Si algo caracteriza al mundo del anime, es el uso de la fantasía como instrumento para mostrar elementos reales del mundo.

En variedad de maneras, el realismo mágico toma prominencia en series y películas, sirviendo el propósito de mostrar una temática profunda. Un ejemplo de ello es el tema de la ecología y la conservación del planeta.

El anime como medio de expresión visual, se alimenta mucho de piezas metódicas que nos muestran a la naturaleza en todo su esplendor. Con lo bueno, lo malo y todo lo que está en medio, artistas de la animación exhiben el ambiente que habita en su corazón.

Pero la prominencia de grandes autores como Hayao Miyazaki y su perspectiva de ofrecer visiones conservacionistas, que se impregnaron en quienes han visto sus obras, también trajeron consigo una idea recurrente que asalta sus obras.

La humanidad vs la naturaleza

Una de las presencias persistentes de las obras clásicas de Studio Ghibli es la idea de que la humanidad, en su afán por el progreso, no tiene reparos en devastar la naturaleza a cualquier precio.

En múltiples obras de fantasía, la historia nos muestra a la naturaleza golpeando de vuelta a los embates de la humanidad, en toda clase de formas posibles y con el objetivo de eliminar la causa central del problema, a los seres humanos.

La presentación de este conflicto varía en intensidad de acuerdo a la producción que se ha creado. Mononoke Hime de Studio Ghibli nos presenta el conflicto como una guerra propiamente dicha entre lobos y humanos, con el viajero Ashitaka sirviendo como personaje de punto de vista.

Con el objeto de “mirar y aprender”, el héroe percibe de primera mano cada perspectiva de los conflictos, concluyendo en que debe encontrarse un balance que evite la destrucción.

Por otra parte, obras como Blue Submarine No.6 nos muestran una disonancia más brutal y cercana, con una guerra diseñada por un purista genético que desprecia a la humanidad y desea que la naturaleza acabe con la especie.

Elevando el nivel de los océanos y creando criaturas híbridas para aniquilar al resto de la raza humana, la supervivencia dependerá de como combatir a estas bestias o encontrar una manera de convivir con ellas.

Aunque existen obras con meditaciones menos virulentas, la constante presencia de “la humanidad debe desaparecer para salvar al mundo” como temática central de muchos animes, habla mucho de que el extremismo es la muestra más sencilla para hablar de temas ecológicos.

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