Aunque Rusia sea uno de los países más presentes en la cultivo popular, solemos recordarles más por otras cuestiones que por videojuegos. Aunque eso sí, comenzaron fuerte con uno de los juegos más populares de la historia: Tetris.

El título definido como el rompecabezas abstracto tiene en circulación oficial 35 años, pero existiendo tiene 37 y en la mente de su creador, quizá un poco más. Hoy hablaremos de la historia de este famoso juego y de cómo llego a ser lo que es hoy.

Centro de Computación de la URSS.
Centro de Computación de la Academia de Ciencias Soviética en 2018.

Juegos de niños

Todo comienza en Moscú, específicamente en el Centro de Computación de la Academia de Ciencias Soviética. En aquel entonces era un ente muy ligado al estado para el que trabajaba un matemático llamado Alexey Pajitnov. Sus tareas diarias era trabajar sobre todo en la investigación y desarrollo de inteligencia artificial, pero algo de tiempo libre tenía porque en el fondo el quería hacer videojuegos.

Pajitnov fue listo y se fijó en pentominós, un juego tradicional compuesto de figuras de madera de cinco cuadros. La idea era enlazar las piezas pequeñas resolver rompecabezas simples. Después de todo era un juego para niños.

Pentominos de madera.
Pentominos tradicionales

El matemático pensó en digitalizar la idea y lo primero que consiguió fue un juego que consistía en básicamente lo mismo que Pentominos, solo que las piezas eran de cuatro cuadros y podías moverlas con las flechas para conectarlas entre sí.

El juego llamado Genetic Engineering no tuvo mucho éxito entre sus colegas por lo que Pajitnov decidió darle una vuelta de tuerca. Este comenta que la idea le vino de meter las piezas en un largo vaso de vidrio, ya que le hizo pensar en las piezas cayendo a través de una ventana de cristal. En 1984 Pajitnov llevó está idea a una Electronica 60, la computadora del momento en su departamento usando Pascal. Pero faltaba un último ajuste que lo hiciera el juego que conocemos hoy.

Primer juego de Tetris
Primer juego de Tetris en Electronica 60.

La mano del artista

Y es que piezas cayendo infinitamente era algo difícil de controlar, los jugadores perdían en pocos segundos por lo que decidió disminuir la dificultad con el famoso “delete line” que consiste en dejar caer una pieza en un espacio vacío hacía que algunas piezas desaparecieran. De esta manera, un jugador hábil podía jugar de manera infinita.

Nuestro amigo matemático (y todos los que lo jugaron) notaron que las capacidades gráficas de la Electronica 60 eran limitadas, no estaba hecha para jugar. Por lo tanto, un chico de 16 años llamado Vladim Gerasimov (actualmente ingeniero en Google) fue el que terminó llevado el juego a MS DOS en una PC de IBM.

En este lugar podíamos notar más detalles en el juego, principalmente colores. Algo que luego llevaría a Pajitnov a darles colores específicos a sus piezas que llamó Tetriminos. El nombre obviamente viene de Tetris, que a su vez venía de una mezcla entre “tetra” (cuatro) y “tennis”, que era el deporte favorito de su creador.

Tetris corriendo en una MS DOS.
Tetris corriendo en una MS DOS.

El título empezó a distribuirse por las oficinas del gobierno soviético en 1985 a través de diskettes. Las reglas de jugar en oficinas no era tan claras como ahora, por lo que hubo que hacer algunos cambios ya que algunos empleados no paraban de jugar. Pajitnov había creado un juego súper adictivo.

Hombres de negocios

El boca a boca, o el “diskette a diskette” llevó el juego a Hungría y aquí comenzaron los problemas legales que marcan la historia más temprana de este juego. Pajitnov recibió un fax de Robert Stein, un vendedor húngaro que solicitó los derechos del juego para distribuir en PC. El ruso no tenía un buen inglés pero se esforzó en dar una respuesta positiva, aunque aclaraba que era muy probable que los derechos pertenecieran al gobierno soviético y no a él.

