Quizá uno de los conceptos que más escuchas cuando inicias en el PC gaming es el de “overclockear”. Cuando escuchas a algunos creadores de contenido o incluso amigos, pareciera que uno pudiera overclockear todo, y lo cierto es que sí, al menos casi todo. Sin embargo, el término se ha “bastardizado” un poco.

El overclock consiste en subir la velocidad del reloj interno de la gráfica, el procesador (o incluso la RAM). Más allá de los detalles técnicos, lo que tienes que saber es que aumentando su velocidad el rendimiento será mejor, aunque también su consumo. El YouTuber Nate Gentile tiene un excelente video en qué consiste el overclocking.

Requisitos previos

Sin embargo, hoy haremos una miniguía de cómo hacerlo una vez entiendas el concepto. El fin es mejorar el rendimiento en aplicaciones, pero probablemente estas sean juegos. Asi que empecemos con los requisitos: MSI Afterburner, Heaven Benchmark, Cinebench, Prime 95 y CPU-Z. Todos estos son programas de monitorización y registro que nos ayudarán a estar atentos a nuestros componentes y que se pueden descargar gratis desde sus webs oficiales (no lo descargues de Softonic).

Luego de descargar estos videos, asegúrate de descargar la última actualización de BIOS. Para eso debes averiguar cuál tarjeta madre tienes. Presiona la tecla windows y escribe “CMD”, se abrirá un cuadro de diálogo de fondo negro, allí escribe “wmic baseboard get product,Manufacturer” y ahí la verás.

Luego Google es tu amigo, descarga los drivers de la tarjeta madre y la bios (a veces vienen juntos) e instálalos. Es posible que para la BIOS necesites un pendrive ya que se instalará desde la misma BIOS. Para entrar a esta, prende la PC y presiona la tecla adecuada para entrar cuando veas el logo de la tarjeta madre (normalmente es la tecla F12 o DEL)

La CPU desde la BIOS

Una ves tengas esto listo, en la misma BIOS necesitarás reiniciar a sus valores de fábrica. Lo haces y buscarás en los diversos menús una opción que diga “overclock” o directamente “mejorar rendimiento” la activas y ya tu procesador estará overlclockeado. Es muy simple, pero la realidad es que esta mejora está predeterminada por la compañía que la diseñó y que realmente puedes overclockear más. Eso sí, hacerlo por tu cuenta “fusila” la garantía de tu CPU.

Para hacerlo “de verdad”, deberás buscar en el mismo menú de overclockeo una opción llamada “multiplier” y otra BCLK. Esta última debería tener el número 100 y el multiplier un número entre 20 y 50. (si tienes menos que esto no recomendamos overclockear). La velocidad del reloj se determina multiplicando ese 100 por el multiplicador, por lo que te quedan, por ejemplo 100*35 = 3.5 Ghz. La idea es subir el multiplicador un número a la vez.

BIOS Asus.

Lo cambias a 36 e inicias la PC, corres Cinebench que, luego del test te dará una puntuación. La idea de correr este benchmark es comprobar si esta nueva velocidad es estable para tu procesador, algunos tienen un margen de mejora bastante alto y otros no tanto.

Si todo va bien con Cinebench, anota la puntuación y vuelve a la BIOS y subes un número más al multiplicador y repites el proceso de pruebas hasta que en algún momento Cinebench no termina de correr o la PC ni siquiera inicia Windows. Ahí sabrás que fuiste muy lejos y deberás bajar un número al multiplicador.

La clave del overclocking es paciencia y pruebas, por lo que no es apto para los que quieren resultados fáciles y rápidos. Justamente para eso está la opción de overlclockeo automático puesta por el fabricante.

Error de Windows.

Pasemos a la gráfica

Por úlitmo, al conseguir el número mágico adecuado. Toca hacer la prueba final con Prime95. La mayoría de especialista dicen que correr 10 minutos Prime95 sin crasheos significa que lo lograste. Eso sí, fíjate en CPU-Z la temperatura de tu procesador, no es recomendable que llegue a los 80 grados con frecuencia, de hecho 75 ya es una temperatura molesta ya que degradará tu procesador rápidamente.

Consigue un buen punto entre rendimiento y temperatura y pasa a la GPU. La gráfica tiene un proceso igual, solo que puedes hacerlo fuera de la BIOS con MSI Afterburner. Los aspectos claves son “Power Limit”, “Core Clock”, “Memory Clock” y Fan Speed. Lo primero que debes saber es que mayor velocidad de relojes requiere más energía, más energía es más calor y más calor es ventiladores funcionando más rápido, por lo que no te sorprendas si de repente sientes que tu gabinete tiene una turbina de avión por gráfica.

MSI Afterburner.

Un ventilador puede hacer bastante ruido, si esto te molesta desiste del overclock ya que necesitas que los ventiladores mantengan fría tu CPU mientras juega un título demandante.

Para overclockear sube el Power Limit al máximo y ve subiendo el “core clock” en múltiplos de 5 o 10. Usa Heaven Benchmark y corrre el test a 4K. Anota la puntuación final y sigue subiendo el core clock hasta que el test haga crashear todo. La PC no se apagará así que reduce el core clock hasta que sea estable.

Luego lo mismo para el “Memory clock”. La idea es conseguir la combinación perfecta entre rendimiento y temperaturas. Una gráfica puede superar los 80 grados, pero no recomendamos que esté a 85 por mucho tiempo, está capacitada para aguantar eso o más, pero disminuirás la vida útil de esta.

Heaven Benchmark.

La prueba final

Cuando consigas estabilidad, ajusta los ventiladores a una velocidad que la mantenga a una temperatura abajo de 80 ºC. Si deben sonar muy fuerte para hacerlo y te molesta, disminuye el Power Limit un poco. Si no te molesta el ruido puedes usar los ventiladores a un máximo de 80% ya que usarlos al 100% los va a dañar en menos de un año (se pueden compra nuevos).

Una ves termines verás mejores resultados en Cinebench y Heaven, pero aún queda la prueba final: los juegos. En estos puedes ver una mejora de 5 FPS o 15 FPS en los mejores casos. También recuerda que puedes hacer uso de hasta 5 perfiles en MSI Afterburner, por lo que si juegas algo con lo que no te interesa hacer overclock puedes usar otro perfil con los números de serie.

Juegos bajo prueba.

La mejor manera es usar MSI Afterburner de nuevo y activar OSD (On screen display) en las opciones para que refleje los FPS, temperaturas, velocidad del reloj y mucho más mientras juegas. Compara con tus resultados sin overclock y ve si ha dado resultado.

De esta manera puedes conseguir mejor rendimiento de los componentes que ya tienes, sin embargo, también tienes otros tips de los que ya hablamos hace poco.

Cómo armar tu PC gamer de última generación: procesadores y tarjetas madre

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