Nuestra reseña del robot cortacésped con orugas: el todoterreno definitivo e imparable en pendientes, terrenos accidentados y zonas complejas

6 de abril de 2026

Desde el primer contacto con este robot de chenillas, había tanto curiosidad como escepticismo. La promesa de un corte autónomo sin cable perimetral, guiado por RTK y VSLAM, sonaba a revolución en jardines difíciles.

La marca Lymow, joven y muy comunitaria, ha financiado su proyecto en Kickstarter con más de 5 millones de euros y miles de seguidores. En ese clima de expectación, el Lymow One llegó a nuestras manos y empezó a trabajar en un terreno realmente complejo.

Diseño y construcción

Lymow One
Lymow One — Créditos: Ulrich Rozier para Frandroid

Impresiona por su tamaño y por su chasis de aluminio, que inspira mucha solidez. Las chenillas de gran huella transmiten confianza en terrenos húmedos y irregulares, muy por encima de los robots con ruedas convencionales.

La plataforma frontal, elevable eléctricamente, facilita limpieza y traslados en superficies duras. Bajo ella, dos cuchillas rotativas con motor independiente evitan choques y mejoran el paso entre ramas y residuos.

La batería LiFePO4 promete más de 2.000 ciclos, aunque eleva el peso a 35,2 kg. A cambio, la estabilidad es excelente y la autonomía por carga es coherente con su enfoque de grandes parcelas.

Configuración y mapeo

El sistema combina posicionamiento RTK y mapeo visual VSLAM, sin cable perimetral. Se guía el robot por los bordes para crear el mapa, con zonas de trabajo y áreas a evitar.

La app es funcional pero poco pulida, y faltan herramientas para editar perímetros o fusionar zonas desde el teléfono. Requiere paciencia, pero cuando el mapa está listo, el robot se vuelve notablemente autónomo.

“Es, en cierto modo, el Linux de las cortacéspedes: muy potente, pero exigente en la configuración.”

En pendientes y terrenos accidentados

Lymow One
Lymow One — Créditos: Ulrich Rozier para Frandroid

Las chenillas rinden con gran tracción y aplomo en pendientes fuertes y suelos blandos. Supera obstáculos de 50 mm y atraviesa hierba alta con una serenidad sorprendente para una máquina eléctrica compacta.

En grava puede acumularse material en las ruedas internas de la oruga, algo mitigable ajustando su tensión. La protección lateral podría ser más ancha para proteger mejor los bordes de la chenilla.

  • Fortalezas: tracción en pendiente, plataforma frontal precisa, navegación sin cable perimetral muy limpia.
  • Límites: zonas ultra estrechas con hierba alta y suelo empapado pueden saturarlo; la grava requiere atención.

Calidad de corte y ruido

Lymow One
Lymow One — Créditos: Ulrich Rozier para Frandroid

Las dos cuchillas, cada una con su propio motor, giran hasta 6.000 rpm y ofrecen una anchura de corte de 400 mm. El mulching es eficiente y el flujo de aire evita apelmazamientos incluso en césped grueso.

La turbina integrada ayuda a levantar hierba acostada y aspira polen y finos, dejando una superficie muy uniforme. El ruido, entre 63 y 72 dB, se percibe como un zumbido lejano a pocos metros.

App y conectividad

Integra SIM 4G, además de Wi-Fi y Bluetooth, para gestión remota. La activación puede tardar, y la app, aunque estable, carece de un histórico detallado y de edición avanzada de zonas.

Aparecen códigos de error ocasionales de navegación o estación, y aunque las actualizaciones son frecuentes, todavía falta ese refinamiento que piden los expertos. Aun así, ofrece control fino de altura, modos y rutas.

Mantenimiento

La plataforma elevable se limpia en dos minutos con agua a presión, un gesto cotidiano muy práctico. Las cuchillas, delgadas y rápidas, no requieren afilado y aguantan bien el uso continuado.

Las chenillas piden revisión visual en suelos con grava y ajuste de tensión según el terreno. En atascos, el robot se detiene y no vuelve solo a la base, un punto mejorable por software.

One frente a One Plus

El One Plus sube la potencia de corte a 1.785 W, eleva el franqueo a 70 mm y mejora la capacidad por carga hasta unos 2.300 . La filosofía se mantiene, pero la entrega de par y el paso por obstáculo son claramente más contundentes.

Ojo con la compatibilidad: cuchillas y algunos accesorios no son intercambiables entre ambos modelos. Si buscas margen para hierba muy dura, el Plus tiene más músculo y mejor futuro.

Veredicto

A 2.149 €, el Lymow One es una apuesta seria para fincas grandes, con pendientes y zonas complejas, donde muchos robots fallan. Su corte frontal, sus chenillas y su navegación sin cable perimetral lo hacen único.

No es para céspedes pequeños y planos, ni para quien quiere plug-and-play absoluto: exige tiempo en la puesta a punto y tolerancia a una app aún en evolución. Pero cuando rueda, trabaja con rigor y una constancia casi profesional.

Si el presupuesto lo permite, el One Plus (desde 2.699 €) refuerza potencia y despeje, justificando el extra para escenarios más duros. En ambos casos, hablamos de un robot para usuarios que priorizan tracción, cobertura y resiliencia sobre el “jardín tipo alfombra”.

Diego Ramírez
Diego Ramírez
Soy redactor apasionado por los videojuegos y la cultura japonesa. Me encanta descubrir nuevas historias, ya sea en un RPG, un manga o un anime, y compartirlas con otros fans. Escribo para acercar la actualidad del gaming y el manga de una forma clara, cercana y entretenida.