Los principales estudios franceses de la editorial Nacon se han declarado en quiebra ante el tribunal comercial de Lille Métropole. Este procedimiento tiene como objetivo congelar las deudas para permitir una reestructuración de la actividad y preservar los puestos de trabajo.
El terremoto financiero que sacude a Nacon desde hace varias semanas acaba de llegar al corazón de su aparato productivo. Tras el anuncio de la suspensión de pagos de la empresa matriz el pasado mes de febrero, ahora es el turno de los estudios internos de buscar protección legal. Para la editorial francesa, que se ha convertido en uno de los principales actores de AA en Europa, ya no es el momento del crecimiento externo, sino de la supervivencia estructural de un grupo que hoy emplea a más de 1.000 personas.
Dieciocho meses para un plan de última oportunidad
La lista de filiales afectadas por esta sindicatura incluye los nombres más emblemáticos del catálogo de Nacon. Oficialmente preocupados están el estudio parisino Spiders (conocido por la saga Greedfall), Kylotonn (actual desarrollador de Test Drive Unlimited Solar Crown), así como Cyanide (Styx). También se integra en el procedimiento la empresa Nacon Tech, especializada en captura de movimiento. Este despliegue de protección jurídica a todos los estudios franceses subraya la magnitud del estancamiento financiero en el que se encuentra el grupo después de no haber reembolsado parte de un préstamo de bonos el mes pasado.
La apertura de estos procedimientos de recuperación judicial no es sinónimo de cierre inmediato, sino que desencadena un período de observación que puede durar hasta 18 meses. Durante este período, los pasivos (deudas) de los estudios se congelan, lo que permite a los directivos elaborar un plan de continuidad “creíble y eficaz”. El objetivo declarado por Nacon a sus inversores es renegociar con sus acreedores en un marco seguro para garantizar la sostenibilidad de la actividad y proteger los puestos de trabajo dentro de sus 16 estudios de desarrollo. Queda por ver si este respiro legal será suficiente para estabilizar una empresa cuyo libro de estrenos sigue dependiendo en gran medida del éxito técnico y comercial de sus próximas producciones. Y, sin ningún cinismo, ante la falta de calidad de los últimos lanzamientos (Estigio, TDU Y caída de la avaricia los tres salieron rotos, afortunadamente el Robocop de Teyón está ahí para llevar el timón), tenemos mucho miedo por el futuro.