Un nuevo junio pasa y el mundo entero empieza a valorar lo que quedó del Mes del Orgullo LGBTQIA+.

El espacio del año en que la comunidad sexodiversa en pleno celebra, conmemora y hace un acto de desafío ante la invisibilización social, es también un momento donde numerosos participantes buscan un poco del pastel arcoíris.

Como se ha mencionado en el pasado, la presencia corporativa en el Orgullo es un tema de debate que alcanza múltiples niveles. Discusiones sobre su valor o su sinceridad se mantienen en la mesa, y el gaming en general no está exento de ellas.

Compañías el 1 de julio.

Sea titulado “Capitalismo Rosa” o “Rainbow Washing”, o sea un esfuerzo sincero para apoyar a la comunidad, repasamos lo mejor y lo peor del Mes del Orgullo LGBTQIA+ 2021.

Lo bueno: Paquetes de juegos para todos

Si algo es capaz de manifestar la diversidad es el hecho de apreciar las opciones y poder elegir entre lo que nos guste.

Para celebrar el orgullo pudimos ver como más y más plataformas de distribución presentaron cantidades notables de juegos con temática y autoría LGBTQIA+.

Con una fuerte cantidad de creaciones independientes, la plataforma Itch.io presentó su Queer Games Bundle 2021, con más de 200 juegos desarrollados por creativos de la comunidad, al módico precio de 10 dólares.

En la misma vena, Humble Bundle presentó su venta especial para todo el mes, con títulos como 2064: Read Only Memories, Gone Home o Monster Prom en un pack de casi 40 juegos.

Si no estás para indies, Steam presentó opciones que incluyen los títulos que incluyen temática sexodiversa, donde Life is Strange y Tacoma encabezan las listas. Además de presentar Tell Me Why completamente gratis durante todo el mes.

Para consolas, la oferta fue muy similar. Con Sony plasmando en su interfaz una gran cantidad de arcoíris y presentando su obra más portentosa con contenido LGBTQIA+, The Last of Us al frente de sus promociones.

Xbox, por su parte, enfocó sus esfuerzos en darle voz a la comunidad dentro de sus canales de comunicación en redes sociales. Un esfuerzo que para muchos es algo cínico, pero que sin duda puede servir para darle notoriedad a creadores de contenido sexodiversos en internet.

Lo malo: Rainbow Washing y comunidades tóxicas

La notoriedad del Orgullo vino, como siempre, con hordas de personas sin criterio real a buscar ofender y hacerse notar como “contrarios a la temática forzada” que representa esta celebración.

Es la misma historia de siempre. “Orgullo hetero”, “tenemos que aguantarnos a los gays”, “no tengo nada en su contra, pero…”, con la siempre conveniente capacidad de las redes sociales de tirar la piedra y esconder la mano.

Los chats de transmisiones de Twitch fueron un buen ejemplo de ello, donde se dieron a conocer fuertes ataques homofóbicos durante la transmisión de partidas competitivas de Rocket League. En este torneo se utilizó el Orgullo como temática estética, con música licenciada de Lil Nas X y Kim Petras para aderezar el ambiente.

Los trolls hicieron de las suyas para contaminar el chat y dañar la experiencia de los usuarios, en una página más del libro de la vergüenza del mundo gamer.

A nivel corporativo también vimos una visión similar de este tipo de momentos, con la nada agradable presentación de WB Games y el caso de Injustice 2 para móviles. Eligiendo como evento del Mes del Orgullo el abatir a uno de los pocos personajes destacados del universo DC en ser abiertamente sexodiversa, Poison Ivy.

Aparentemente, apalear a una persona LGBTQIA+ como evento para celebrar el Orgullo era una buena idea para la compañía, al no haber ningún tipo de trabas para que el evento se diera y fue solo cuando tuvo una mala recepción que decidieron eliminarla y dar una disculpa estándar.

Si bien se trata de una compañía como Warner, que no está por encima de darle dinero y espacios a personas como JK Rowling o Amber Heard, expone el hecho de que el Orgullo es para este tipo de compañías un evento de colores y frases hechas.

Mientras ofrecen eventos inclusivos, no disponen de personas de la comunidad para coordinarlos óptimamente, a pesar de que no les faltan fans y simpatizantes más que dispuestos a colaborar.

También tuvimos nuestra ración de representación secundaria en League of Legends, con las campeonas Leona y Diana saliendo del armario y confirmando una relación romántica. Todo esto dentro del material suplemental que se publica aparte del juego propiamente.

Como fuera visto en títulos como Overwatch, el disponer de este tipo de representación es una visión que termina siendo meramente cosmética, fácilmente descartable para seguir presentando el título en mercados que no son amistosos al contenido LGBTQIA+.

Representaciones de este tipo son superfluas y si hay algo en lo que debería caer en cuenta la comunidad es que ya no vale la pena seguir conformándonos con las migajas de la mesa.

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