Una de las obras más recientes de Yoshinobu Yamada es el manga Satanophany, que domina la demográfica seinen con fanservice y un toque de violencia.

La obra que se publica en la Young Magazine de Kodansha se prepara para llegar a su etapa final, según el número 34 de la revista semanal que es hogar de la obra. Con 17 volúmenes recopilatorios hasta la fecha, anunció además la llegada del decimoctavo el próximo 5 de agosto.

Yamada empuja las líneas de su trabajo fuertemente con esta obra. Habituado a mangas de acción con toques ecchi, en Satanophany involucra más el contenido sexual explicito y la violencia como herramientas para narrar una historia oscura de temática pesada, a pesar de tener un paso relativamente lento.

Satanophany

Satanophany es la historia de Chika Amagi, una chica que inicia su día en un auto siendo llevada a su colegio, pero antes de entrar, se hace un recuento de lo que le había sucedido, porqué fue encarcelada.

Contando por el comienzo, ella relata que estaba enamorada de un chico, y una vez la invitó a una fiesta, al término de esa fiesta, sus amigas junto con unos chicos, la obligan a ir a la casa de uno de ellos, planeando violarla para hacer un vídeo.

Ella se da cuenta cuando abren la puerta, pero desafortunadamente no pudo escapar, por un momento la maltratan y le cortan la ropa con una navaja, la cual ella termina usando para salvarse, cortando a su agresor primario la mitad horizontal de su cara, luego, junto con eso y una botella que rompe, asesina a todos los que estaban allí y sale aterrada del apartamento.

Es enjuiciada y llevada a la prisión de Haguro por este terrible crimen, no obstante, la historia no terminaba allí. En esa prisión hacían pruebas secretas en conforme con el Alcalde para unas píldoras que tenían un efecto llamado “Síndrome de la Medusa”, que hacía que las reclusas perdieran el control a medianoche y mataran a quien estuviera por allí, incluidos los guardias y médicos.

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