Junji Ito, el amante de las orejas de gato, el fan de los Beatles y el maestro del manga de horror, es uno de los autores del género más populares de Japón en nuestra región.

Gracias a sus historias basadas en eventos del día a día, con elementos sobrenaturales y que envían a los protagonistas a una muerte segura y dolorosa, aquellos que disfrutan del terror han encontrado un hogar entre las páginas de sus obras.

Claro que detrás de alguien con una pasión descomunal por el horror, debe haber algo que lo impulse, que lo convirtiera en el hombre que conocemos hoy en día y eso es justo lo que nos proponemos revelar.

Una infancia peculiar

La infancia es una de las etapas más importantes de nuestra vida, es capaz de marcarnos para bien o para mal y para los artistas es principalmente crucial, ya que es de ahí de donde provienen muchas de sus ideas.

El caso de Ito es un claro ejemplo de esto, ya que a sus 5 años de edad y viviendo en un pueblo pequeño de la prefectura de Gifu es que conoce los mangas de horror, gracias a que sus hermanas mayores eran fanáticas de las obras de Kazuo Umezu.

Umezu es considerado el padre del horror, con historias cuyas ilustraciones de trazos precisos, acompañadas de un toque de comedia como con ‘La momia monja’ inspiraron al pequeño futuro autor durante el resto de su vida.

La influencia es tal, que en el estilo de dibujo de Ito se puede ver en la actualidad ese toque que distinguió a Umezu a pesar de estar más refinado, pero nos estamos adelantando, así que vayamos a los primeros pasos del mangaka.

Rodeado de horror sin contexto

Colocarnos en los zapatos de un niño tan pequeño es difícil, después de todo, muy pocos recuerdan qué los apasionaba a los 5 años, pero para Ito su norte era tan claro que comenzó a explorarlo desde joven.

Debido a que no conocía sobre las publicaciones semanales, su único contacto con su afición eran los tomos recopilatorios que compraban sus hermanas y la espera entre ellos no era fácil.

Esta sed por continuar llenando sus días de horror lo llevó a crear sus propios mangas basados en las historias que tenía a la mano, como una forma de leer para sí mismo cómo continuaría la trama.

Esto no lo hizo únicamente con las obras de Kazuo, a él se sumaron los mangas de autores como Hideshi Hino, Yasutaka Tsutsui, y así como al autor occidental más conocido en el género H.P. Lovecraft, cada uno de ellos dejando una marca indeleble.

Al ser tan solo un niño se enfocaba en lo que definiría su estilo hasta el día de hoy, retratar eventos cotidianos apoyándose en una estética sobrenatural y por momentos grotesca.

Los cimientos de su habilidad

Ito ha retratado fielmente cómo fueron sus años de crecimiento y su pasión por artistas como Kazuo en sus obras, pero a pesar de ello, el actualmente mangaka no tomó la ruta que cualquiera esperaría en sus 20.

En lugar de viajar a Tokio e intentarlo en el mundo del manga, Ito decidió estudiar odontología, graduándose con éxito e incluso ejerciendo por al menos 3 años, antes de decidirse a probar suerte con su verdadero llamado.

A pesar de que no saltó directo a su carrera como ilustrador, el autor absorbió todo lo que pudo para beneficiar lo que entonces era tan solo un hobby, aprovechando las clases de anatomía para dibujar personas cada vez más reales en sus historias.

No podemos olvidar que el manejo del equipo y la implementación de ortodoncia también fue un gran factor en su carrera, y así lo comentó en una entrevista:

“Creo que lo más inusual que aprendí como dentista y que llevo conmigo ahora, es cómo modificar mis herramientas para hacer manga para que se adapte a mis manos correctamente y para que sean más fáciles de usar para mí”.

Una oportunidad de oro

Lo que parecía que acabaría tan solo como un hobby de medio tiempo, dio un giro de 180 grados en 1987, año en que Ito descubrió que su héroe, Kazuo Umezu, sería uno de los jueces de los Kazuo Umezu Prize, el equivalente del premio honorífico de Osamu Tezuka del mundo del horror.

A la competencia envía el manga que lo disparará a la fama, el one shot que dio vida a ‘Tomie’, una historia que relata la vida de una hermosa adolescente inmortal capaz de manipular a todas las personas con quienes entra en contacto.

El problema o más bien el centro de la trama, es que eventualmente aquellos que son llevados a la locura acabarán asesinándola de las formas más grotescas, tras lo cual Tomie vuelve a la vida.

El manga está basado en la muerte de uno de los compañeros de clase de Ito en su infancia, quien luego de fallecer, el autor esperaba que regresara eventualmente.

La obra es tan popular en Japón que hasta la fecha se han realizado 9 películas live actions que retratan las interacciones de Tomie con distintos personajes. Una obra maestra que continuará expandiéndose gracias a la naturaleza de su protagonista.

