El Nebula P1 es un proyector portátil que apunta a sustituir tanto el televisor como el sistema de sonido en un solo cuerpo compacto. Ofrece resolución Full HD 1080p, una fuente LED de 650 lúmenes ANSI y una óptica DLP con ratio 1,2:1 que llega hasta 180 pulgadas. Su propuesta es clara: imagen grande, audio envolvente y Google TV listo para usar.
Diseño y portabilidad
El chasis en formato torre reposa sobre un gimbal de doble brazo con inclinación de 130°, lo que facilita encuadrar la proyección sin trípodes. Las dos altavoces magnéticos se acoplan arriba y pueden desprenderse para ampliar la escena estéreo. Con 2,4 kg y unas dimensiones de 28 x 13 x 13 cm, el conjunto es estable en mesa y fácil de mover por casa.
La construcción transmite solidez, con plásticos de buena calidad y un asa flexible para transporte. El cuerpo presume protección IP33, mientras que las bocinas desmontables son IP54, ideales para una terraza con algo de polvo y salpicaduras.

Imagen y proyección
Con el auto‑focus y la corrección trapezoidal automática, el ajuste inicial es rápido y generalmente preciso. La función de adaptación ambiental detecta obstáculos y encuadra la imagen al marco de la pantalla cuando es posible. A 2,7 m se consigue alrededor de 100 pulgadas, un punto dulce para mantener nitidez y brillo.
En sala oscurecida, el P1 ofrece colores vivos y un detalle convincente en 80‑100 pulgadas. El contraste nativo ronda 408:1, suficiente para sesiones casuales aunque los negros no sean profundos como en equipos más caros. Soporta HDR10 y HLG, pero su brillo moderado sugiere priorizar SDR en contenidos muy oscuros.
Sonido que se separa
El audio es su arma secreta: dos altavoces estéreo de 20 W diseñados con SEAS, magnéticos y recargables desde la base. Al colocarlos a ambos lados de la pantalla, la escena se vuelve amplia y los diálogos parecen salir del centro de la imagen. Para una sala pequeña o mediana, la potencia es suficiente y la claridad de voces destaca.
“Este formato con altavoces desmontables convierte al P1 en un mini‑cine que viaja de una habitación a otra sin cables extra.”
Como altavoces Bluetooth, funcionan de forma independiente con hasta 20 horas de autonomía declarada. El nivel máximo podría ser más generoso al aire libre, y los graves no sustituyen a un subwoofer, pero el conjunto supera con creces a los proyectores portátiles convencionales.
Conectividad e interfaz
La conectividad es completa: HDMI 2.1 que acepta señales 4K60 (reescala a 1080p), USB‑A para medios, jack 3,5 mm y USB‑C con Power Delivery hasta 100 W. Esto permite alimentarlo con una batería externa o una estación de energía en sesiones fuera de la red.

Con Wi‑Fi, Bluetooth, Chromecast y Nebula Cast, el envío desde móvil es inmediato y sencillo. Google TV llega en su versión reciente, con menús de imagen prácticos en el lateral para ver cambios en tiempo real. La navegación es fluida y los grandes servicios de streaming están presentes sin trucos.
Juegos y uso diario
En modo Juego, el input lag baja a unos 10 ms si se desactiva la corrección trapezoidal. Con las correcciones activas sube a 44,3 ms, todavía válido para títulos casuales. No hay 120 Hz ni 4K nativos, pero para carreras, shooters y cooperativo en sofá, la respuesta se siente ágil y la imagen suficientemente fina.
El ventilador se mantiene por debajo de 35 dB, fácil de olvidar con el audio separado en marcha. El consumo ronda 71 W por USB‑C, ideal para emparejar con power stations compactas. Es un dispositivo silencioso y versátil, que se coloca en una mesa y se disfruta sin complicaciones.
Para quién es y por qué interesa
Si buscas un cine fácil de montar con audio competente y streaming integrado, este modelo es especialmente atractivo. No reemplaza a un OLED en plena luz ni a una barra con subwoofer, pero equilibra como pocos tamaño, sonido y comodidad.
- Para salones pequeños o medianos que quieren gran diagonal sin un televisor enorme.
- Para sesiones esporádicas en terraza, con altavoces IP54 y PD por USB‑C.
- Para usuarios de Google TV que desean instalar, ver y olvidarse de ajustes.
- Para jugadores que priorizan latencia baja y pantalla grande en modo ocasional.
Con un precio de lanzamiento cerca de 799,99 €, entrega una propuesta muy coherente: imagen competente en 1080p, audio amplio y una experiencia “todo en uno” que invita a dejar el televisor apagado más a menudo. Si cuidas la oscuridad de la sala y sitúas bien el equipo, la recompensa en disfrute por euro es difícil de igualar.