El pasado lunes tuvimos la nonagésima tercera entrega de los Premios Oscar, ese día Anthony Hopkins hizo historia cuando logró ganar su segunda estatuilla y se convirtió en el actor de más edad en ganar uno de estos premios. Por su parte, Chloé Zhao se convirtió en la primera mujer POC en ganar el premio a “Mejor Director”, pero en promedio menos de 10 millones de personas lo vieron en vivo, su audiencia más baja de la historia reciente.

La tendencia hacia abajo de los Oscars no es un secreto, nada más en 2014 reunieron cuatro veces más personas que en 2021. Pero lo curioso es que la comparación con los The Game Awards de Geoff Keighley ha demostrado que los premios de juegos son más atractivos hoy día, lo cual no es una sorpresa para quien ha estado atento.

Anthony Hopkins.
Anthony Hopkins gano el Oscar por The Father.

Matizando los datos

Eso sí, primero debemos aclarar algunos datos. La fuente de la cantidad de audiencia de los Oscars viene de Fran Pallota, periodista de CNN que incluso se animó a especular sobre las razones de la pérdida de la audiencia para los premios de la academia. Por su parte, los datos de los Game Awards son los oficiales y el periodista independiente Benji-Sales los comparó.

No obstante, no hay que olvidar (y el mismo Benji lo aclara) que los datos de los Oscars son un promedio, mientras que los de Game Awards son un total máximo tomando en cuenta todas las plataformas. Nadie ha cuestionado los números de Pallota sobre los Oscars, pero al parecer estaría hablando solo espectadores norteamericanos por TV.

Entonces las diferencias realmente no son tan grandes como lo reflejan estos números que están un poco fuera de contexto, por eso intentaremos darles contexto. Sobre todo porque a pesar de estos matices, la tendencia positiva de los juegos y sus eventos sigue siendo la misma, e igualmente la tendencia de los Oscars se mantiene.

Coronavirus presente

Lo primero que hay que tomar en cuenta es nuestro análisis sobre la industria en pandemia. Como ya dijimos en su momento, la pandemia afectó sobre todo a usuarios y desarrolladores, pero los juegos que ya se encontraban funcionando como LOL o Fortnite aumentaron sus ingresos.

Lo mismo para títulos que estaban a punto de estrenarse, por lo que el 2020 de la mayoría de compañías fue “bueno”, al menos en cuanto a números. Y es aquí donde vemos la gran diferencia con la industria de las películas. Mientras los juegos se mueven como pez en el agua entre los servicios de streaming y descargas digitales desde hace años, el cine se niega a abandonar los cines.

La liga de la Justicia de Snyder.
El SnyderCut se estrenó en streaming.

Y queda claro que esto de reunirse con otras 100 personas en un espacio reducido sigue siendo una fantasía en muchos lugares que no sean Nueva Zelanda. La magia sucede en estas salas y es obvio que sin la posibilidad de ver películas, hay menos interés en unos premios en los que no reconocerás a las estrellas, incluso si ya eran famosos.

Obviamente la ceremonia es muy reciente como para conseguir estadísticas al respecto pero basta con hablar con tu grupo de amigos para comprobar que pocos o nadie logró ver las películas que fueron nominadas. Algunos estudios lanzaron películas en HBO Max, Mortal Kombat y el Snyder Cut de la Liga de la Justicia son ejemplos, pero realmente la mayoría decidió esperar (aún no sabemos nada de Black Widow).

Tráiler de Black Widow.
Black Widow se ha retrasado a pesar de ya estar lista.

Se intentó y no se pudo

Entonces si ya el año era opaco en términos generales, para el cine fue terrible, lleno de retrasos y sin grandes estrenos. Netflix, Amazon Prime y HBO ayudaron a paliar la situación, pero las películas estrenadas solo en estos servicios no son elegibles para los Oscars, por lo tanto no hubo complicidad para los que decidieron quedarse en casa por un año a ver Netflix.

