La petición Stop Killing Games supera con creces el umbral europeo con 1,3 millones de firmas validadas

31 de enero de 2026

El movimiento Stop Killing Games va bien y su lucha contra la desaparición permanente de los videojuegos propiedad de los consumidores continúa sin contratiempos por el momento. Según una actualización compartida por el voluntario Moritz Katzner en el subreddit oficial de la iniciativa, la Unión Europea ha validado hasta ahora 1.294.188 firmas de las 1.448.270 recopiladas. Basta decir que esta cifra supera con creces el umbral de un millón necesario para que una Iniciativa Ciudadana Europea (o ICE, uh… perdón, la otra) sea examinada formalmente por la Comisión Europea.

Más allá de simplemente cruzar el umbral, lo que llama la atención es la calidad de las firmas. Según Katzner, con alrededor del 89% de las firmas consideradas válidas, la iniciativa se sitúa entre las mejores iniciativas históricas de las iniciativas ciudadanas europeas. «Estamos en torno al 10% de tasa de fracaso, lo que nos sitúa en lo más alto de la cesta«, explica. En comparación, muchas iniciativas europeas registran tasas de invalidación del 20 al 25%, pero logran alcanzar el millón necesario. Se trata, en cualquier caso, de un resultado que refuerza la credibilidad política del movimiento: no se trata de un simple efecto viral, sino de un apoyo masivo, estructurado y conforme a las exigencias administrativas europeas.

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El otro dato destacable es que el equipo detrás de este movimiento no tenía previsto comunicar estas cifras tan pronto. Katzner explica que con este anuncio anticipado se pretendía evitar varios riesgos, como presentar un expediente insuficientemente elaborado, dar demasiada información a los grupos de presión o, simplemente, agotar a un equipo exclusivamente voluntario. Permítanme ser claro: Stop Killing Games se está preparando para entrar en un territorio mucho más político, donde los editores, las asociaciones profesionales y los lobbies del sector de los videojuegos podrían intentar influir, ralentizar o diluir los debates.

Obviamente recordaremos el objetivo principal del movimiento: contrariamente a algunas caricaturas, Stop Killing Games no exige que los editores mantengan sus juegos en línea indefinidamente. La idea es más simplemente exigir soluciones al final de su vida útil para los juegos que dependen del servidor. Estas soluciones pueden ser, por ejemplo, la provisión de servidores privados, modos fuera de línea o la apertura parcial del código del servidor para permitir que las comunidades mantengan el acceso. Por lo tanto, la idea es evitar que un juego comprado legalmente quede inutilizable de la noche a la mañana, simplemente porque el editor decide cerrar sus servidores. Cabe señalar que, si la Iniciativa Ciudadana Europea tiene éxito, no implica necesariamente una nueva ley, pero sí requiere que la Comisión Europea se reúna con los organizadores, analice formalmente la solicitud y proporcione una respuesta pública razonada. En el pasado, algunas ICE han dado lugar a cambios reales, como la reducción del cultivo en jaulas o el reconocimiento del acceso al agua como un derecho fundamental. Queda por ver si Stop Killing Games logrará generar un cambio real a escala europea. Y para ello habrá que esperar unos meses más.

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Diego Ramírez
Diego Ramírez
Soy redactor apasionado por los videojuegos y la cultura japonesa. Me encanta descubrir nuevas historias, ya sea en un RPG, un manga o un anime, y compartirlas con otros fans. Escribo para acercar la actualidad del gaming y el manga de una forma clara, cercana y entretenida.