Aunque para muchos la franquicia de ‘Yu☆Gi☆Oh!’ se desvaneció al momento en que culminó la serie original, para los coleccionistas y jugadores profesionales, la fiebre sigue vigente hasta el día de hoy.

Esto lo vemos con el costo que pueden alcanzar algunas cartas de colección, que según su rareza o por la inyección de nostalgia, llegan hasta los $9 millones de dólares.

Demos un paseo por las cartas más raras y populares de la franquicia, para conocer el valor de un buen mazo a la hora de gritar a todo pulmón “es hora del duelo!”.

El valor de una carta

El portal Dotesports explica de forma maestra el criterio del costo de una carta, teniendo en cuenta su rareza y su uso en la escena competitiva, como el punto de partida para comenzar las negociaciones.

Con rareza no nos referimos a las cartas que salen en paqueticos de forma escasa, ya que estas solo alcanzan un rango de $20 a $300, sino a aquellas que solo se entregan en torneos.

Ya sea por participación o como ganador, este tipo de cartas solo se imprimen en un número limitado y sin importar si son útiles o no en batalla, alcanzan precios desde $1.500 hasta $30.000.

A mayor rango que abarque entre ambos criterios, el precio alcanza nuevas dimensiones, pero aun así no son superadas por aquellas imbuidas en nostalgia.

La nostalgia como el factor de ventas

Si tan solo eres un fanático de la serie original de Toei Animation, entonces las cartas para ti son aquellas que acompañaron a Yugi, Joey y Seto Kaiba a lo largo de la travesía.

Quizá las malas noticias es que no son precisamente económicas, en especial si provienen del primer set de cartas que lanzó la compañía como mercancía, teniendo como referencia un Dragón blanco de ojos azules en $100.000 y un mago oscuro por $10.500.

Si a esto le agregas un complemento de edición limitada para torneos, como en el caso de la fusión de tres dragones blancos de ojos azules, el costo se eleva hasta $400.000.

Titanes entre las cartas

Claro que a pesar de la nostalgia hay dos tipos de cartas que reúnen requisitos mayores para elevar su precio, siendo las que se entregan a los ganadores de los torneos de los más altos.

Esto se debe a que la carta se realiza en acero inoxidable, como el Black Luster Soldier que se entregó en el primer torneo de Konami en 1999, que ha salido a la venta por $9 millones de dólares.

La única que vence esta suma es la carta que creó Tyler Gressle, un chico de 14 años que en el 2002 luchaba contra el cáncer de hígado y pidió como último deseo diseñar su propia carta de ‘Yu☆Gi☆Oh!’.

En esta aparece Trunks directo de la franquicia de ‘Dragon Ball Z’, utilizando el Legendario cinturón negro que le confiere ambas habilidades y con el nombre de ‘Tyler The Great Warrior’

Actualmente Tyler es un sobreviviente de la lucha contra el cáncer y aún posee la codiciada carta, llegando a recibir propuestas de venta que alcanzan hasta los $75.000.

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