La mañana comienza en la cocina, con el olor a grano tostado que invade la casa, una cafetera que borbotea y la certeza de que será un buen día, en el que hablaremos sobre el uso de la comida en el anime y lo que dice de sus personajes.

La comida posee una gran habilidad para destapar emociones, hablar de vínculos e incluso darnos contexto del lugar en el que nos encontramos y el anime ha tomado esto para narrar increíbles historias a lo largo de los años.

Sin importar si el platillo es ajeno a nuestra cultura, una buena descripción o una imagen que luzca apetitosa pone en uso nuestros sentidos, al ver el platillo, imaginar su olor, su textura y especialmente su sabor.

Claro que su mera presencia no es suficiente y es aquí en el que se convierte en un recurso narrativo, no solo apareciendo para hacernos agua la boca, sino para contarnos, sin palabras, el estado de ánimo de los protagonistas.

Hablemos de cómo y por qué se usa

Con el café listo y en la mesa es hora disfrutarlo lentamente mientras se prepara el desayuno y es por ello que aquí también haremos un paréntesis hasta estar listos, hablando de cómo y por qué se usa la comida en la animación japonesa.

Claro que en el tiempo hay cientos de anime que muestran deliciosos platillos o incluso la historia se trata únicamente de su elaboración, pero si hay un estudio que lidera por sobre todos en el tema ese es Studio Ghibli.

Desde ‘El viaje de Chihiro’, ‘Mi vecino Totoro’ y ‘Kiki entregas a domicilio’, cada una de las películas de Hayao Miyazaki muestran una gran conexión con la comida y eso se debe en gran parte al amor del director por la literatura europea.

Un banquete de la literatura europea

Mientras que en la literatura estadounidense el uso de los símiles es uno de los recursos más importantes, para los europeos la descripción de las comidas es algo de lo que no se puede prescindir.

Ya sea porque su historia está repleta de grandes banquetes o por una gastronomía tan extensa que se ha perdido en el tiempo, lo cierto es que nunca falta, lo vemos desde literatura “romántica” como ‘Cumbres Borrascosas’ y ‘Orgullo y Prejuicio’, hasta hits de la literatura fantástica como ‘El señor de los anillos’, ‘Harry Potter’ y ‘Canción de hielo y Fuego’.

Cada una posee banquetes descritos hasta el último detalle que hablan de opulencia, armonía, grandes lazos o etiqueta, así como también de la escasez de estos recursos y como una pieza de pan puede convertirse en esperanza o el inicio de la desesperación.

La inspiración de Ghibli

 

Nos desviamos un poco, pero era necesario, ya que es de obras de la literatura europea que Ghibli obtiene sus éxitos más grandes como ‘El castillo ambulante’ de la escritora británica Diana Wynne Jones.

Aunque la cinta tan solo tomó elementos de la novela de Jones, como Sophie envejeciendo rápidamente por la maldición, Miyazaki continuó conservando la esencia de la literatura europea, con calcifer y los maravillosos desayunos de la protagonista.

No podemos olvidar otros títulos que tienen un origen similar, como ‘Arrietty y el mundo de los diminutos’, basada en la novela de la escritora británica Mary Norton y ‘El recuerdo de Marnie’ de Joan G. Robinson.

La comida como recurso narrativo

Ahora que sabemos cómo llegó la comida a la mesa, es hora de hablar sobre cómo se introduce correctamente en la trama que es donde todo brilla, especialmente para Ghibli.

En diversas series los protagonistas usan los alimentos como combustible, ya sea la chica que corre con el pan en la boca para ir a la escuela o el que compra el almuerzo en el receso, cada vez que la comida entra en escena tiene un significado.

Si bien en muchos es uno simple, en Ghibli la comida refleja el estado de ánimo, sentimientos o incluso la conexión entre uno o más personajes y un buen ejemplo es ‘Mi vecino Totoro’ con los desayunos de Satsuki.

La forma de introducirnos a esta familia en la que falta la figura materna, es mostrarnos como la hija mayor, a pesar de su corta edad, se encarga de forma automática de los desayunos de su padre y hermana.