Todo esto también contribuye a la falta de interés en la ceremonia, y esto a pesar de los intentos de hacerlo todo más ameno. Audiencia sin mascarillas, los típicos homenajes, cambio de estructura dejando los premios a Mejor Actor y Actriz para el final, etc. Nada funcionó, la industria del cine no está muerta, pero sí está herida gracias a un virus que no nos deja reunirnos.

Regina King no usó mascarillas junto a los invitados.

Por su parte, The Game Awards se convirtió en un evento muy esperado porque básicamente los juegos son más accesibles. Se descargan o streamean, o directamente vas a Twitch o YouTube y lo disfrutas con tu creador preferido. Ver los premios de juegos se hace más ameno de esta manera y te permite opinar, aunque sea con tus amigos solamente, cuál es el mejor juego.

Esto los hace más dinámicos y más interactivos con una audiencia que, casi toda, sabe de lo que se está hablando y puede entender el papel emocional de casi todos los juegos que se muestran.

Orquesta de Game Awards.

Enfoques diferentes

Sin embargo, no solo la pandemia es un factor. TGA son muy distintos a los Oscars, y esa diferencia es lo que les gana más críticas, pero también más viewers e interés. Al no estar tan consolidados y rodeados de un prestigio social como los Oscars, los premios de Keighley necesitan de más publicidad y anuncios, por lo que los premios a veces pasan a un segundo plano en favor de las revelaciones de nuevos títulos.

Sin ir más lejos, en 2019 se anunció la Series X y pudimos verla cuando habíamos pasado todo el año solo imaginándola. Se reveló el modo creativo de Fortnite y decenas de juegos nuevos, todo entre premio y premio para mantener el show dinámico. En los Oscars, y esto sin ganas de hacer sangre, hay pocas cosas tan interesantes o divertidas, apuntan casi a la misma audiencia pero intenta despertar emociones distintas.

Trevon Free y Martin Desmon Roe.
Trevon Free y Martin Desmon Roe dieron un discurso contra la brutalidad policial.

No nos imaginamos unos Oscars con una gran personalidad anunciando la vuelta de de Robert Downey Jr. a Marvel, por ejemplo. O la continuación del SnyderVerse, o el nuevo proyecto de Lupita Nyongo, ni nada por el estilo. Hay en cambio mucho activismo, eventos conmemorativos y los premios como tal, lo que quizá sea demasiado tradicional para los audiencias actuales.

Claro está que al ser premios más serios esto les aleja de publicidades cuestionables como sucede en los TGA, o de momentos demasiado embarazosos. Pero el show de Keighley se sacude estas incomodidades con tal de mantener una programación más interesante para el expectador que al menos se irá con memes que durarán años. Sino que se lo pregunten a Josef Farez.

Conclusiones

Tampoco hay que olvidarnos del carácter “gratuito” de los Game Awards. Mientras los Oscars, dependiendo de tu región, se suelen transmitir a través de suscripciones de pago con cientos de canales, TGA se pueden ver en Twitch, YouTube y otras plataformas gratuitas que solo requieren que tengamos internet y un dispositivo con pantalla.

Esto le ha servido a este show para llegar a más personas, jugadores casuales y los más interesados por igual. Por su parte, la imagen elitista de los Oscars tiene, como dijimos, el punto a favor del que se sabe prestigioso, pero también tiene su toque negativo y es que para muchos son ceremonias muy pretenciosas.

Plataformas de los Game Awards.
Todas las plataformas de los TGA son gratuitas.

Y es que no lo iría nada mal a los Oscars “relajarse” un poco y tener su propio canal en Twitch, por ejemplo. Pero sabemos que eso no pasará, el chat de la plataforma es incontrolable y una de las características de lo establecido es poder controlar el discurso y las plataformas gratuitas no permiten esto.

Así que, si esta pandemia sigue su curso al menos por un año más sin poder ir al cine de manera asidua, no nos sorprendería que la tendencia siga su curso ascendente para unos, descendente para otros. De momento sabemos que TGA y Keighley están cómodos dirigiéndose al público al que se dirigen, pero no sabremos si la academia está contento con su rating de audiencia (y si habrá cambios) hasta el próximo año.

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