El control de las espirales

Si bien ‘Tomie’ es un manga difícil de superar incluso para el autor, en 1998 sorprendió a todos con ‘Uzumaki’, una obra que continuó demostrando la pasión de Ito por deformar los cuerpos como base del horror.

En la historia, nos trasladamos a un pueblo pequeño donde todos sus habitantes viven uno al lado del otro, los secretos no existen entre paredes y a esto se le suma una extraña maldición.

La obra en sí nos habla del miedo a sentirse constantemente observado de Ito, al igual que brindó una luz a su gusto por Lovecraft, al realizar paisajes y escenarios inspirados en sus obras.

“Crecer en un lugar como ese, aunque fuera mi ciudad natal, no me permitió sentirme a gusto, así que probablemente siempre le he tenido miedo. Esto ciertamente se refleja en mis obras”.

Con una atmósfera que oprime el pecho y la presencia de espirales en todo el pueblo y sus habitantes, en la peculiar obra sus protagonistas hacen lo que sea necesario para cubrir sus cuerpos y los de otros con esta forma.

Una obra que demostró la habilidad de Ito de llevar el horror físico a un nuevo nivel, del cual no podrás apartar la mirada una vez que comiences a ver las espirales.

Las criaturas del océano van por ti

Con dos obras previas, podemos ver cómo el autor se dedica a escribir sobre miedos personales y con su tercer manga las cosas no son diferentes, llevándonos a los horrores de aquellos que habitan en el mar.

Este miedo particular lo activo la película de Steven Spilberg, ‘Jaws’, que nos mostró la fuerza y brutalidad abrumadora de los tiburones, así como nos dejó una de las bandas sonoras más reconocidas del cine.

Para Ito, la idea de que un tiburón es aterrador solo puede sostenerse siempre y cuando estos se mantengan en el agua, por lo que en su manga ‘Gyo’, les brindó a las criaturas marinas patas metálicas con las cuales salir a la superficie.

Aunque inyecta un poco de comedia a la trama, tal y como hacía su maestro Umezu, ‘Gyo’ demostró ser una pieza importante para los futuros proyectos de Ito.

Los gatos se apoderan de casa

Durante los siguientes años, Ito publicó un gran número de historias cortas y aterradoras, pero lo cierto es que si bien son buenas por sí solas, una de sus obras más llamativas llegaría en 2009 con ‘Junji Ito’s Cat Diary: Yon & Mu’.

Es aquí donde se da a conocer su amor por los gatos, el cual imbuye en una historia que tiene como protagonistas a sus gatos recientemente adoptados, Yon y Mu, a su esposa y al mismo Ito.

La obra es un espectáculo visual del horror, con versiones distorsionadas de los protagonistas, visitas terroríficas a la caja de arena que fue clasificada como una obra del día a día de la pareja.

La mezcla de un día común y corriente en el hogar del mangaka con las ilustraciones tétricas, brindan a la historia una inflexión tranquila acompañada de ilustraciones disonantes que la hacen funcionar.

Más obras e inspiración

Si bien Ito se ha mantenido en un carril firme y bien encaminado en sus mangas, quizá lo más comentado de su carrera son las adaptaciones al anime, que no suelen causar el mismo impacto que las historias en papel.

Debido a su estilo y al dinamismo que tienen sus dibujos, algo ocurre en el proceso de darle color y movimiento que muchas veces no dan en el clavo a pesar de estar bien realizadas.

‘Junji Ito Collection’ es su adaptación más celebrada hasta la fecha, la cual reunió varias historias cortas en una sola temporada, pero es posible que en el futuro tengamos un debido contrincante.

El equipo de Toonami trabaja actualmente con el autor para realizar la adaptación de ‘Uzumaki’ y aunque se han tomado su tiempo, lo cierto es que es una de las propuestas más interesantes hasta la fecha.

En lugar de dar color a la obra, el equipo planea animar todo el anime en blanco y negro, conservando las ilustraciones de Ito y así dejar intacta el fantasmal y desesperanzador escenario que se percibe en todo el manga.

Todo aquel con talento debe inspirar

En el área de inspiración, Ito ha logrado que el equipo de ‘Diablo’ admitiese que en su último juego usaron sus obras para brindar el toque único que necesitaban, pero las cosas no quedan allí.

Si bien Blizzard nunca se comunicó directamente con el mangaka, quienes si lo hicieron fueron Hideo Kojima y Guillermo del Toro para incluirlo en el equipo de ‘Silent Hills’.

Aunque todos sabemos que las cosas no progresaron en su desarrollo, tanto Ito como nosotros nos quedamos con la idea de que en algún lugar del tiempo estos tres grandes personajes se reunieron dos veces para almorzar juntos.

De aquí en adelante, solo Ito puede saber lo que le depara a su carrera, que hasta el día de hoy continúa dibujando y produciendo contenido del que todo lector de horror debe empaparse por completo.

¿Qué te parecieron la vida y las obras de Junji Ito? Cuéntanos en los comentarios.

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