Tras el final de ‘Shingeki no Kyojin’ (‘Attack on Titan’) el manga de Hajime Isayama genera controversia en China y Corea del Sur, debido a que para muchos fanáticos el desenlace glorifica los crímenes de guerra.

Si ya estás al día con el manga, sabrás que en sus últimos momentos Eren asesinó al 80% de la humanidad, como una forma depurarla de futuras guerras, crear un enemigo en común para todos y dejar en alto a los ciudadanos de Paradis y a los Eldianos de Marley.

El gran retumbar que vio como los titanes colosales aplastan a personas sin discriminación y las empujaba a un abismo literal y figurativo, a pesar de sus horrores, para la historia acabo convirtiéndose en “acto necesario”, incluso noble.

Es aquí cuando los fanáticos en Corea del Sur, quienes recuerdan hasta el día de hoy los crímenes cometidos por el Japón imperialista durante la Segunda Guerra Mundial, dieron su opinión sobre el final de la serie para la televisora “JTCB”.

Entre los comentarios, los asistentes asocian el capítulo al holocausto, y la forma en que lo glorifican, algo que desde el momento en que se introdujo a Marley en la historia es discutido por los fanáticos.

“En el capítulo final, Shingeki no Kyojin hizo una apología a las masacres, glorificándolas, no es diferente a defender del Holocausto, es más, creo que lo alaba”.

Por su parte, en China se le acredita realismo a los eventos, no solo por su conexión con la guerra, sino en cómo se controla la información en China al igual que el alto mando de Paradis lo hizo con su pueblo.

“En esta historia, el gobierno esconde la información sobre el exterior de las murallas. Esto es muy similar a lo que China intenta hacer para controlar a sus habitantes, bloqueando el internet”.

¿Similitud o inspiración?

Si viste la cuarta temporada de ‘Shingeki no Kyojin’ sabrás que el opening tomó como referencia una de las propagandas de la Segunda Guerra Mundial, por lo que las similitudes en la serie son mucho más que coincidencia.

De por sí la población de Marley es un claro ejemplo de la Alemania de 1940, marginando, violentando y usando los cuerpos de millones de personas por una diferencia étnica y religiosa, incluso brindando un contexto en el que en el pasado los oprimidos cometieron atrocidades como justificación.

Claro que si Isayama se hizo cargo de demostrar algo es que en su guerra nadie era puro, el sacrificio fue grande y todos se ensuciaron las manos, por lo que está a ojos de quién leyó el manga tomar bando o incluso asociarlo con hechos reales como los crímenes de guerra cometidos por Japón, por los que aún no se han hecho responsables.

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