Hasta hace nada se filtraba que Visceral Games trabajaba en una nueva entrega para Star Wars antes de que fuera cancelada y Electronic Arts decidiera cerrar el estudio. Los reportajes posteriores señalaban que EA sencillamente había dejado de creer en los juegos para un solo un jugador y prefería apostar por las interacciones online.

Tendrían que pasar un par de años para que Star Wars: Jedi Fallen Order de Respawn Entertainment llegara y demostrara con sus más de 8 millones de copias vendidas que los juegos sin componentes online estaban vivos y que no hay necesidad de hacer de cada saga un juego online.+

Así lucía el juego cancelado.

Los principios de EA

Desde entonces, cada buen juego sin online que tuviera éxito representaba una revancha contra los AAA que preferían el componente online. Era un tema que se escuchaba con insistencia “Que EA tome nota”, se leía en redes y foros. Ahora en 2021 se da por hecho que el llamado juego con campaña para un jugador ha vuelto de entre sus cenizas, pero ¿realmente es así?

Ciertamente hay cada vez más expectativa por juegos como The Legend of Zelda: Breath of the Wild 2, Metroid Prime 4, God of War Ragnarok, Horizon Forbidden West, Fable o Perfect Dark. Estos son los grandes AAA de Nintendo, Sony y Microsoft, los que esperamos que sean los vendeconsolas de la generación y ninguno tendría componente online salvo sorpresa.

Perfect Dark se enfocará en la historia.

Pero lo cierto es que estos no serán precisamente los más vendidos. Activision, Ubisoft, Epic Games, Tencent o Electronic Arts no son de compartir números de ventas, pero sí reportes financieros y estos hablan por sí solos. FIFA, Call of Duty, Fortnite o Rainbow Six Siege, League of Legends y similares siguen siendo los títulos que más dinero generan en occidente y lo que tienen en común es el componente online.

La importancia del online para todos

El dinero que generan los juegos de esta índole es tan relevante para las empresas detrás de ellos que incluso van en contra del deseo de los fans con tal de añadir componentes online. De hecho, la gran mayoría de juegos no tenía componentes online en sus inicios, pero se les añadió con el tiempo, era el avance natural.

Ahora no solo es natural sino necesario para poder recuperar inversiones, nada más hay que ver el innecesario online de Marvel’s Avengers. Sin embargo, esa licencia de héroes de Marvel no debe haber salido barata y el online es la manera más rápida de recuperar la inversión, solo que en esa ocasión los planes salieron mal.

La iniciativa Avenger fue un fracaso.

El online de ese juego terminó siendo una serie de elementos prefabricados que no encajaban con los personajes o la jugabilidad. Así que no es tan sencillo como ofrecer un cooperativo en línea para convencer a los jugadores, hay que ofrecer experiencias con amigos (o rivales) que no sean olvidables.

La tendencia marca que el público actual quiere poder jugar con amigos a distancia, una tendencia que incrementó en pandemia. Por lo que estamos hablando de que la jugabilidad online es prácticamente el aspecto más necesario para muchos que muchos juegos triunfen hoy día.

Recordemos que todos estos juegos se dejan una comisión del 30% en las tiendas de Nintendo, Microsoft, Steam y Sony por venderse en sus plataformas. Y aún así son los líderes en ser los juegos en los que más gastan los jugadores, les alcanza para generar y pagar a los dueños de consolas. El dinero mueve al mundo y los juegos online bien hechos son el combustible.

Loki llegará pronto a Fortnite y generará más dinero que 10 indies juntos.

Relegados al segundo puesto

Así que más allá de aquellas consignas contra EA que canceló el juego de Visceral, lo cierto es que tienen razón. Los juegos sin componente online parecen muy importantes, y lo son para cierto público, pero este ahora es la minoría. Estos juegos se han vuelto el complemento al resto de la industria, se ajustan al humor del momento pero realmente las horas pasan es en el lobby de Call of Duty. Al menos cuando hablamos del promedio.

Lo único que no ha llevado a todos los juegos del mundo a tener algo de online es el presupuesto (tanto desarrolladores como de jugadores) y la tradicionalidad. Esto último queda claro en sagas como Zelda o God of War que solo tuvieron éxito en sus entregas sin online (Zelda nunca ha tenido una).

Ni las ventas de Mario superan las ganancias de un solo COD.

Solo los juegos decididamente indies se conforman con el cooperativo y competitivo local y es por que temen que no haya suficientes jugadores como para esforzarse en desarrollar funciones en línea. Así que realmente no tenemos más juegos online es por esto y por los mismos jugadores que han rechazado estas características tan relacionadas con EA, Activision, Ubisoft y otras compañías odiadas y amadas.

Más allá del multijugador

Justamente en medio de esta discusión llegó Stadia el hecho de que su componente online estuviera aún más presente generó rechazo entre los jugadores. Pero, ¿por qué, a pesar de la importancia y prevalescencia comercial de los modos online los jugadores odian los juegos online? lo cierto es que realmente no hay un desprecio automático hacia los títulos en línea, sino a lo que suele caracterizarlos.

Poca historia, muchas skins, micropagos, cajas de botín. Es irónico pero lo que genera más rechazo es también lo que genera más dinero. Así que queda claro que la comunidad tiene sentimientos confusos hacia estas características en línea, te mantienen en contacto con amigos, pero también “arruinan” los juegos con micropagos. Así que es lógico tener sentimientos encontrados.

Sin internet no hay Microsoft Flight Simulator.

No obstante, más allá de Stadia hay que tener en cuenta la cantidad de juegos que usan datos en la nube para correr mejor. Death Stranding, Call of Duty: Warzone o Microsoft Flight Simulator son buenos ejemplos, sobre todo este último que exige 30 Mbps de velocidad mínima para correr bien el juego.

Así que el juego online es ahora mismo importante para conectar, para generar dinero, y para alargar la vida de los juegos. Pero en el futuro próximo lo será incluso para poder jugar, porque, nos guste o no, y aunque perjudique a un gran sector con internet de mala calidad, el futuro está en la nube.

Escribir un comentario