Imagen tomada del anime 'Hige wo Soru. Soshite Joshikousei wo Hirou' con un primer plano de la protagonista con expresión de enojo.

Llegó la primavera y con ella la nueva polémica del mundo del anime y es que si bien el invierno nos recibió con violaciones gracias a ‘Kaifuku Jutsushi no Yarinaoshi’, parece que la nueva moda es normalizar las relaciones entre adultos y adolescentes con series como ‘Hige wo Soru. Soshite Joshikousei wo Hirou’.

Si aún no le has dado un vistazo no te preocupes, ya que la historia es fácil de seguir, dando a conocer al oficinista Yoshida de 26 años de edad quien tras fracasar en el amor tiene un encuentro destinado con la colegiala Sayu Ogiwara.

Al ver a Yoshida borracho y caminando solo en mitad de la noche, Sayu le propone que le deje quedarse en su casa a cambio de favores sexuales, dejando en claro que no es la primera vez que recurre a estos métodos para asegurar un techo sobre su cabeza.

A pesar de que Yoshida queda desconcertado ante su insinuación y la regaña por su actitud, acaba ofreciéndole refugio y no solo por una noche, sino hasta que su brújula moral se enderece lo suficiente para que Sayu se independice sin hacer uso de su cuerpo.

Azúcar, flores y muchos colores que tapan la pedofilia

Imagen tomada del anime 'Hige wo Soru. Soshite Joshikousei wo Hirou' con un primer plano del rostro deñ protagonista en el que solo se ve su boca y labios.

Cuando ves el anime hasta este punto puedes llegar a pensar que, a pesar de la introducción de ambos personajes y de la constante tensión sexual entre ambos en los primeros 10 minutos, aún hay algo rescatable. Después de todo, Yoshida parece ser un hombre con los pantalones bien puestos.

Ante una chica joven y vulnerable es capaz de entender que la razón por la que actúa de esa forma proviene de abusos del pasado, de personas y situaciones que intercedieron en su juventud y que convirtieron su cuerpo en la única moneda de pago posible.

El mayor problema aquí es que sin importar la actitud del protagonista todo a su alrededor lo empuja a este “eventualmente se van a enamorar” que flota en el aire, claro vendiéndolo como que es algo “natural”.

Él es un hombre honrado, trabajador, nunca le tocaría un pelo, a menos que fuese por amor, a menos que la costumbre de vivir como marido y mujer se hiciera tan palpable que ambos pudiesen cruzar esa puerta sin los estigmas de una relación física.

Las primeras notas del amor

Imagen tomada del anime 'Hige wo Soru. Soshite Joshikousei wo Hirou' con un primer plano de la protagonista mientras tapa su cara con una almohada.

Esto queda marcado en la segunda mitad del episodio, con Sayu sintiéndose cada vez más segura y a gusto junto a Yoshida, quien se ha ganado su confianza como un adulto responsable, sin dejar totalmente de lado las insinuaciones sexuales.

Poco a poco, Sayu se va enamorando de los gestos de amabilidad de su nuevo protector, es una persona que la escucha, intenta comprenderla, la reprende e incluso se preocupa por la ropa que usa y donde duerme.

Es el primer amor floreciendo, aquel que debería ser inalcanzable, solo que en la serie no es así, Yoshida con cada paso que da está más cerca de caer en esta dinámica, ya sea volviendo a casa temprano solo para verla o incluso afeitando su barba porque ella lo sugiere.

Ambos están en una burbuja que se afianzará con cada episodio, como una relación inapropiada entre una chica vulnerable y un hombre que no es capaz de discernir completamente entre una niña y una mujer.

El engaño pederasta

Imagen tomada del anime 'Hige wo Soru. Soshite Joshikousei wo Hirou' con la protagonista sentada en el piso de una calle oscura.

Si seguimos este camino la historia nos llevará a un engaño pederasta, haciéndole creer no solo a Sayu y Yoshida que esto es normal, sino que también arrastrarán al espectador.

Las relaciones entre adultos y adolescentes no solo están mal porque es ilegal, sino por las repercusiones psicológicas de aquel que es abusado, porque sí, incluso si ambos consienten a estar juntos, el adulto siempre será el perpetrador.

El menor está en desventaja, sea hombre o mujer, carecen de experiencia, de recursos y sus sentimientos son fácilmente manipulables, es por ello que es responsabilidad del adulto el negarse a participar en estas interacciones.

Esta es una verdad tanto en el mundo real como en el anime, que si bien el segundo está hecho para cumplir fantasías, quizá deberíamos pensar a qué audiencia está dirigida y el daño que pueden causar.

Si has experimentado presión para mantener relaciones con un adulto no dudes en contactar con la organización RAINN que cuenta con una línea de ayuda, gratis y confidencial.

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