El cierre de año ha sido especialmente duro para la consola de Nintendo. Durante la campaña de Navidad, la nueva portátil vio caer sus ventas en torno al 30% en Francia respecto a la primera Switch en el mismo periodo. El descenso fue todavía más marcado en Estados Unidos, con un 35%, mientras que en el Reino Unido se situó en el 16%. El enfriamiento comenzó ya en noviembre, y ni siquiera una rebaja de precio de carácter definitivo evitó el frenazo al final de 2025.
Lo llamativo es que el arranque había sido ejemplar. En las primeras quince semanas de vida, la Switch 2 superó en un 75% el ritmo de ventas de la original en EE. UU., y en más de un 50% en Japón. En Francia, la demanda inicial fue tan alta que se revisaron objetivos al alza, pero el impulso no se ha mantenido en el tiempo.
Razones de un frenazo inesperado
El primer factor es la falta de exclusividades verdaderamente rompedoras. En los seis primeros meses, solo tres títulos han sido exclusivos de peso: Mario Kart World, Donkey Kong Bananza y Kirby Air Riders. El resto del catálogo es intergeneracional, jugable en la Switch original y, en algunos casos, también en PS5, Xbox Series y PC, lo que reduce la urgencia de actualizar hardware.
Esa estrategia ha ampliado el alcance de los juegos, pero ha diluido el valor percibido de la consola. Si los títulos estrella no exigen el nuevo sistema, muchos jugadores concluyen que la compra puede esperar. A eso se suma una base instalada enorme de la primera Switch, con bibliotecas digitales extensas y accesorios compatibles, que actúan como ancla psicológica.
Una fotografía por regiones
El -30% en Francia, el -35% en Estados Unidos y el -16% en el Reino Unido sugieren un patrón claro de desaceleración. Los mercados con mayor sensibilidad al precio y fuerte presencia de la primera Switch muestran una resistencia notable al salto. En paralelo, la pérdida de tracción desde noviembre indica que las ofertas y packs de fin de año no bastaron para revertir la tendencia.
Esta dinámica no implica un fracaso estructural, pero sí evidencia un reto de posicionamiento. Si la propuesta diferencial no es contundente, el consumidor prioriza otras plataformas o conserva su equipo actual. El resultado es un cuarto trimestre más tibio de lo que esperaba la propia Nintendo.
Calendario de 2026: ¿oportunidad o espejismo?
El horizonte de 2026 luce algo discreto. La compañía confía en sus licencias más queridas, con lanzamientos como Mario Tennis Fever y Yoshi and the Mysterious Book. Además, el nuevo juego de FromSoftware, The Duskbloods, está previsto para 2026 sin fecha cerrada, lo que podría generar un repunte de interés si llega con una optimización ejemplar en la consola.
La clave estará en si estos estrenos logran sostener una cadencia que mantenga la atención del público. Una línea de lanzamientos regular, con sorpresas de partners y una comunicación clara del roadmap, puede convertir la duda en deseo. Sin ello, el mercado seguirá en modo espera, midiendo cada euro antes de cambiar de plataforma.
“El impulso inicial no garantiza una demanda sostenida.”
- Exclusividades con “efecto wow”: un par de títulos realmente nuevos y técnicamente ambiciosos pueden cambiar la narrativa.
- Packs de valor: bundles con juegos clave y accesorios a precio agresivo para dinamizar el sell-through.
- Señal de futuro: fechas y ventanas más concretas para 2026 que reduzcan la incertidumbre.
- Relaciones third-party: acuerdos temporales para contenido exclusivo y funciones específicas de la consola.
- Mensaje técnico: destacar mejoras de rendimiento, tiempos de carga y funciones únicas del ecosistema.
Lo que puede hacer Nintendo ahora
A corto plazo, la empresa necesita reforzar el mensaje de valor. Un calendario granular con hitos trimestrales, pruebas gratuitas por tiempo limitado y demos con transferencia de progreso pueden mover la aguja. También ayudarían ediciones limitadas atractivas, campañas de recuperación de usuarios de la primera Switch, y promociones de intercambio con valoración clara del hardware anterior.
A medio plazo, conviene profundizar en la diferenciación. Más funciones híbridas que aprovechen lo portátil y lo doméstico, integración mejorada del servicio online, y cooperación estrecha con estudios que exploten las capacidades del sistema son palancas esenciales. La meta no es solo vender más unidades, sino convertir a cada comprador en un embajador convencido de la experiencia.
El tropiezo navideño no invalida el atractivo de la marca, pero exige ajustes rápidos y visibles. Si 2026 trae sorpresas bien posicionadas y un relato coherente, la curva puede rebotar. Hasta entonces, el mercado observa con cautela, a la espera de que la propuesta vuelva a sentirse realmente imprescindible.