Las tarjetas gráficas son el componente más caro de una PC, y más ahora que escasean tanto. Por lo tanto, hay que cuidarlas bien para evitar problemas que nos compliquen la vida. Por eso, si estás teniendo problemas gráficos y quieres saber si es tu GPU, te contamos cómo deetrminarlo.

De igual manera, recordamos que nos referimos a las gráficas externas, las tarjetas gráficas integradas tienen otra manera de relacionarse con tu tarjeta madre. Por lo que esta pequeña guía no te servirá de mucho si tienes una de estas.

Artifacts en Borderlands 3.

Las luces rosadas

El problema por el que muchos buscan este tipo de guías casi siempre son los “artifacts”. Estos son fallas gráficas que se ven principalmente en juegos demandantes y que son difíciles de ignorar. Normalmente son rosadas, azules o incluso rojas. Se representan en cualquier momento de un juego y encienden las alarmas de cualquier gamer

Si acabas de armar tu PC y está nueva (menos de 6 meses de uso), directamente ve a la tienda y pide un cambio. Los artifacts casi siempre representan problemas de hardware, aunque si te da pereza, superaste el tiempo de garantía o quieres probar otras soluciones primero, estás en tu derecho.

Los artifacts, son el primer síntoma de que algo falla. No obstante, no siempre es un problema de la gráfica, sino del juego. Lo mejor es probar en otros títulos similares o demandantes y ver si se presentan esos artifacts siempre y en todos los juegos. Si fue algo puntual en una sola ocasión, puedes quedarte tranquilo. Si se repite, entonces hay problemas.

Los artifacts también se pueden presentar sin jugar.

Software primero

En raras ocasiones los drivers de una tarjeta gráfica pueden dar problemas en algunos juegos o en todos. Los artifacts casi siempre están relacionados con problemas de hardware, pero no pierdas la esperanza y haz esto:

Si instalaste un nuevo driver recientemente, desinstálalo y vuelve a la versión anterior. Tanto AMD como Nvidia permiten esto al googlear la versión que del driver, GURU3D.com también almacena todos los drivers, por lo que tienes varias opciones.

En esta imagen el “Power Limit” está a -31, un número que puede dar problemas en algunas gráficas

Si no instalaste nada nuevo, entonces actualiza a la versión más reciente. Al final, deberás volver a probar los juegos y comprobar si hay artifacts o no. Si el problema persiste usa MSI Afterburner, un programa gratuito que te da información de tu GPU. Allí ve a “Power Limit” y asegúrate de que esté en 0, 10 o 20, no debería estar en números negativos.

Limpieza general

Si nada de esto soluciona el problema, prepárate para lo que viene. Deberás abrir tu gabinete y echarle un ojo a tu gráfica. Los objetivos son ver si está bien conectada a la tarjeta madre, revisar su conexión con la fuente de poder y ver si hay daño físico visible.

En cualquier caso, deberás desconectarla y hacer todo esto. Aprovecha y límpiala por si tiene polvo, puedes separar la carcasa con un destornillador y usar una sopladora para sacar el polvo sin tener que tocar nada directamente. Luego vuelve a conectarla y prueba de nuevo.

Tarjeta gráfica con polvo en los ventiladores.

Si el problema se mantiene comienza a buscar tu factura para pedir un cambio a través de la garantía. Si estás pasado de la fecha tienes mala suerte y deberás comprar una nueva gráfica ya que está muriendo de a poco. En algunos casos pueden durar semanas o incluso meses mientras no fuerces su potencia con algún juego, mientras que en otros solo horas.

FPS perdidos

Como dijimos, los artifacts son un síntoma más escandaloso y conocido, pero hay otros. Si el rendimiento de tu GPU baja en un juego concreto, también puedes significar que está muriendo. Sin embargo, recuerda que pueden haber configuraciones gráficas demandantes, juegos mal optimizados y altas temperaturas que minen el rendimiento de un título.

Solo preocúpate si un título que iba a 60 FPS comienza a moverse a 12 FPS constantemente. Una bajada de 60 FPS a 45 FPS cuando hay una explosión y 20 personajes en pantalla no es una falla de tu gráfica, es sencillamente un efecto especial que quizá no está del todo optimizado.

Por eso, si el juego va a 12 FPS en una configuración gráfica normal y hace solo unos días iba bien, entonces toca probar la gráfica en otros títulos. Si ofrece un rendimiento parecido, debes empezar a preocuparte, pero antes de condenar a tu gráfica siempre puedes chequear tu PC por si hay algún virus o incluso un software de minería.

Para “curarte en salud”, lo mejor es formatear tu PC, instalar Windows de nuevo en su versión más nueva e instalar todos los drivers en su última versión. Si esto no soluciona el problema, puede que tu gráfica se esté calentando demasiado.

Atento a las temperaturas

Para comprobarlo usa HWinfo. Al descargarlo y abrirlo ve a “Sensors” y allí baja hasta que consigas el apartado “GPU”, luego ve a “Memory Temperature Junction” y pon un juego complicado de correr. Si la temperatura supera los 85ºC, tienes un problema de sobrecalentamiento y puede que la solución sea limpiar tu PC y tu gráfica ya que el polvo no permite que corra el aire.

Sensores de HWinfo.

Si tu PC está limpia porque eres cuidadoso o tu PC es nueva y aún así la temperatura supera los 85ºC, entonces es tu gráfica. Revisa si los ventiladores de esta funcionan correctamente al jugar, si no es así, puedes comprar otros y todavía puedes salvarla. Si los ventiladores funcionan bien, es directamente que la GPU tiene un problema fuera de tu control. Entonces toca garantía o comprar una nueva.

Entonces son los principales síntomas de una gráfica defectuosa, aprende a diferenciarlos para evitar urgencias innecesarias y para que puedas actuar a tiempo.. Recuerda estar atento a los artifacts, a las bajadas de rendimiento considerables y al sobrecalentamiento por suciedad. Y sobre todo a cuánto te queda de garantía

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