¿Cual ha sido el rol de las mujeres en la saga Yakuza?

Hay fórmulas en el mundo del gaming que no se suelen alterar, especialmente si funcionan y tienen éxito, como es el caso de la serie Yakuza.

Una saga RPG de acción que ha sido una de las fuentes de éxito más consistentes de Sega por años, afianzándose en el mercado japonés y global gracias a su estilo. Creciendo en su nivel de detalle y expandiendo su universo con una variedad de obras spinoff.

No hay secretos en cuanto al tipo de público al que estas obras están dirigidos, al estar destinadas a hombres adolescentes y adultos, principalmente japoneses, pero como suele ser común, el espectro de los jugadores siempre se hace más amplio.

Esto nos hace preguntar sobre uno de los segmentos menos comentados en esta serie, las mujeres. Los personajes femeninos de la saga de Ryu Ga Gotoku tienen una serie limitada de roles, al ser constantemente damiselas en peligro o una acompañante de poca participación.

El eterno protagonista Kazuma Kiryu dedica gran parte de su tiempo y esfuerzo para proteger a Haruka Sawamura, su hija adoptiva, de toda clase de peligros. Tras 5 partes, la joven se transforma en un personaje jugable y un apoyo importante para las acciones del criminal con honor.

Esto podría quedar como una pieza de representación limitada si se deja en este punto, pero la saga Yakuza tiene una mujer que no puede ignorarse, Kaoru Sayama.

Un arco que conduce a la vergüenza

En Yakuza 2 (Yakuza Kiwami 2), hace su aparición la detective Kaoru Sayama de la policía de Osaka, una antagonista que es reconocida como la “cazadora de yakuzas”. Su historia sigue el hilo del pasado de Kiryu, con quien desarrolla una relación romántica.

Aunque no es capaz de resolver el caso directamente, el descubrir su origen como hija de un exjefe criminal le ayuda a buscar la manera de detener a Ryuji Goda, de quien es su media hermana.

Tras esta terrible batalla, Kaoru le informa a Kiryu que abandonará Japón para trabajar en Estados Unidos, prometiéndole que volverá algún día. Nada mal para un cierre de capítulo, pero que tiene un epílogo notablemente vergonzoso.

En nuevas iteraciones del juego, se descubre que el departamento de policía de Osaka y Kaoru Sayama en general se transformaron en un chiste para todo el país, gracias a que la cazadora se enamoró de un yakuza.

Con este tipo de momentos, la representación de las mujeres termina siendo un condimento muy pequeño para una saga como Yakuza.

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comment 1 comentario
  • Doro

    Cállate feminazi histérica

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