misma actuación que en las anteriores entregas.

Iron Man rodeado de niños en su presentación en Indonesia
Iron Man fue un absoluto éxito a nivel mundial. Aqui lo vemos en una presentación del personaje en Indonesia, rodeado de entusiastas niños.

Su estrecha relación con Star Wars y The Mandalorian

En una oportunidad, Jon Favreau dijo que si a los once años le hubiesen dicho que iba a estar involucrado con Star Wars, jamás lo hubiese creído.

Con once películas, siete directores y 11 escritores a lo largo de la historia de Star Wars, puede decirse que la llegada de Jon Favreau marcó sencillamente un antes y un después de la saga.

El antes de Star Wars tuvo sus buenas, regulares y malas producciones, pero son muchos los que coinciden que Jon Favreau ha hecho un trabajo mucho mejor que los directores de los últimos episodios de la saga.

No deseamos hablar de Star Wars: Los últimos Jedi, que originó casi, la furia de los fans, pero todo parece haberse diluido en la transmisión de The Mandalorian, la primera serie ambientada en el vasto universo de Star Wars y sobre este punto, Jon Favreau ha estado muy claro cuando dijo:”Hay que escuchar a los fanáticos”.

El tiempo parece haberle dado la razón ya que The Mandalorian es -hasta los momentos- el único camino para que los fanáticos sigan apegados a la mítica franquicia. Esta serie ha sido el salvavidas que ha hecho que Star Wars no se hunda, aunque hasta allí no llegará la intervención de Favreau, pues ha asegurado que “hay mucho contenido por venir de Star Wars“.

Sosteniendo el salvavidas de Star Wars se encuentra Jon Favreau quien lo hace con satisfacción, pues su relación con la vieja saga es estrecha y antigua, por lo tanto conoce a la perfección la historia y los personajes. Favreau afirma que creció con “La Guerra de las Galaxias”.

Jon Favreau y detras la imagen de un personaje de MandoO

 

Escalando las cumbres de la gloria

Por otra parte, las discrepancias que tuvo Jon Favreau con la directiva de Disney por Iron Man 3, no afectaron para nada el entusiasmo y el firme deseo de Jon Favreau de seguir escalando las cumbres del éxito.

Y es así como continuó como productor de la primera película de The Avengers del 2012 y para que el público no olvidara su interpretación de Happy Hogar, reapareció como actor en Spider-Man: Homecoming.

Seis años más tarde, en 2018, Favreau reaparece como productor de Avenger’s: Infinity War y al año siguiente, participa brevemente en la escena final de Avenger’s: Endgame.

Jon Favreau en un papel de Happy Hogan del UCM

A Jon Favreau le queda mucho por producir 

Mientras Marvel afina detalles de sus próximas películas, Jon Favreau no descansa y como sabe que su futuro es aún más brillante, se pone sus lentes de sol para no deslumbrarse a si mismo.

Como su lema es no descansar, en noviembre de 2019 se estrenó de The Mandalorian en Disney Plus, donde Favreau actúa como creador y guionista. Esta serie, ambientada en el mundo de Star Wars, ya finalizó su segunda temporada y demás está decir que su éxito es otra joya que adorna el cofre de éxitos de Jon Favreau.

Imposible no mencionar a El Rey León, un clásico que dirigido por el mismo Favreau, recaudó 1.657 millones de dólares, lo que habla muy alto de su éxito innegable en todo lo que interviene. Será un don con el que nació o es su estrella mágica que lo guía, pero lo que es innegable es que sin determinación y constancia, el éxito no se logra y de eso, Jon Favreau sabe bastante.

Despidiendo al invitado estrella

Concluyendo esta breve, pero intensa biografía de Jon Favreau, no queda más que admirar la fuerte determinación de un actor que pasó de tener poco brillo a ser un foco con un alto voltaje. Y es que quedó demostrado que Jon Favreau, se reinventó totalmente en su benéfica unión con Marvel y Disney.

Su incansable espíritu de lucha lo llevó a escalar altas cumbres donde hoy día, es catalogado como uno de los directores, guionistas y productores más emblemáticos y prometedores de este milenio.

Marvel tuvo mucha suerte cuando tocó la puerta de aquel humilde camerino para ofrecerle un lugar en la independencia que, como productora cinematográfica, recién iniciaba.

En una oportunidad, Jon Favreau declaró en una entrevista que tenía con el cine una conexión especial. Y que esta conexión estaba muy ligada a la prematura muerte de su madre, cuando Jon contaba con 12 años.

Aseguró que en esa época de duelo, veía muchas películas que generalmente comenzaban con temas de soledad y tristeza. Pero que supo transformar esos sentimientos en “comunidad, amor y unión, hilos conductores de sus películas“.

Nosotros decimos que eso, sin duda, es un factor importante que, junto con otros igual de necesarios, han hecho de este exitoso cineasta un icono en la industria cinematográfica.

A Jon Favreau aún le queda mucho por dar y estamos seguros que  será muy pero que muy responsable de todos los sentimientos que tanto el Universo Cinematográfico de Marvel como Disney despiertan en sus millones de fans al igual que otras tantas producciones donde su genialidad otorga ese toque necesario e intangible para convertir todo lo que toca, en oro.

Enhorabuena Jon y siempre será un gusto tenerte como invitado.

Jon Favreau en un evento de Star Wars

 

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