A Stein le dio un poco igual, o no entendió porque para entonces ya estaba distribuyendo el juego para computadoras en Estados Unidos y Reino Unido. En 1988 este recibió un fax de Electronorgtechnica, un organismo gubernamental que supervisaba la exportación de software y hardware soviético, lo cual ya incluía videojuegos.

Diskette de Spectrum HoloByte.

La Elorg, como se le conocía, no tenía ni idea de lo que estaba haciendo Stein por lo que le pidió que parara inmediatamente. Sin embargo, como buen vendedor, Stein prometió ganancias por lo que pudo asegurar los derechos del juego en Reino Unido y Estados Unidos, que eran los países en donde ya los estaba distribuyendo.

No contento con eso aseguró a sus distribuidores (Spectrum HoloByte y MirrorSoft) que pronto tendría derechos para distribuirlos en consolas y arregló derechos de comercialización a Atari en consolas.

Hablando se entiende la gente

Por su parte, Heink Rogers, un vendedor y fan de los videojuegos alemán con residencia en Japón vio el potencial de Tetris en el mercado portátil con Game Boy y firmó un acuerdo con Spectrum HoloByte para lanzar el juego en consolas de Nintendo. Pero lo cierto es que Spectrum no tenía los derechos para hacer eso, ni siquiera Stein los tenía, por lo que Rogers se topó con una pared cuando quiso vender los cartuchos del juego en Game Boy.

Por suerte, este alemán no se lamentó demasiado tiempo ya que tomó un vuelo a Rusia, declaró entrar como turista y, según él, “talked his way into it”. Es decir que básicamente habló de manera inteligente con las personas adecuadas hasta conseguir los derechos. Rogers declaró a CNN que primero ubicó a una intérprete y luego escaló a lugares que quizá no tenía permiso de entrar:

“Se suponía que no debían hablar con los extranjeros y yo no debía hablar con los rusos, y mucho menos con la gente dentro del gobierno. Así que rompí todo tipo de reglas al estar allí. Me interrogaron durante dos horas. Pensé que estaban tratando de averiguar si me iban a enviar a Siberia o no”.

Cartucho de Tetris y Game Boy.

Rogers entró a la Elorg e incluso conoció a Pajitnov durante sus salidas “turísticas”. En esos días se hicieron amigos y poco después lo invitó a ir a Estados Unidos. A día de hoy el ruso reconoce al alemán como el visionario detrás de la distribución y negociación de Tetris a nivel mundial en aquellos días.

De hecho, a Rogers se le atribuye aquella frase que dijo a Minoru Arakawa, fundador de Nintendo of America: “Si quieres que los niños compren Game Boy, véndelo con Mario, pero si quieres que lo compre todo el mundo, véndelo con Tetris”. Y así fue, ya que la consola venía con un cartucho de Tetris en cualquier tienda.

Minoru Arakawa.
Minoru Arakawa, ahora presidente de Tetris Online.

Atari vs Nintendo otra vez

El problema legal entre Nintendo y Atari se presentó cuando se enteraron que los dos tenían los derechos de distribución de Tetris en consolas. Sin embargo, solo los de Nintendo eran válidos ya que Rogers se tomó la molestia de ir a Rusia hablar con la Elorg, mientras que Stein huyó hacia adelante hasta que pudo hacerlo.

Un juez determinó que solo la versión de Nintendo era válida, por lo que el Tetris de Tengen (un estudio interno de Atari) debía dejar de venderse. A día de hoy es una pieza de colección y una curiosidad ambulante ya que ese Tetris tenía mejores gráficos, animación y modos de juego (podían jugar dos personas) que el de Nintendo que apenas mejoraba al de Gerasimov en PC IBM.