La atención al detalle y el amor que les pone está ahí, pero la confianza que exuda, es de una persona que ha realizado la misma tarea una y otra vez, una escena agridulce que habla desde un sentimiento de soledad y se enfoca en sus más allegados.

El amor entra por el estómago

Dicen que el amor entra por el estómago y no puede haber nada más cierto, ya que a la hora de recibir una comida de alguien más no solo obtienes alimentos, obtienes su tiempo invertido en ti, en darte vida y dicha para continuar.

Claro que el mero hecho de aceptarla también habla de ti, de lo dispuesto que estás a recibir todo de esa persona y aquí es donde entra como ejemplo ‘El castillo ambulante’.

Si recuerdas la escena en la que Sophie cocina con calcifer, quizá te perdiste de algo importante y es que desde el día uno, la protagonista puede hacer algo que nadie más ha logrado, controlar al pequeño demonio.

Esto no es una coincidencia, más adelante descubrimos que la simpática flama contiene el corazón de Howl, por lo que su uso por parte de Sophie está asociado al amor que tiene Howl por ella desde el comienzo.

Dos chicas perdidas y encontrándose

Cuando colocamos ‘El recuerdo de Marnie’ al lado de ‘Mi vecino Totoro’ o ‘El castillo ambulante’ quizá se ve fuera de lugar, ya que la historia adaptada por Hiromasa Yonebayashi no posee un alimento emblemático como el resto de las películas de Ghibli.

El onigiri de ‘El viaje de Chihiro’, la pasta boloñesa de ‘Porco Rosso’ y el pastel de Kiki son fáciles de reconocer, pero en ‘El recuerdo de Marnie’ lo que tenemos es una cesta de galletas que significan el todo.

Con ambas protagonistas en un bote, intentando conectar sentimental y físicamente, el único alimento para compartir son estas pequeñas galletas, que las acercan los pocos centímetros de distancia que restan de la una a la otra.

La comida como fuente de energía

Vamos a alejarnos un poco de Ghibli y es que si bien es el estudio que brinda más significados a la comida, este recurso también se utiliza en series populares, como ‘Naruto’, ‘Dragon Ball’ y ‘Fairy Tail’.

Cuando hablamos de Shonen, si hay algo que todo protagonista debe tener es un apetito voraz y aunque nosotros estamos acostumbrados a verlos como tan solo un rasgo de sus personalidades, en Japón tienen un significado.

El arquetipo del joven glotón hace referencia a un chico saludable, en pleno crecimiento y que necesita energía para encarar su día y si añadimos una lucha contra poderosos enemigos, cobra una mayor importancia.

Tomando como mayor ejemplo a ‘Dragon Ball’, con un protagonista capaz de gastar el premio del torneo de artes marciales en una sola comida, vemos cómo incluso los nombres de sus personajes hacen referencia a alimentos.

El hijo de Goku es Gohan, que significa arroz o comida, su esposa Milk que proviene de “Leche” y más recientemente en ‘Dragon Ball Super’ incluso conocimos a Cereal.

La ausencia de los alimentos

Claro que todo tiene una contraparte, por cada protagonista glotón también tenemos al chico de secundaria que vive de ramen, onigiris y panes rellenos y esto también sirve para saber de su estilo de vida.

Por lo general estos personajes revelan padres ausentes, ya sea uno o los dos, pero a diferencia de ‘Mi vecino Totoro’, su viaje los lleva a volverse conformistas, sin ganas de avanzar o propensos a ser conquistados por una cocinera.

Aquí es donde entran los bentos y su poder para hablar del amor, ya que en los animes escolares el llevar el almuerzo para alguien más denota cercanía, interés o incluso preocupación por la persona que recibe.

Sin lugar a dudas hay miles de ejemplos de cómo la comida nos habla de los protagonistas, sus sentimientos y su estilo de vida, y como seguramente dejamos fuera algún ejemplo emblemático, nos puedes dejar el que más te impactó en los comentarios.

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