De acuerdo con un documento de SATA-IO, las nuevas tarjetas madre de la serie 600 que llegarán a finales de año también darán soporte para la siguiente generación de procesadores de Intel. Recordemos que este año llegará la décimo segunda generación, de nombre clave Alder Lake, y que las tarjetas madre 600 se lanzan en específico para esta, sin embargo, parece que estas tarjetas madre serán más flexibles.

Es algo que por ahora no tiene muchas consecuencias, ya que la serie 13th de procesadores ni siquiera existe aún, pero sí deja claro que Intel ahora ofrece la posibilidad de que no tengamos que cambiar de tarjeta madre cada año.. De esta manera, comprar una tarjeta madre de serie 600 este invierno te garantiza compatibilidad con al menos dos generaciones de procesadores.

Serie 600 por dos años

Dicho esto, hay que tomar en cuenta que esta tarjetas madre no tendrán compatiblidad con PCI 5.0, algo que quizá quieras tener cuando lleguen estos procesadores 13th en 2022. Por lo que estas mobos son ideales para la generación 12th, pero quizá no para la del año que viene.

Eso sí, tendrán compatibilidad con las memorias DDR5 que se lanzarán a finales de este año. Al final, la compra de la serie 600 es obligatoria si quieres un nuevo procesador, pero lo más probable es que prefieras una hipotética serie 700 en el futuro para obtener esa compatibilidad con PCI 5.0.

La movidad de Intel, que aún no se ha confirmado, es probable un intento de acercarsemás a las peticiones de los usuarios. Sobre todo porque en AMD las tarjetas madre son compatibles con una gran variedad de procesadores, mientras que en Intel es necesario cambiar cada poco tiempo.

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