Los usuarios jugaron Tetris ajenos a todo este problema de derechos y Tetris se volvió en poco tiempo en un juego muy popular que acompañaba a casi todas las plataformas en su lanzamiento. Ciertamente hoy ha perdido algo de relevancia, pero sigue siendo una símbolo importante dentro de la industria y un nombre reconocible gracias a Roers y Pajitnov.

Pero antes de contar lo que sucedió con su creador, hay que mencionar unas cuantas subhistorias que acompañan al origen de Tetris.

Curiosidades en la historia

Una interesante es que se desconoce quién eligió la icónica canción con la que conocemos el juego. Esta se llama Korobeiniki y es una canción tradicional rusa en la que un vendedor ambulante seduce a una plebeya, en teoría es una canción de amor.

No tiene mucho que ver con Tetris pero lo cierto es que sus distribuidores occidentales (probablemente Spectrum HoloByte) decidieron darle un toque “ruso” al juego cuando lo lanzaron en Estados Unidos. Y no se les ocurrió otra cosa que hacer sonar una versión 8 bit de Korobeiniki, pueden escucharla a continuación interpretada por el Conjunto Académico de Canto y Danza A. V. Aleksándrov del Ejército Ruso, no suena nada mal.

Por otro lado, en 1993 se convirtió en el primer juego en el espacio cuando Aleksandr Serebrov se llevó un Game Boy a una expendición a la estación espacial Mir. Algo que no habría pasado si Atari hubiese ganado esa demanda, no creemos que le dejasen llevarse un atari y una TV.

En 2009 un artículo publicado en BMC revelaba que jugar Tetris (entre otras tareas) fortalecía la corteza cerebral en edades de crecimiento. y en 2010 el juego rompía el récord de más plataformas al llegar a esta disponible en 65 de estas, aunque seguro ya cuenta con algunas más en 2021 con la llegada de Xbox Series X/S y PS5.

Pajitnov y su hijo.
Pajitnov posa con su hijo y el mítico Tetris de Tengen retirado de las tiendas (créditos a Wojtek Laski/Hulton Archive)

Poco después, 2012 se convirtió en uno de los 12 juegos elegidos por el MOMA (Museo de Artes Modernas) para exhibirse en el museo de NY como “pieza arte de conocimiento aplicado”. Y en 2014 un estudio publicado en la  International Journal of Human–Computer Interaction revelaba que Tetris era uno de los juegos que más pseudo alucinaciones podía provocar gracias a un fenómeno conocido como Gaming Transfer.

El estudio concluía que jugarlo demasiado podía hacerte ver caer las piezas de Tetris en lugares distintos a una pantalla, o incluso soñar con ellas. Algo que le resultará a familiar a los que son muy adictos a este icónico título.

El final feliz de Pajitnov

Para terminar hay que volver al inicio. Pajitnov finalmente consiguió los derechos de Tetris en 1995 ya que los había vendido a la Elorg por 10 años. Cuando finalmente los recuperó empezó a recibir regalías, se desconche su patrimonio pero si sabemos que perdió alrededor de 400 millones de dólares en acuerdo.

Eso sí, no cederle los derechos a la Elorg en aquella Unión Soviética quizá le hubiese costado su empleo, su libertad o hasta su vida. así que hizo bien. De hecho, compró los derechos de la Elorg (que ya no era un ente público en 2005) para acabar con las dudas de la posesión de los derechos.

Pajitnov posa con Heink Rogers en 2018.

En cualquier caso ahora está mucho más tranquilo al ser parte de The Tetris Company y que está involucrado en la toma de decisiones como a quién se le dan los derechos de la franquicia. Las últimas y más importantes han sido Tetris Effect y Tetris 99 de Nintendo que incluso el mismo Pajitnov como uno de los mejores juegos de Tetris.

Así que esta es la historia, hasta ahora, de Tetris uno de los juegos más vendidos de la historia y el primer best seller de una consola portátil, el símbolo de una generación y la manzana de la discordia que separó los caminos de Nintendo y Atari.

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