Las demandas están a la orden del día en la industria de los videojuegos. Los motivos de las demandas son muy diversos y en algunos casos se deben al funcionamiento defectuoso de algún dispositivo como los controladores de diversas consolas o en otros por el accionar de algunas empresas al momento de hacer negocios.

Ahora sabemos que Sony está enfrentando una nueva demanda colectiva en la que se alega que la empresa tiene un monopolio que le permite cobrar precios supracompetitivos por diversos juegos. Estos precios son significativamente más altos que si se les compara con los juegos en formato físico y mayores si se les compara con minoristas digitales de otras plataformas como PC.

La demanda alega que Sony ha impedido a lo largo de todos estos años que minoristas como Amazon, GameStop, Best Buy y Walmart vendan códigos de juegos digitales desde el pasado 1 de abril del 2019.

Es por eso que la demanda habla de monopolio en la venta de juegos digitales para consolas PlayStation. De hecho, la demanda expone que los usuarios han tenido que gastar un 175% más por un juego digital que en formato físico se podría encontrar mucho más barato.

“Dado que la entrega de contenido digital a las consolas PlayStation requiere acceso a la PlayStation Network de Sony, la nueva política estableció a la PlayStation Store como la única fuente desde la cual los consumidores pueden comprar juegos de PlayStation digitales y la única fuente a la que los editores de videojuegos pueden vender juegos de PlayStation digitales”.

Por los momentos Sony no ha hecho declaraciones sobre esta demanda, pero es seguro que su equipo legal ya esté trabajando en una respuesta que les evite tener consecuencias que involucren un cambio de política o perdidas económicas.

Lea también:

Escribir un comentario